ANTONIO MACHADO: EL EXILIO. El 28 de enero entre Cerbere y Collioure.

El 27 de enero de aquel año de 1939 ANTONIO MACHADO, su hermano José, la madre de ambos, Ana Ruiz y Matea Monedero, esposa de José, cruzaron a media tarde la frontera con Francia, en Port Bou/Cerbere, al alcanzar el punto más alto del “Coll Els Balitres”.

Las luces del día estaban apagándose, la noche empezada a apoderarse de aquellos lugares en tierras españolas y francesas.  Dominaba un frío intenso, una pertinaz lluvia, un inmenso cansancio y una tristeza infinita que marcaba indeleblemente y sin contemplaciones las expresiones de sus caras.  España se quedaba atrás, ¡quien sabe si por mucho tiempo o para siempre!.

Al final de esa tarde, después de diversas gestiones y de decisiones no buscadas, ya envueltos en la oscuridad de la noche, llegaron a la cantina de la estación de Cerbere. Solo había café o leche caliente si se tenían francos franceses, en su carencia … nada. Antonio Machado intentó desprenderse de su reloj,  cambiándolo por algunas monedas lugareñas, pero algunos de sus acompañantes, conocidos o no, se lo impidieron y les pagaron a los Machado la bebida caliente que les aliviara la sensación de intenso frío.

De los amigos y conocidos que les acompañaban desde Barcelona o de aquellos que se habían unido al  grupo  durante el calamitoso itinerario hasta aquella cantina, que sarcásticamente podía significar la seguridad y la vida, iban quedando, poco a poco,  solo unos cuantos. Entre éstos recordamos a Corpus Barga, Tomás Navarro Tomás, Joaquín Xirau,  Joan Sales o Carles Riba. Suponemos que a algunos fueron a buscarles amigos o familiares y que con ellos siguieron su marcha, ya en territorio francés. ¿a Toulouse, a Perpignan, …?

Joaquín Xirau consigue la promesa de un Jefe de Estación que,cuando terminara la actividad ferroviaria del día, les dejaría que se instalaran en un vagón abandonado que estaba en una próxima vía muerta.

Y así sucedió. Cuando llegó el momento esperado de tranquilidad de las actividades ferroviarias, les acompañaron hasta el vagón. Estaba a unos trescientos metros de distancia del andén donde estaba la cantina, hubo de cruzar, en la más absoluta oscuridad, en medio de la lluvia y del viento helado de la tramuntana, varias vías, entre traviesas de madera y piedras que dificultan la estabilidad y el caminar. Pero por fin llegaron al vagón y aunque con dificultad por la altura de los estribos de acceso subieron a aquel espacio de madera, de asientos de madera, donde se sintieron algo protegidos del  intenso frío, del viento y sin ser alcanzados por la inclemente agua de la lluvia.  A oscuras y en silencio se acurrucaron como pudieron y pasaron la noche, ¡la primera noche en Francia!. ¡la primera noche del recién iniciado exilio!.

Con las primeras luces del día 28, los que habían pasado la noche, o parte de ella, en el vagón abandonado en vía muerta en Cerbere, fueron bajando y deshaciendo el camino de la noche anterior, pero con luz, y llegaron a la sala del restaurante de la estación.

Ana Ruíz, la madre de los Machado, empezaba, nuevamente, a sentirse atontada y no cesaba de decir a sus hijos “Hemos de ir a saludar a estos señores tan amables que han tenido la bondad de invitarnos”. Nos cuenta Xirau que “con esta idea se escapaba a cada momento del restaurant, llegando incluso a perderse entre la gente que estaba en los andenes. La encontraron pronto, ante le exasperación de su hijo Antonio. Éste la riñó  suavemente, con dulzura, y ya no se movió más de su lado”.

