ANTONIO MACHADO y LA FAMILIA LANDA V

Parte V

ANTONIO MACHADO

Y LA FAMILIA LANDA.

                       Parte V

         Matilde Landa nació en Badajoz el 24 de junio de 1904, en el domicilio familiar de la plaza de San Andrés, en el seno de una familia pudiente y librepensadora, en la que se fomentaba la educación y la cultura. No recibió el bautismo, algo infrecuente en la época.

         Hija del abogado krausista Rubén Landa Coronado.

         Tuvo dos hermanas: Aida y Jacinta y un hermano, Rubén, que llegó a ser catedrático de filosofía, pedagogo y amigo de Antonio Machado Los tres fallecieron en el exilio en México.

         Su padre tuvo una intensa vinculación con la Institución Libre de Enseñanza (ILE), forjando amistad con su cofundador Francisco Giner de los

Ríos y el pedagogo Manuel Bartolomé Cossio, alumno y posteriormente profesor y director de la ILE, llegando a formar parte del primer grupo de accionistas del Boletín de la ILE, publicación e institución que serían un referente en la educación de todos sus hijos, incluyendo a Matilde. Rubén, su hermano, fue asimismo profesor en la Institución.

         La relación de la familia Landa con los Cossío originaría la amistad de Matilde con la hija de este, Julia Cossío, con la que pasaría muchos veranos en un pazo que la familia Cossío tenía en San Fiz de Vixoi, en Bergondo (La coruña)

         Matilde Landa, en 1923, con 19 años, se trasladó a Madrid para iniciar estudios universitarios de Ciencias Naturales, algo infrecuente entre las jóvenes de la época, licenciándose en 1929. Se alojó en la Residencia de señoritas, entonces bajo la dirección de la pedagoga krausista María de Maeztu

         En 1930 contrajo matrimonio con Francisco López Ganivet (1907-1961), militante comunista y sobrino del escritor  y diplomático y escritor Ángel Ganivet considerado precursor de la Generación del 98. Fruto del matrimonio nacieron Carmen en 1931 y Jacinta en 1933, aunque esta última fallecería con pocos meses. El matrimonio se disolvió amistosamente durante la Guerra Civil.

Matilde Landa con su esposo Francisco López Ganivet y la hija de ambos, Carmén López-Ganivet Landa

         Durante la Segunda República (1931-1939) inició su militancia política. En 1934 participó en el congreso fundacional del Comité Nacional de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, organización feminista y popular de inspiración comunista que presidía Dolores Ibarruri. Este mismo año se afilió al Socorro Rojo Internacional, organización vinculada a la Internacional comunista, que se dedicaba a realizar actos de apoyo a los prisioneros comunistas y que organizaba asistencia material y humanitaria en situaciones específicas de necesidad.

         Ingresó en el PCE en los primeros meses de 1936, poco antes de la Guerra Civil, gracias a sus contactos con el activista italiano Vittorio Vidali (Comandante Carlos), delegado del la Komintern y cofundador y comisario político del Quinto Regimiento de Milicias Populares.

Destino de Matilde Landa en el Hospital Obrero de la calle Maudes de Madrid

         El 21 de julio de 1936, Matilde fue destinada al Hospital Obrero ocupado por el Quinto Regimiento en Madrid, y ese mismo verano se enroló en el batallón femenino del mismo, realizando allí la instrucción militar. Junto a otras muchas mujeres, entre las que se encontraba Tina Modotti, se embarcó en el ingente esfuerzo de convertir aquel hospital en un hospital de sangre para las milicias populares, que ya estaban frenando el avance fascista en la sierra norte de Madrid. El batallón femenino del Quinto Regimiento, siguiendo la idea de Dolores Ibarruri, pretendía que las mujeres combatieran en el frente en situación de igualdad con los hombres. Tras ello se incorporó a tareas sanitarias en un hospital de sangre en Madrid (Maudes). En 1936 el hospital fue evacuado debido al avance de las tropas franquistas, y Matilde se trasladó en noviembre a Valencia para reorganizar el SRI.

         Es relevante su presencia y actividad particularmente en el avance de las tropas rebeldes sobre Málaga organizando tareas de evacuación de la población en febrero de 1937.

