Entierro de ANTONIO MACHADO. Muerte de Ana Ruiz. Camino de Chile de José y Joaquín Machado.

         A primera hora de la mañana del 23 de febrero, así lo intuimos por la orientación de la habitación número cinco del hotel y de la sombra que se proyecta en la pared por el cabecero de la cama en la que encontraba el cuerpo de Antonio Machado, el fotógrafo Sr. Sánchez, del cercano pueblo de Port-Vendres, tomó la famosa fotografía, tantas veces reproducida, de Antonio Machado muerto y cubierto por una bandera republicana.  Es posible que la mayoría de las fotografías que se conservan del entierro fueran tomadas por este mismo profesional fotógrafo.

         Nos cuentan que fueron dos vecinos de Collioure los que bajaron el ataúd de nuestro poeta hasta la entrada al hotel, donde se congregó un gran número de españoles, civiles y militares, que habían acudido para asistir al sepelio y rendir un último homenaje al poeta antes de que su cuerpo quedara oculto para siempre en el cementerio de Collioure.

         A las cuatro de la tarde del 23 de febrero de 1939 se puso en marcha el cortejo del entierro de Antonio Machado. El itinerario hasta el cementerio fue más largo de lo estrictamente necesario pues las autoridades municipales quisieron que pasara la comitiva por la llamada Placette, en aquellas fechas plaza principal del pueblo, dando así una mayor importancia a la persona que se iba a enterrar.

         Durante todo el recorrido el féretro fue llevado a hombros por milicianos españoles de la Segunda Brigada de Caballería “Andalucía”. Dos grupos de seis milicianos cada uno que se fueron turnando. En algún momento algún oficial de estos soldados se incorporó, aportando su hombro, en el camino hasta el cementerio.

         Entre el tiempo que se necesitó para cubrir este recorrido, el necesario para llegar en el cementerio hasta el nicho preparado, cedido por la Sra. Deboher, y el que duró el entierro propiamente dicho, con las breves y sentidas intervenciones de algunos de los presentes, que finalizaron con los versos de Machado que recitó Julián Zugazagoitia,

                                    Corazón ayer sonoro,

                                    ¿ya no suena

                                    tu monedilla de oro?

 podemos calcular que pasaron algo más de dos horas.

         Serían las seis de la tarde cuando los asistentes empezaron a salir del cementerio y algunos se acercaron nuevamente al Hotel Bougnol-Quintana para dar un abrazo algo más personal e íntimo a José Machado, a su esposa y si pudiera ser a la madre del poeta, Ana Ruiz, aunque sabían que esto era poco probable dado el estado casi de coma en el que se encontraba la anciana madre.

         Fueron unos pocos los que se reunieron delante de la entrada del hotel y en el salón del mismo, y teniendo en cuenta que el anochecer había comenzado fueron dejando poco a poco a la familia de Antonio Machado con su dolor y su pena.

         José y Matea se refugiaron en el primer piso acompañando a la abuela Ana en su silencioso estado, frente a ella o sentados en la habitación contigua.

         Finalmente bajaron al comedor para agradecer a los compañeros de hotel y a Madame Quintana su presencia y compañía en aquella tarde, fría y nublada.

         Allí estaba, además de Pauline Quintana, Juliette Figueres,  Luis Orgáz Benaiges, hospedado en el hotel con su mujer, y el incondicional amigo  J. Baills.

         Llegaron algunos telegramas más de condolencia y José Machado y Jacques Baills empezaron a escribir una relación de los que habían asistido al entierro del poeta.  Pensaron que, de cara a tiempos futuros, podía tener una cierta importancia este listado.

         Probablemente José leyera la carta recibida esa misma mañana de John Brande Trend, desde Cambridge.  ¡Triste momento para llegar un ofrecimiento de trabajo y alojamiento para Antonio Machado!