De ésta mañana en el restaurante de la estación tenemos dos versiones, no muy diferentes y en gran parte complementarias. Una nos dice que Corpus Barga, acompañado de Tomás Navarro Tomas, se trasladan a Perpiñán, regresando a Cerbere a primeras horas de la tarde con dinero y una carta o nota del, entonces, ministro de Estado de la República, Julio Álvarez del Vayo, en la que comunica a su amigo el poeta Antonio Machado que la embajada Española en París toma a su cargo los gastos de la familia. La otra versión, de Joaquín Xirau, nos cuenta que a mediodía advirtió la llegada al restaurant de José Giral Pereira, que había sido presidente del gobierno al principio de la guerra: “Fui a saludarlo y le expliqué la situación de don Antonio. Nos dio 300 francos. Con esto y algún dinero que me mandaron telegráficamente unos amigos de la Sorbona pudimos comer y emprender el viaje”.

Probablemente la versión de Xirau sea correcta en su totalidad, sin diferir de la de Corpus Barga y Tomás Navarro Tomás, aunque de la de éstos tenemos la duda de que trajeran carta o nota de Julio Álvarez del Vayo. Pensamos que fue más que posible que se encontraran en el consulado de Perpiñán con Alvarez del Vayo, que le informaran de la situación de Antonio Machado, que le dijeran que se ocuparían de él y su familia hasta que los dejaran alojados en algún sitio y que le informarían, que el político les diría que daba instrucciones a la embajada de España en París y a los consulados próximos y que apenas supiera donde se alojaban se pondría en contacto con él.

Y decimos esto pues firmada con fecha 29 de enero, es decir, un día después, le llega a Antonio Machado, aunque no sabemos cuando, la siguiente carta de Julio Álvarez del Vayo, manuscrita, que transcribimos a continuación y que hoy se encuentra en poder de la Fundación Unicaja:

Consulado de España                                  29 de enero 1939

En Perpiñán

         Mi querido Machado:               

                                    Acabo de saber

por Navarro Tomás que se encuentra

V, en Cerbere y he dado órden

a este Consulado para que le

atiendan.  Puede V. estar seguro

de que no le abandonaremos. El

Gobierno soviético estaba de acuerdo

y muy honrado en que fuera

V. a la U.R.R.S. En París

puede ultimarse todo.

         Vuelvo en este momento

 A Figueras, Pese a lo terrible-

mente difícil de las circunstan-

cias les hacemos frente con

ánimo levantado y resuelto.

                           Un abrazo

         Julio Alvarez del Vayo.

El indicar que sabe por Tomás Navarro Tomás que Antonio Machado está en Cerbere, nos confirma que todavía no conoce el que esté en Collioure, y que la información sobre Cerbere se debe al día 28 de enero.

La carta se conservó y conserva sin sobre ni referencia que indique como le llegó a Antonio Machado a Collioure. Lo que si parece incuestionable es que se firmó con fecha del 29 de enero en Perpiñán y en el Consulado de España. Aunque puede ser que se escribiera el 28, se entregara a Corpus Barga y a Tomás Navarro, y éstos a Machado ese mediodía, y que llevara la firma del día siguiente, o por error o por crrer que era la oportuna. ¡Quién sabe!.

Collioure. Matisse.

Sabemos, o creemos saber, que ni Corpus Barga, desde que dejó a la familia Machado en el Hotel Bougnol-Quintana, ni Tomás Navarro Tomás, desde que siguió en el tren que dejó a los Machado en la estación de Collioure, volvieron a este pueblo francés.

¿Quién le entregó la carta a Antonio Machado? ¿Un tercero en mano? No parece probable, salvo que fuera alguien enviado por el Consulado que se desplazara hasta Collioure, de lo cual no tenemos noticia alguna. ¿Qué fuera recogida por Antonio Machado o su hermano José en Perpiñán?, o sencillamente que con independencia de la fecha del escrito éste se lo entregaran a A. Machado aquel mediodía en Cerbere. En cualquier caso la cuestión no tiene mayor importancia pues lo trascendente es que Antonio Machado conociera su contenido, bien por escrito o trasmitido de palabra.