         En abril de 1938 se incorporó, en Barcelona, a la sección de información popular de la Subsecretaría de Propaganda del Gobierno Republicano.

         Su frenética actividad por diferente ciudades, dificultada por una afección pulmonar que la aquejaba, motivó probablemente la decisión de enviar a su hija Carmen, que entonces residía en las colonias de Valencia, a la Union Soviética en el verano de 1938

          En esa época debió conocer a Miguel Hernández quien le dedicó el poema A Matilde, inédito hasta el año 2002.

         En noviembre de 1938 Matilde Landa participó en el Congreso Nacional de la Solidaridad, celebrado en Madrid. Allí sería elegida miembro del Comité Ejecutivo Nacional del SRI.

         Residiendo entonces en Barcelona, tras la caída de la ciudad en enero de 1939, un viaje clandestino por carretera la trasladó a Madrid donde en marzo de 1939 sería la dirigente designada por el Buró Político del PCE, en un cónclave secreto, responsable de reorganizar y encabezar el partido ante la inminente entrada de las tropas franquistas en la capital. Su ámbito de actuación incluía también, además de Madrid, las provincias de Toledo, Guadalajara y Cuenca. Esto la convertía prácticamente en el único referente de la organización clandestina en España.

         Matilde, que fue detenida junto a su secretaria María Guerra Micó el 4 de abril de 1939. Se sabe que estuvo aislada e incomunicada durante casi seis meses.

         El 26 de septiembre de 1939 ingresó en la prisión de Ventas. Entre las reclusas allí encarceladas habían estado Las trece Rosas fusiladas el mes anterior sin haberse llegado a tramitar su solicitud de conmutación de pena.

         La directora del penal era entonces la teresiana Carmen de Castro, que había sido alumna de la Institución Libre de Enseñanza. Matilde, quizás por ello, consiguió su autorización para organizar en su propia celda la galería de penadas —que reunía a las condenadas a muerte con la finalidad de separarlas del resto de reclusas, y que en aquellas fechas llegó a albergar hasta 190 penadas

         Fue procesada en Consejo de Guerra el 7 de diciembre de 1939, por el delito de adhesión a la rebelión. Condenada a la pena de muerte, gracias a las gestiones realizadas por su hermana Aida con el filósofo y entonces sacerdote Manuel García Morente, converso muy bien relacionado con el régimen, alumno y profesor de la ILE y amigo de Rubén Landa Vaz, hermano de Matilde, su pena fue conmutada por la inmediatamente inferior de treinta años de reclusión el 18 de junio de 1940.

         Es su expediente penal figura, con fecha de 14 de marzo de 1941, estando recluida ya en Palma de Mallorca-

         El 14 de agosto de 1940​ ingresa en la prisión de mujeres de Palma de Mallorca prisión de Can Sales.

         Al igual que en Ventas, Matilde, la única reclusa con formación universitaria, se convirtió de inmediato en un referente moral básico para las presas, encabezando las modestas acciones de resistencia que se desarrollaban en el penal. Desde su ingreso fue objeto de un permanente acoso.

         Sus fuertes convicciones, coherencia y actitudes consecuentes provocaron que las autoridades religiosas de la prisión, las Hermanas de la Santa Cruz, se interesaran de manera muy especial por su conversión al catolicismo. Así, desde 1941 sufrió fuertes presiones para que accediera a recibir el bautismo. La presión de las militantes de Acción Católica sobre Landa fue extremadamente cruel, personificada en la catequista que le habían asignado.

                 Matilde Landa Vaz.

         El bautismo público estaba previsto para el 26 de septiembre de 1942. Pasadas las seis de la tarde del sábado 26 de septiembre de 1942, día que estaba prevista la ceremonia de bautismo, con 38 años, se lanzó desde una galería de la prisión, falleciendo.

         Hoy, 2020, de todos de los que se cita o escribe en este artículo, solo vive, casi con 90 años, en Santiago de Chile, Carmen Machado.