         Tal vez bebieran una taza de caldo caliente, tal vez un vaso de leche, pero el cansancio y las emociones del día les llevaron pronto a su habitación para descansar, después de ver nuevamente a su madre que seguía inconsciente y serena pero con un semblante definitivamente ausente.

         La noche, como sucede en estos casos, acumuló imágenes del día, ideas sobre el futuro próximo, y modo de contactar con los otros hermanos Machado que allí no estaban.

         Despertaron pronto el día 24 y comprobaron como el estado de la madre Ana seguía igual. Cada poco tiempo Matea o José se acercaban a verla, casi siempre desde la habitación contigua. Al final de la tarde se percibía un estado de respiración algo más agitado, pero en silenciosa intranquilidad.

JOSÉ MACHADO

         José pasó el día leyendo la correspondencia y los telegramas llegados, escribiendo algunas contestaciones a algunas de estas cartas, entre ellas la recibida a John Brande Trend, y finalizando con Jacques Baills la lista iniciada el día anterior de los asistentes al entierro.

         Posteriormente Jacques Baills contó que entregó la lista a un amigo para que obtuviera una copia, pero que éste ni le devolvió el original ni ninguna copia, por lo que quedó reducida a los recuerdos de la  memoria, suya o de José y de quienes estuvieron presentes en el entierro. Y la memoria es olvidadiza y más con el paso del tiempo. Solo quedan nombres, tal vez muchos en este caso, pero no todos.

         La carta que envió José Machado a J.B. Trend , obtenida de los archivos de Trend en la Universidad de Cambridge  la transcribimos ahora:

Sr. J. B. Trend

            Muy distinguido y admirado señor:

                        Cuando llegó el ofrecimiento de esa célebre Universidad de Cambridge para mi hermano Antonio, en aquel mismo momento acababa de morir. Yo, que he sido siempre el hermano inseparable de todas las horas, sé muy bien cuán alta estimación sentía por Vd., y cuánto se hubiera honrado aceptando este nombramiento, que además suponía la salvación de nuestra madre (86 años) con los dos restantes que constituían el pequeño grupo familiar con que siempre había vivido, del naufragio  económico.

            Dada la profunda y devota admiración que siempre sintió por Inglaterra, hubiera visto colmado uno de sus más fervientes anhelos de toda su vida que era visitar esa nación. Precisamente es estos últimos meses leía y releía las obras maestras de esa formidable literatura inglesa. Pero los sueños no se cumplen.

            Lo hemos enterrado ayer en este sencillo pueblecito de pescadores en un sencillo cementerio carca del mar. Allí esperará hasta que una humanidad menos bárbara y cruel le permita volver a sus tierras castellanas que tanto amó.

            Usted, señor Trend, que tan alta cumbre representa en la intelectualidad en ese país, reciba la profunda gratitud por sus bondades para con mi hermano, de este antiguo alumno de “La Institución Libre de Enseñanza”.

                                                                                              José Machado

            Collioure, Hotel Bougnol-Quintana

            (Pyr-Or)  24 de febrero de 1939.            

                  

         Amaneció el día 24 con alguna noticia de la muerte de Antonio Machado en la prensa francesa como L´Independant de Perpignan y un artículo en el diario Commune escrito y firmado por Jean Cassou, Richard Bloch y Louis Aragón.

Louis Aragon

Poème d’Aragon “Prologue”

Je ne sais ce qui me possède
Et me pousse à dire à voix haute
Ni pour la pitié ni pour l’aide
Ni comme on avouerait ses fautes
Ce qui m’habite et qui m’obsède

Celui qui chante se torture
Quels cris en moi quel animal
Je tue ou quelle créature
Au nom du bien au nom du mal
Seuls le savent ceux qui se turent

Machado dort à Collioure
Trois pas suffirent hors d’Espagne
Que le ciel pour lui se fît lourd
Il s’assit dans cette campagne
Et ferma les yeux pour toujours