A estas posibilidades se une el hecho, que de ser cierto ha sido totalmente desconocido hasta esta fecha de febrero de 2020, de la posible presencia real y física de Antonio Machado, José Machado y su esposa Matea Monedero el 31 de enero en Perpiñán , pues es esta fecha en la que fueron expedidos,  en el Consulado de Perpiñán, los pasaportes de los tres, firmados por el vice cónsul de España en Perpignán, con los sellos y tampones procedentes (pasaporte nº 266 en el caso de Antonio Machado), con validez por un año hasta el 31 de enero de 1940 y con los siguientes datos personales, en el caso de Antonio Machado: Catedrático, viudo, nacido en Sevilla el 26 del 7 de 1875 y domiciliado en Barcelona (la hoja de éstos últimos datos  lleva escrito “ver fotografía”). La fotografía, en la hoja anterior del pasaporte, parece una foto tomada en esos momentos, aunque sorprende que el pasaporte esté sin la firma de Antonio Machado.  Los pasaportes de José Machado y el de Matea Monedero están en las mismas condiciones.

Si realmente fueron a Perpiñán para hacerse los pasaportes es más que probable que, en este caso, le dieran personalmente la carta de Álvarez del Vayo, si la tenían. Si no fueron y se los tramitaron “a distancia”, pero obviamente en Collioure, nos preguntamos ¿Cómo y con quien se cumplimentaron? y, ¿las fotos de los pasaportes? y, además ¿es posible que no tengamos ninguna referencia de esta supuesta visita a Collioure, ni siquiera por parte de Pauline Quintana, o J. Baille? , claro que tampoco tenemos ninguna noticia sobre el posible desplazamiento de los Machado a Perpiñán.

En nuestra opinión estimamos que el día 28 Julio Álvarez del Vayo comentó con Corpus Barga y Tomás Navarro Tomás el contenido que pensaba escribir a Antonio Machado, y que éstos se lo trasladaron de palabra; que la carta se escribió, como en ella se indica, el 29 de enero, entregándose posteriormente, no sabemos cuando, a Machado. Conociendo el contenido a través de Corpus Barga no era imprescindible el tener la carta en su poder para saber lo que decía o informaba. En lo referente a la expedición de los pasaportes nos inclinamos en pensar que lo fueron realmente en Perpiñán, con la presencia de los que iban a ser sus titulares. Así puede deducirse de la carta enviada el 1 de febrero por L. Santullano a los dos hermanos Machado (Antonio y José) en la que se dice textualmente: «P.D..- Escrita esta carta recibo la de Vdes. del 31. ……Y puesto que ya han acudido al Consul de Perpiñán, …». En aquellos días los Machado apenas eran conocidos en Collioure, por lo que podía ser facil el pasar inadvertidos en un trayecto entre el Hotel y la estación del pueblo; el tren entre Collioure y Perpiñán podía hacer el trayecto en menos de media hora, por lo que era posible la ida y vuelta en una misma mañana. No obstante nos preguntamos ¿si fueron a Perpiñán se quedó la madre, Ana Ruiz, sola en el Hotel?, o ¿al vez fueron los hermanos y Matea en dos días, primero José y Matea, y al día siguiente Antonio acompañado de José?, o ¿tal vez fuera solo José a Perpiñán y tramitara los pasaportes, recogiéndolos otro día?. Por ahora solo son suposiciones, de dificil confirmación. Solo podemos apoyarnos en una cierta lógica y suponer: No obstante recordar que en otra carta (ya comentada en otro artículo) María – Tina Modotti – dice que se enteró que Antonio Machado estaba en un pueblo (francés) cercano a la frontera por Jacinta Landa, y que en otra carta de los Machado éstos dicen que Jacinta estaba en Perpiñán, luego …..

Son datos e informaciones de días difíciles, confusos y de alta tensión de los que los vivieron; además la mayoría de ésta información se comenta o se relata posteriormente, meses o años después.

Volviendo al final de la mañana del 28 de enero, y reunidos, al menos, Antonio Machado y su familia, con Corpus Barga, Tomás Navarro Tomás, Joaquín Xirau y otros amigos, se plantearon a donde dirigirse desde Cerbere.  Los destinos que más se contemplaban eran en principio: París, Toulouse  y  Perpiñán .

Collioure

Antonio Machado era consciente de sus ya escasas fuerzas y sobre todo de las casi inexistentes de su madre, por lo que opinaba que por él y los suyos sería adecuado un lugar sencillo, tranquilo, sin grandes pretensiones, carcano a donde estaban y en el que esperar acontecimientos. El ir a París le significaba recuerdos no gratos, por aquellos días que compartió con su esposa Leonor en èsta ciudad, en los inicios declarados de la enfermedad que poco después se la llevó definitivamente.

