ANTONIO MACHADO CAMINO DEL EXILIO Primera Parte II De Raset (Can Santa María) a Viladasens y Cerbere.

         Como ya hemos dicho, este grupo de intelectuales salió de Barcelona sobre las tres de la mañana del día 23 de enero de aquel año de 1939. Se desplazaban en un par de automóviles y una camioneta de la Sanidad Militar y bajo los reflectores encendidos por una inesperada alarma aérea. El primer destino era llegar a Gerona lo antes posible. El día era frio y moderadamente lluvioso. La carretera, a esas horas, ya tenía un tráfico abundante. Sobre las dos del mediodía pasaron por Gerona y el pueblo de Cerviá de Ter, parando en la entonces aldea de Raset, a unos dos o tres kilómetros de distancia. El continuo incremento de personas camino de la frontera francesa y los incesantes bombardeos aconsejaron detenerse en este lugar y no seguir el camino previsto hacia Figueras. Mejor pasar la noche en Raset que continuar, probablemente con los faros encencdidos dada la hora, y ser objetivo de los bombardeos aéreos. Al día siguiente, pensaban, continuarían de día el viaje hacia Francia.

         Se alojaron en una masía del siglo XIII. llamada Can Santa María, que, parece ser, estaba contratada, para albergar a refugiados que iban camino del país vecino. Esa mañana se habían marchado de esta Masía un grupo grande y los encargados de Can Santa María estaban esperando a este nuevo grupo de señores que, según las órdenes recibidas parecían importantes. Según la encargada, el mayor de los nuevos huéspedes, que era Antonio Machado, llegó muy cansado, y le ofreció un aguardiente para reanimarle, que le sentó aparentemente bien y reconfortante.

         La masía estaba en medio del campo, solitaria y tranquila. La casa era grande y en un estado relativamente de medio abandono, pero acogió a los nuevos huéspedes, que se repartieron por las diversas estancias, perfectamente. El descanso de la noche y la cena caliente, aunque fuera escasa, fue reparadora, a pesar de que ninguno de ellos pudiera olvidar la triste situación que estaban viviendo.

La masía de Can Santamaría esta situada en la a pedanía de Raset. Es un edificio que se puede fechar, aproximadamente, en los siglos XV-XVI. Es de planta rectangular y con una torre-mirador (en sus primeras fechas probablemente fortificada) mas elevada y en el ángulo sur-oeste de la masía. Las cubiertas, de estilo árabe, son a dos aguas. Los muros son de piedra y mortero, con los bordes pintados. Hay que destacar las ventanas de arco conopial con elementos ornamentales esculpidos. El acceso pincipal es una puerta de arco situada en un lateral. Hoy, restaurado el edificio, es el Museo Raset.

Raset. Can Santa María
Placa, actual, en Can Santa María

         Al día siguiente, 24 de enero, debido a que las bombas seguían cayendo y se oían cercanas las explosiones, se decidió permanecer un par de días más en aquella masía, esperando un mayor sosiego en los atronadores ruidos de los bombardeos.

         Los dos días siguientes, 24 y 25 de enero, fueron, en aquella masía y en aquél campo casi aislado, días de aparente paz. Con el tiempo en sus manos se formaban grupos y en ellos se reanudaban las tertulias en las que se hablaba de literatura y de proyectos. Es de suponer que se hablara por algunos de las vicisitudes de la guerra pero, según escritos posteriores de algunos de los allí reunidos, Antonio Machado procuraba no hablar de la guertra o comentar sobre ella, pasando el tiempo en estas improvisadas tertulias o contemplando desde cualquier ventana el campo de Cataluña. Nuevamente volvía a la contemplación del campo, como en otros tiempos y lugares. ¡El Guadarrama, la soriana laguna negra, el azul del Moncayo, los campos de Castilla, los olivares de Baeza, los montes de Cazorla, las tierras segovianas, las tierras valencianas cerca del mar abarrotadas de naranjos …