Au-dessus des eaux et des plaines
Au-dessus des toits des collines
Un plain-chant monte à gorge pleine
Est-ce vers l’étoile Hölderlin
Est-ce vers l’étoile Verlaine

Marlowe il te faut la taverne
Non pour Faust mais pour y mourir
Entre les tueurs qui te cernent
De leurs poignards et de leurs rires
A la lueur d’une lanterne

Étoiles poussières de flammes
En août qui tombez sur le sol
Tout le ciel cette nuit proclame
L’hécatombe des rossignols
Mais que sait l’univers du drame

La souffrance enfante les songes
Comme une ruche ses abeilles
L’homme crie où son fer le ronge
Et sa plaie engendre un soleil
Plus beau que les anciens mensonges

Je ne sais ce qui me possède
Et me pousse à dire à voix haute
Ni pour la pitié ni pour l’aide
Ni comme on avouerait ses fautes
Ce qui m’habite et qui m’obsèd

         Radio Nacional anuncia el fallecimiento este mismo día 23, haciéndose eco de la noticia, al día siguiente, otros medios.

         Teniendo en cuenta el tiempo que normalmente tardaban las cartas desde París es más que probable que este día 24 se recibiera en Collioure una carta firmada por “Maria¨ y dirigida a Antonio Machado; es la carta, que sin conocer todavía la muerte del poeta, le escriben desde París, con fecha del 22 de febrero, Tina Modotti (María) y Carlos Contreras (Comandante Carlos), que ya hemos comentado en otro libro anterior de esta serie titulado “Antonio Machado camino del exilio”.

Tina Modotti

         Se recibe también este día una sentida carta desde Toulouse de Martín Navarro. Probablemente, y sin tener en cuenta los que vivían en Collioure y especialmente en el Hotel Bougnol-Quintana, Martín Navarro fuera, junto a Cándido Bolivar, el último que viera vivo, el 18 o el 19 de febrero, a Antonio Machado. Dejamos nota que Cándido Bolivar era presidente de la Junta de  Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), de la que Antonio Machado era vocal de la Comisión Delegada, por nombramiento, junto a José Puche Álvarez, desde el 5 de junio de 1937. Recordamos que José Álvarez Puche fue uno de los que acompañaron a Antonio Machado desde Barcelona hasta Cerbere, camino del exilio. No cabe duda que la J.A.E. colaboró intensamente con las asociaciones pro refugiados españoles que, con Jean Sermet al frente, trabajaron en y desde Toulouse.

         Martín Navarro  le dice a José Machado que cuando se preparaban para recibir a toda la familia en Toulouse “le llegaron las terribles noticias de la muerte del poeta……. Todos los refugiados saben apreciar el valor supremo de nuestro máximo poeta  cuyo puesto ha de quedar  vacío por tan largo tiempo.” “Con el más puro de los afectos le abraza entrañablemente su buen amigo.” Firmado Martín Navarro. (P.D. quedan en pie los ofrecimientos que les hicimos en nuestra anterior, por si quieren aceptarla).

         Termina el día con la angustia de ver que Ana Ruiz, madre de los Machado, no recupera el conocimiento, haciendo presagiar un próximo fatal desenlace.

Ana Ruiz Hernandez, madre de los Machado

         El sábado 25 de febrero hace frío y desde luego así lo sienten José y Matea. Es notorio que Ana Ruiz se va apagando poco a poco a lo largo del día. En los últimos tiempos había manifestado que estaba dispuesta a vivir tanto como su hijo Antonio, y muerto éste parecía dispuesta a cumplir este deseo. Y así, a las ocho de la tarde, con la recién llegada oscuridad de la noche, fallece.

En Sevilla, Triana.

         Ana Ruiz Hernández había nacido el 25 de febrero de 1854 en Sevilla, por lo que el día de su fallecimiento había cumplido 85 años, justo 85 años.