Corpus Barga sugirió el pequeño pueblo marinero de Collioure, a escasos quince minutos en tren, pueblo que unos años antes había sido el elegido por famosos pintores impresionistas y fauvistas, como Henry Matisse o Durian.

Collioure, por Matisse

A Antonio Machado le pareció una propuesta válida y, teniendo en cuenta que el tren que la mayoría de los amigos que con él estaban iban a coger, pasaba, casi en su  primera parada,  por Collioure,  así decidió. Luego hay que convenir que hasta las cinco de la tarde de ese 28 de enero nadie sabía que Antonio Machado iba a alojarse en Collioure, … si encontraba habitación.

Y esa tarde, sobre las cinco y media, el tren llegó a la estación de Collioure. Se bajaron los cuatro miembros de la familia Machado y Corpus Barga, que les acompañó durante todo el día, hasta que los dejó descansando al llegar la noche.

Estación de Collioure.

Antes, al bajar del tren en la estación, se acercaron a un joven empleado al que preguntaron donde podrían alojarse. Este les contestó que sería una buen opción el Hotel Bougnol-Quintana, donde él mismo se alojaba. Siguiendo sus indicaciones bajaron por la Rue de la Gare para llegar al final de la misma a una plazuela, la Placette, a cuyo lado estaba el hotel. La calle por la que iban estaba en obras, lo que dificultó el camino a aquellas personas agotadas y extenuadas. Por las obras no había taxis y tuvieron que ir andando. La distancia entre la estación y el hotel era de apenas 300 metros, cuyo recorrido les  pareció eterno. Llovía y hacía frío . Corpus Barga coge en brazos a Ana Ruíz, que apenas pesaba y la escucha decir susurrando al oído “¿llegamos pronto a Sevilla?”. 

Hotel Bougnol-Quintana

Llegan a la Placette, donde hay un tienda de mercería, cuya dueña esta en la puerta. Les observa y éstos la preguntan si pueden descansar un rato en el establecimiento. Les dijo que sí y les hizo sentarse. Les ofreció un café con leche caliente para reanimarles. Contó, tiempo después Madame Figueras, que era la dueña del establecimiento, que un señor que con ellos iba (Corpus Barga) preguntó donde estaba el hotel y le contestaron que lo tenían justo enfrente, al otro lado del riachuelo, el Douy, que como estaba lloviendo intensamente no podía cruzarse por el vado y que era preciso dar la vuelta por el cementerio.

Madame Figueres
ç

Le indicaron a Corpus Barga como encontrar a un taxista amigo que pudiera venir a buscarles y llevarles hasta el Hotel. Al poco Corpus regresó con el taxi. Se subieron a él y fueron dando un pequeño pero suficiente rodeo hasta llegar al Hotel Bougnol-Quintana. En la media hora que estuvieron en la mercería Antonio conversó con su anfitriona en francés, sobre literatura francesa, gestándose una cordial simpatía.

Una vez llegados al Hotel Bougnol-Quintana,  Pauline Quintana. Dueña del hotel les trató con la mayor cordialidad posible y les asignó dos habitaciones unidas entre si en la primera planta, una daba a la Placette y en ella se instalaron Antonio Machado y su madre, en la otra con un balcón que daba al mar y otro al castillo se instalaron José y Matea.  Tal era el cansancio que tenían que ni siquiera cenaron, se acostaron y descansaron toda la noche, por primera vez desde Barcelona en una cama….

Matisse. Collioure desde una ventana.

El muchacho que en la estación les había sugerido el Hotel Bougnol-Quintana, y que en éste estaba alojado, llegó al acabar su trabajo diario y preguntó a Madame Quintana si habían llegado las personas que él había enviado. Ésta le contestó que sí y que ya estaban acostados, pues el cansancio que tenían era inmenso.

Corpus Barga, una vez estuvieron acomodados en el Hotel Antonio Machado y los suyos, los dejó y se fue nuevamente camino de la estación para intentar llegar esa noche, al menos, a Perpiñán, que estaba a 15 minutos en tren. Suponemos que fue así.

Entrada a la estación de Collioure.

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