         De estos dos días se conserva una fotografía, tal vez de la mañana del día 26, tomada por el geólogo José Royo Gómez en los terrenos o jardines de la Can Santa María. En ella podemos distinguir a Antonio Machado, apoyado en su bastón, el mismo que la familia Machado ha conservado durante 80 años ( se lo trajo de Collioure su hermano Manuel Machado, cuando, enterado de la muerte de Antonio, consiguió llegar el 27 o 28 de febrero a este pueblo de la costa francesa)) y que ahora cedido a la Fundación Unicaja se puede contemplar en las actuales exposiciones que sobre el Fondo Machadiano se han  realizando en Sevilla, Madrid, próximamente en Málaga y luego, como dicen  los italianos “E cosí via”.  Antonio Machado, sujetando su bastón mira el suelo, a su derecha su hermano José, a su izquierda José Sacristán, Enrique Rioja y Juan Roura.

Resultado de imagen de can santa maria Antonio Machado
Antonio Machado, sentado y con su bastón sujeto por la mano iquierda, a su derecha su hermano José, a la iquierda de Machado José Sacristán, Enrique Rioja y Juan Roura
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         De estos días recuerda Enrique Rioja que Machado era el que mayor dominio tenía sobre sus sentimientos o sensaciones, dejando traslucir su estoicismo y la serenidad de su espíritu, incluso, a veces, con un cierto humorismo. A los demás, sostiene Rioja, nos afloraba fácilmente la angustia y el dolor.

Can Santa María. Raset.

         El día 26 de enero, ya casi de nohe, sobre las seis de la tarde, llegó a  Raset una camioneta para recoger los equipajes de los que allí estábamos y para avisarnos a todos que saliéramos a la carretera en la que nos esperaban unas ambulancias enviadas desde Barcelona por la Sanidad Militar, para recoger a la expedición, a la familia Machado y a los demás intelectuales que con él estaban en Can Santa María. Nos cuenta José Machado en su libro «Últimas soledades del poeta Antonio Machado»: En estos casos, como casi siempre, los más ágiles llegaron antes que nadie a ocupar los mejores sitios. Y así, el poeta y su madre, que apenas podían andar se quedaron bastante retrasados. Como la oscuridad era ya completa, pasaron algún tiempo angustiosamente desorientados en medio del campo, a tientas, acompañados solamente de mi esposa y de mí. Al fin se logró dar con el coche en el que, materialmente prensados, se continuo el triste éxodo. Después de marchar por la cerretera un largo y penoso rato, entre las sombras de la noche, llegó el coche ambulencia a una masía, que se encontraba en el campo». Sigue José Machado: » Allí bajamos todos para entrar en esta nueva estancia y esperar al amanecer de un nuevo día» .

La masía se llamaba «Torre Mas Faixat», situada a unos pocos kilómetros a la izquierda de Viladasens, sobre una colina boscosa. Tenía esta masía una gran cocina en la que en el centro había un larga mesa de madera rodeada por grandes escaños o bancos también de madera, En esta estancia se fueron reuniendo los recién llegados junto a otras muchas personas que habían llegado antes. Entre éstos estaban varios amigos, como Corpus Barga. Algunos intentaban dormir un rato, colocando las manos debajo de las cabeza y ésta apoyada sobre la mesa de madera, pero apenas lograban conciliar el sueño.

Como relata José Machado «la guerra nos había matado el sueño a todos».

Sigue José Machado contando que en aquella cocina pasaron toda la noche y que «el alba nos iba a encontrar a todos más viejos que cuando llegamos…. en aquella noche demoníaca entraban y salían milicianos con sus mantas y fusiles, cargados además de grandes ramas para ravivar el fuego de la chimenea, ya casi extinguido, el frío del amanecer se sentía hasta la médula de los huesos…. El poeta, entumecido y agobiado, guardaba el más profundo silencio». Observaba cómo las gentes que le acompañaban recogían y ordenaban, si ésto era posible, sus ya escasos bagajes, para estar prestos para seguir el triste camino del destierro. «Así pasaron esta última noche en Españana el poeta con su madre y sus dos familiares, extenuados de cansancio y de angustia»