         Este mismo día 25 de febrero, el soriano diario El Avisador Numantino publica una escueta nota que dice: “Ha muerto Antonio Machado. Las emisoras de Radio Nacional dieron ayer la noticia de que había fallecido en el extranjero el poeta y literato don Antonio Machado”.

         Ana Ruiz fue enterrada el día siguiente, domingo 26 de febrero a las diez de la mañana, según reza el Acta de fallecimiento expedida en Collioure con y por declaración de Jacques Baills.  Recibió sepultura provisional en un rincón del cementerio reservado para los pobres o aquellas personas que carecían de sepultura propia en el momento del fallecimiento. Pasarían 18 años hasta que los restos de Antonio Machado y los de su madre Ana Ruiz, dejaran de estar separados y ocuparan una misma sepultura.

ANA RUIZ, CON SUS HIJOS ANTONIO Y JOSÉ, RECIEN NACIDO.
ESTE ÓLEO FUE PINTADO EN 1879 POR, CIPRIANA ALVAREZ DURÁN, ESPOSA DE ANTONIO MACHADO NÚÑEZ Y , POR LO TANTO ABUELA DE ANTONIO MACHADO RUIZ Y DE SU HERMANO JOSÉ.
IMAGEN INFERIOR DERECHA DEL ÓLEO, CON LA FIRMA DE LA AUTORA: C.A.D. de Machado 1879

         A media mañana Gastón Prats, que había asistido al entierro de Ana Ruiz, pasó por el Hotel Bougnol-Quintana y según contó años más tarde, en 1975, estuvo conversando un buen rato con José Machado.

         Esa tarde dominical probablemente José y Matea recopilaran la documentación que Antonio Machado conservara en su cartera y los documentos que con ella guardara.

         De esta forma se iniciaría por parte de José Machado, y a la muerte de éste por Matea y posteriormente por las descendientes de ésta, la custodia de los escasos bienes y documentos que tenía Antonio Machado. Ahora, en 2019, ochenta años después, vuelven a España estos últimos documentos, que se ceden a la Fundación Unicaja. (básicamente carnets, cartas recibidas y un número de otros documentos que ayudarán a los investigadores y biógrafos de Antonio  Machado a ir completando estos trabajos).

         Entre estos documentos estaba una pequeña libreta con algunos nombres y sus direcciones de aquellos días. Entre estas destacamos:

         Corpus Barga, en el Grand Hotel de Perpiñán,

         J. Sermet, professeur au Lycee, en Rue Paul Bert de Toulouse      

Jean Cassou 53 fue de Rennes, Paris (VI).

         Paul Combeau, 40 Rue Mailly, Perpiñán.

         Gastón Prats, Saint-André (Pyr-Or).

         Robert Payne, Pfivate Hotel, 14 rue Cassini, París.

         Pierre Emmanuel, 6 Avenud Marechal, Pontoise

         Jacinta Landa, Hotel Regina, Tf 8-80. Perpignan.

         Andrey Russe, la misma dirección que Jacinta Landa.

         y la que reza:  Joaquín. Saint Savin  – Hautes Pirenees, Refugie       Espagnol   Residence Religieuse.  ¿quien es este Joaquín, refugiado español? ¿el hermano Joaquín Machado?

         En los días siguientes son varios los periódicos que dan la noticia de la muerte de Antonio Machado. Entre ellos destacamos el llamado ABC Republicano que el día 28 de febrero publica cuatro notas sobre esta noticia en su primera página bajo el título genérico de La muerte de Antonio Machado. En la primera nota dice que en la asamblea general celebrada el domingo anterior (día 26) la Agrupación Profesional de Periodistas acordó enviar el pésame a la familia y a la Alianza de Intelectuales Antifascistas. En la segunda nota expresa su sentimiento el Socorro Rojo de España, que añade “que seguirá luchando con más entusiasmo que nunca para la realización de los ideales sagrados de nuestra independencia por los que luchó este gran amigo del Socorro y del pueblo”.  En la tercera se informa que los periódicos de Valencia están publicando “sentidas notas lamentando el desenlace del gran poeta”. Hacemos notar que en esta nota se dice que Antonio Machado falleció en un campo de concentración, siendo ésta inexactitud repetida durante unos días en la mayoría de la prensa de España y alguna de otros países.  En la cuarta nota se anuncia un homenaje al gran poeta, ese mismo día, mediante un programa de radio que se emitirá desde Valencia.