         Rubén Landa se preguntò ¿Era Machado un institucionalista? Los hombres de la Institución libre de enseñanza no solían ir al café; Machado sí. Vestían con sencillez, pero con mucha pulcritud. Machado era sencillo en todo, pero descuidado como un niño. No se sacudía la ceniza de los cigarrillos que le caía en la ropa. Por esto sus alumnos de Segovia le llamaban ‘Don Antonio Manchado”. Desde que vivió en Madrid con su madre y sus hermanos, desaparecieron las manchas de ceniza. Si se juzgase por estas cosas superficiales no se diría que era un «institucionalista”, mas sí lo era en lo más hondo. Machado como don Francisco Giner se desposó con «dama pobreza”.

         Lo más importante que decidió hacer en su vida, escribir poesías, no lo hizo para ganar dinero y, efectivamente, apenas se lo dio. Siempre fue pobre y nunca pensó en dejar de serlo. Y  como para don Francisco Giner y otros de los hombres más representativos de la Institución, la filosofía, tampoco fue uno de sus intereses capitales. Otras coincidencias son aún más fáciles de percibir, por ejemplo, la sensibilidad para los defectos españoles y para las bellezas de España y para todos los verdaderos valores españoles; el gusto por el paisaje y la afición a pasear por el campo y a conocer el arte español y las viejas ciudades españolas. El ser a la vez muy aristocrático y muy democrático; no pertenecer a ninguna iglesia y ser hombre religioso.

         A DON FRANCISCO GINER DE LOS RIOS.      

         Como se fue el maestro,

         la luz de esta mañana

         me dijo: Van tres días

         que mi hermano Francisco no trabaja.

         ¿Murió?…… Solo sabemos

         que se nos fue por una senda clara,

         diciéndonos: Hacedme

         un duelo de labores y esperanzas.

         Sed  buenos y no más, sed lo que he sido

         entre vosotros: alma.

         Vivid, la vida sigue,

         los muertos mueren y las sombras pasan;

         lleva quien deja y vive el que ha  vivido.

         ¡Yunques, sonad; enmudeced, campanas!

         Y hacia otra luz más pura

         partió el hermano de la luz del alba,

         del sol de los talleres,

         del viejo alegre de la vida santa.

         … ¡Oh, sí, llevad, amigos,

         su cuerpo a la montaña,

         a los azules montes

         del ancho Guadarrama.

         Allí hay barrancos hondos

         de pinos verdes donde el viento canta.

         Su corazón repose

         bajo una encina casta,

         en tierra de tomillos, donde juegan

         mariposas doradas…

         Allí el maestro un día

         soñaba un nuevo florecer de España.

Baeza, 21 de febrero de 1915.

         Rubén Landa visitó a don Francisco Giner de los Ríos en la Sierra de Guadarrama. en el verano de 1914, el último de su vida, en la casita que la Institución tenía en la Sierra de Guadarrama cerca del sitio llamado el Ventorrillo, entre Cercedilla y el puerto de Navacerrada. Estuvo con él allí dos semanas en el mes de julio. “Un día, al regresar del paseo que dábamos todas las tardes, encontramos una tarjeta de Antonio y José Machado que decía: «Sentimos no encontrarle. Vamos a La Granja”. Fueron a pie desde Cercedilla a La Granja por el puerto de Navacerrada. Meses después, en febrero de 1915, al escribir la poesía que dedicó a la muerte de don Francisco, Antonio Machado recordaba sin duda aquel lugar de la Sierra. En ella emplea las expresiones «los pinos”, «pensaba en la regeneración de España” y «la encina». Los pinos son los árboles que predominan allí y preocupación y ocupación de don Francisco Giner desde joven fue la regeneración de España.  La encina, y en singular, sólo a un observador muy bueno no se le hubiera escapado. Y don Antonio Machado debió estar allí de paso, quizá sólo pocos minutos. Efectivamente, en aquel lugar no hay más que una encina pequeña delante de la casa, poco más abajo de ella y en sitio poco visible, al lado de una roca de granito. En aquella altura hay bosques de pinos, los de encinas están en laderas más bajas de la sierra. Mas la encina era árbol amado por don Antonio”.