Torre Mas Faixat
Mapa de la zona de Raset y VilaDSASENS

         Aquí pasaron la última noche en España. Antonio Machado y los suyos, los intelectuales que les acompañaban desde Barcelona y otras veinte personas, aproximadamente, la mayoría estudiantes que con ellos se juntaron en esta Masía, entre ellos Antoni Trías Pujol, que realmente fue el organizador de la expedición en la que iba Antonio Machado y la que llegó con el propio Antoni Trias

Antoni Trías i Pujol, de 47 años. Se doctoró en Medicina en la Universidad de Barcelona en 1917. Entre 1920 y 1927 fue catedrático de cirugía quirúrgica en la Universidad de Salamanca y en 1927 lo fue en la de Barcelona. Participó en los sucesos que llevaron a la proclamación del Estado catalán en octubre de 1934,  siendo detenido y encarcelado en el buque Uruguay. Al final de la guerra en 1939 se exilió en Bogotá (Colombia).

Torre Nas Faixat en las afueras de Viladasens

Con las pimeras luces del amanecer del día 27 de enero se reanudó la marcha, llegando a Portbou al anochecer, a la frontera, y ya en Francia a la estación de Cerbere.

El itinerario de este trayecto final entre Viladasens y Cerbere (Francia) es confuso. En las circunstamcias en las que estaban todos los que querían llegar al país vecino, la angustia y el miedo que les embargaba, apenas les sugería el ir anotando o tamando nota de los lugares por los que pasaban ni las visicitudes que ocasionalmente tuvieron que vivir. Por ello, los que meses más tarde escribieron sobre estos días, y en concreto de éstos 26 y 27 de enero de 1939, se tuvieron que basar solo en los recuerdos que tenian y por lo tanto en la memoria. Y los recuerdos y la memoria, sin datos escritos para contrastar, pueden producir pequeñas divergencias con lo que realmente pasó.

No obstante, y conforme con lo que opina Ian Gibson en su libro «ligero de equipaje», pag.616, parece que la versión más detallada de este último itinerario hasta Francia es la que debemos a Joaquín Xirau, que buen conocedor de la zona al haber nacido en Figueres, nos cuenta que la caravana, formada por tres ambulancias, salió de Viladasens en la mañana del 27 de enero dirigiédose a la carretera nacional. La primera parada se efectúa en el pueblo de Báscara para recoger a unos ancianos familiares que estaban en una casa ya abandonada. Siguen por la carretera y en el puente del rio Fluviá se tienen que detener las tres ambulancias al estar la carretera totalmente obturada, bloqueada por la gente y sus vehiculos. En la oscuridad de la noche las ambulancias maniobraron para retroceder y continuar por caminos secundarios hasta el pueblo de Torraella de Montgrí, hoy Torraella de Fluviá. Realmente están dando un rodeo importante, pero parece ser que necesitaban gasolina, o el combustible que procediera para aquellas ambulancias, y en éste pueblo debiera haberla. Pero no, no la había y tienen que seguir hasta La Escala donde tras superar dificultades administrativas consiguen repostar. Al terminar este abastecimiento sufren un ataque de la aviación franquista. Todos se refugian entre las rocas próximas, menos Antonio Machado y su madre que permanecen en la ambulancia. Pasado el peligro reinician el viaje pasando por La Armentera, San Pere del Pescador y Castelló de Ampuries. De esta población se toma camino hacia Figueres, que había sufrido fuertes bombardeos en los días inmediatos anteriores.

Encuentran la población abarrotada de gentes que marchan, en coche o a pié, hacia la frontera. Y deciden seguir hacia Francia por la costa y entrar por Port Bou. Giran hacia el mar y llegan al Port de la Selva, cerca de Cadaqués. Del Port de la Selva siguen hasta Llansá a donde llegan en plena alarma de bombardeo. De esta localidad a Francia solo quedan 25 kilómetros. Pero el tiempo va empeorando y llueve cada vez más. Por momentos la carretera se hace más intransitable. Corpus Barga, meses después. escribe «Por los caminos se arrastran miles de hombres, mujeres y niños, con sus ajuares y animales…. que habían llegado de lejos, en toda clase de vehiculos o carros», Es una auténtica estampida hacia ls frontera. Continuamente hay alarmas y se escuchan explosiones de bombas y obuses. Pero Antonio Machado no baja de la ambulancia, piensa y dice que «si le cayera una bomba, como ésta lleva en si misma la solución definitiva del problema vital, no había por qué apresurarse tanto»,