Luis A. Santullano, Manuel Bartolomé Cossio y Angel LLorca, hace pocos años en la Residencia de Estudiantes.

         El 28 de febrero José recibe carta de Luis A. Santullano, desde la Embajada de España en París, en la que le dice que “ No necesito decirle cómo la muerte de su madre reaviva, si es posible, mi pena tan honda por la pérdida de Antonio. Creo ha hecho bien en morirse la pobre, pues hubiera sido la vida para ella insufrible sis su hijo mayor que adoraba en ella”. Les anuncia que recibirán alguna cosa de la Asociación de Escritores franceses, y que si no fuera así escriban a D. Juan Larrea, Delegado Cultural, al 55 Av. Georges V, Paris (bureau 303). Aprovecha la carta para comunicarles sus señas particulares en el 6 de la rue Vineuse,  en París XVI.

Probablemente este diá 28 de febrero llegara a Collioure Manuel Machado acompañado de su esposa Eulalia, pero dejamos para un artículo psterior a éste el relato y los comentarios a este viaje del hermano mayor de los Machado Ruiz. Solo decir ahora la trágica noticia que se encontró, además, en Collioure, la muerte tres día antes de su madre.

En el periódico La Depeche de Collioure, publicado el día 2 de marzo de 1939 se informa sobre un funeral por Antonio Machado, que se celebraría el lunes 5 de marzo, por la mañana a las 9 horas. La nota de prensa se titula: “Les obseques de Mesieur Machado”.

         El día 4 de marzo J.B. Trend dirige a José Machado, desde el Christ´s College Cambridge, una carta de pésame, en la que dice: “Con Don Antonio desaparece uno de los más altos guardadores  y transmisores de la gran herencia espiritual europea, huérfana ahora, con la muerte de Antonio Machado, de uno de sus más hondos valores”.

Jean Cassou, años más tarde.

         Este mismo día, 4 de marzo de 1939, se recibe carta desde París de Jean Cassou que dice: “Mi querido amigo, au pobre madre no podía sobrevivir a su hijo Antonio, como éste no podía sobrevivir a España. Y ahora tiene V. la responsabilidad de un doble dolor, ante el cual me inclino respetuosa y fervorosamente”

         Añade esta carta de J. Cassou, que “Quiroga, de parte de la Asociación nuestra, se habrá puesto en relación con V. para que venga aquí con su mujer. El prefecto de Perpiñán está dispuesto a facilitar el viaje. Dentro de pocos días, pues, podremos ir a recibirles a Vds. dos en la estación”.  Suponemos que está hablando de recibirles en París.  Luego parece que lo hablado con anterioridad significaba el trasladarse hasta Perpiñán, donde el prefecto facilitaría viaje a París, siguiendo viaje en tren hasta la capital francesa, donde irían, J.Cassou y gente de la Asociación de escritores, a recibirles. 