                                         Rubén Landa Vaz, en México

         Ruben Landa exiliado en México, Landa comenzó a trabajar en la Academia Hispano Mexicana, una de las primeras instituciones educativas creadas por los refugiados españoles en  ese país. Entre 1942 y 1947 dirigió el Instituto Luis Vives, centro educativo creado por el Comité Técnico de Ayuda a los Republicanos Españoles (CTARE), auspiciado por Juan Negrín e impulsado por su presidente José Puche.antiguo rector de la Universidad de Valencia.  Esta institución trasladó a México el ideario educativo institucionista, y las prácticas pedagógicas de los Instituto-Escuela impulsados por la JAE, consiguiendo un notable prestigio en el seno de la sociedad mexicana. Sigue funcionando en la actualidad.

         Nombrado en 1942 presidente del Patronato de los Niños de Morelia impulsó diversas iniciativas para cuidar de los niños españoles llegados a México en 1937 e instalados en la capital del Estado de Michoacán.

         Entre 1948 y 1955 Rubén Landa fue profesor del departamento de Lenguas Modernas de la Universidad de Oklahoma en Norman. En esos años publicó numerosos artículos y reseñas de historia de la cultura española e hispanoamericana en la revista Book Abroad, fundada en 1927 por Roy Temple House.

         Tras regresar a México se instaló a partir de 1956 en la ciudad de Guanajuato enseñando en la Facultad de Filosofía y Letras de su Universidad y participando en campañas de educación de adultos. En los años finales de su vida se incorporó, a partir de 1972, a la plantilla docente del Colegio Madrid en la capital de la república mexicana. Allí impartiría clases de filosofía e inglés. 

         Tradujo en 1952 para la editorial Atlante, creada por exiliados republicanos españoles en Paris y en México en 1939 El mar que nos rodea, de Rachel Carson, en cooperación con Enrique Rioja.

         También publicó cinco importantes libros entre 1965 y 1973. Dos de ellos dedicados a figuras relevantes del humanismo español como Luis Vives  Vasco Quiroga, jurista y primer obispo de la diócesis mexicana de Michoacán donde fundó los famosos hospitales-pueblo. Y otros dos en los que presentó, con el apoyo de numerosos testimonios, las aportaciones pedagógicas de sus maestros españoles: Francisco Giner de los Ríos  y Manuel Bartolomé Cossío.

FUENTES BÁSICAS UTILZADAS EN LA CONFECCIÓN DE ESTE ARTÍCULO.

1ª   Datos e informaciones procedentes de escritos, grabaciones, notas y recuerdos de mi madre LEONOR MACHADO MARTINEZ, sobrina de Antonio Machado e hija de  Francisco Machado Ruiz. Nacida en Toledo en 1924 y fallecida en Madrid en 2017.

2ª   Datos e informaciones procedentes de escritos, grabaciones, notas y recuerdos de EULALIA MACHADO MONEDERO, sobrina de Antonio Machado e hija mayor de José Machado Ruíz. Nacida en Madrid en 1924 y fallecida en Madrid en 2010

3º   Datos e informaciones procedentes de grabaciones video, notas y recuerdos de ANTONIO CASADO MACHADO, hijo de Eulalia Machado, que sobre la vida de su madre y sobre la suya, me aportó hace unos pocos años. Nacido en Moscú en 1945, vive en la actualidad en Praga.

4º   Datos e informaciones contenidas en los manuscritos de ANTONIO MACHADO Y MANUEL MACHADO, que durante años han permanecido bajo custodia familiar y que hoy pertenecen al FONDO MACHADIANO de la FUNDACIÓN UNICAJA.

5º   Dada la inmensa cantidad de biografías, trabajos y ediciones sobre la vida y obras de Antonio Machado, consultadas en gran parte, no

queremos indicar en concreto ninguna, refiriéndonos de forma general a todas, No obstante, dado el limitado alcance del presente trabajo artículo queremos destacar :

       5.1.       Rubén Landa. “Mis recuerdos de Antonio Machado”, publicado por primera vez en Montevideo (Uruguay) en 1974.

       5.2         José Machado. “Últimas soledades  del poeta Antonio Machado”.    

       5.3         Amplia información que en ”las redes” se puede encontrar sobe la Familia Landa.

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