Parece que a quinientos metros de la frontera el atasco ya es insuperable y las ambulancias se paran definitivamente, quedando abandonadas al tener que llegar la gente andando a «la cadena» de la frontera. Casi todos dejan en los coches la mayoría se sus pertenencias. Solo quedaba una cuesta, una larga pendiente. Entre el desnivel, el frío, la lluvia, el cansancio y el agotamiento, este final fue atroz. Anochecía cuando cruzan la frontera, Matea y José Machado tuvieron que pasar un control sanitario. A Antonio Machado y a su madre no les ponen pegas, Corpus Bargas, que iba bien documentado explica que Machado es un escritor muy conocido, algo así como un Paul Valery español y los visados se firman sin problemas. En la casa de los gendarmes les dan un trozo de queso y una rebanada de pan. Parece que en un coche de un inspector francés acercaron a Antonio Machado y a su madre a la estación de Cerbere, situada a cuatro kilómetros. Allí esperan, en la cantina, a José y a su mujer, que llagan algo mas tarde.

FUENTES BÁSICAS UTILZADAS EN LA CONFECCIÓN DE ESTE ARTÍCULO.

1ª Datos e informaciones procedentes de escritos, grabaciones, notas y recuerdos de mi madre LEONOR MACHADO MARTINEZ, sobrina de Antonio Machado e hija de Francisco Machado Ruiz. Nacida en Toledo en 1924 y fallecida en Madrid en 2017.

2ª Datos e informaciones procedentes de escritos, grabaciones, notas y recuerdos de EULALIA MACHADO MONEDERO, sobrina de Antonio Machado e hija mayor de José Machado Ruíz. Nacida en Madrid en 1924 y fallecida en Madrid en 2010

3º Daos e informaciones procedentes de grabaciones video, notas y recuerdos de ANTONIO CASADO MACHADO, hijo de Eulalia Machado, que sobre la vida de su madre y sobre la suya, me aportó hace unos pocos años. Nacido en Moscú en 1945, vive en la actualidad en Praga.

4º Datos e informaciones contenidas en los manuscritos de ANTONIO MACHADO Y MANUEL MACHADO, que durante años han permanecido bajo custodia familiar y que hoy pertenecen al FONDO MACHADIANO de la FUNDACIÓN  UNICAJA.

5º Dada la inmensa cantidad de biografías, trabajos y ediciones sobre la vida y obras de Antonio Machado, (la biblioteca Nacional de España cita más de 450 títulos) consultadas en gran parte, no queremos indicar en concreto ninguna, refiriéndonos de forma general a todas, No obstante, dado el limitado alcance del presente trabajo artículo queremos destacar:

5.1. Monique Alonso. “Antonio Machado, el largo peregrinar hacia la mar””, publicado por Editorial Octaedro S.L. en diciembre de 2013.

5.2. Ian Gibson. «Ligero de equipaje». publcado por Santillana Ediciones Generales. S.L., 2006.

5.3 José Machado. “Últimas soledades del poeta Antonio Machado”.  1956. Santiago de Chile.

5.4 Amplia información que en ”las redes” se puede encontrar sobe los hechos tratados en estas páginas

5.5.  Antonio Campoamor González. “Antonio Machado, 1875 – 1939”, publicado por Sedmay Ediciones, S.A. en abril de 1976.

5.6.  Julio Cesar Chaves.  “Itinerario de don Antonio Machado” (De Sevilla a Collioure), Publicada por Editora Nacional en 1968.

5.7.  Arturo Serrano Plaja.. “Antonio Machado”.  Editorial Glem.  Buenos Aires, noviembre de 1944

Y por supuesto la obra, en verso o en prosa, de Antonio Machado.

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