En la Residencia de Estudiantes Luis A. Santullano con Rabindranat Tagore, Juan Ramón Jimenez y Zenobia Campfrubí

          El día siete de este mes de marzo reciben otra carta de Santullano, particular , también desde París, en la que comenta y expone lo siguiente:

  1. Que supone que le habrán planteado a Cassou la gestión de la estancia en París, de modo que la policía no moleste. Son rigurosos, pero Cassou puede conseguirlo.
  2. Que si no tienen la seguridad de Cassou deben esperar.
  3. Que mientras esperan para ir a París pueden esperar en Toulouse, pero que no lo hagan sin que J. Sermet les pueda asegurar no tener problemas con la prefectura.
  4. Que siempre será mejor el acabar en París, donde la relación directa con Cassou y otros miembros de la asociación de escritores, leales a Antonio Machado, sería muy importante.
  5. Que respecto a los planes de futuro cree que España no es todavía ni posible ni recomendable, y que el tener a las hijas en la U.R.R.S. no facilita precisamente las cosas.
  6. Que si no fuera posible a corto plazo el regreso a España con Manolo, ni recomendable tampoco la U.R.R.S., tendrían que pensar en algún país de América. Pero de esto ya hablarán cuando estén en París.
  7. Que mientras tanto podría escribir a Luis de Zulueta, que admiraba a Antonio Machado, y que está en la Universidad de Bogotá en Colombia.

         Seguro que en las cuatro semanas siguientes gestionarían su posible destino en Francia, a corto o largo plazo, o en la U.R.R.S., sin olvidar la cada vez más posible marcha a Chile.

         Sin duda, en este mes de marzo contactan con Joaquín Machado y su mujer Carmén, quedando con ellos en París o cerca de esta ciudad, como así sucedió a mediados de abril.

         Y llegó el día de la partida de Collioure. El día 2 de abril de 1939 paga la factura pendiente a Pauline Quintana, dueña del Hotel Bougnol-Quintana, que comprendía el periodo del 28 de febrero al 2 de abril.  Se pagaron 34 días a 50 francos día, por el alojamiento de dos personas con la pensión completa.

         De Collioure, en tren, a Perpiñán y de aquí a París, donde estuvieron escasos días, para seguir y finalizar este viaje en Meurville, en la región próxima de la Campagne. Aquí llegaron algún día más tarde el hermano Joaquín y su mujer Carmen López Coll.  En este pequeño pueblo, relativamente cerca de París, donde la vida debía de ser poco costosa, estuvieron hasta finales de octubre, fecha en la que, ya decididos en viajar a Chile, fueron a la capital para gestionar toda la documentación necesaria para el viaje. Esperando poder trasladar a sus hijas y sobrinas lo antes posible desde Moscú.

JOAQUÍN y JOSÉ MACHADO en MEURVILLE

         La realidad es que tardarían en ver a sus hijas y sobrinas siete años, pues la II Guerra Mundial se interpuso en sus deseos, y solo llegaron a Chile las dos menores, pues Eulalia, la mayor, nacida en 1924, se casó en Moscú con un español al que allí conoció.  Eulalia no volvió a ver a su padre y a su madre solo treinta años más tarde, en Madrid.

         A principios de mayo de ese año de 1939, recibieron carta desde Collioure de Pauline Quintana que les dice que había visitado el cementerio y había llevado unos ramos de flores. En estos meses de 1939 y posteriormente desde Chile mantuvieron contacto epistolar José y Matea con Pauline Quintana.

         El 20 de mayo de 1939, recibió José Machado carta de Rubén Landa Váz, desde Morgabe, calle Northdown Rd., Inglaterra, en la costa y cerca de Canterbury, en la que comenta que al saber de la muerte de Antonio y no conocer las señas de ellos, escribió a Santullano adjuntándole carta para ellos de sus hijas y otra suya. Que regresó de Rusia, pues desde allí no podía enviar dinero a su familia, por lo que tuvo que dejar a sus sobrinas en la residencia de Moscú. Que recibió carta de ellos en la que le contaban los detalles de su salida de España. Que recordaban con emoción a su hermano Antonio y a su madre. Que le resultaba difícil el aconsejarle sobre su futuro, pero que le podía decir que sus hijas estaban bien, aunque lo que más deseaban era estar con ellos. A estos efectos comenta que podría encontrar trabajo en Moscú como profesor de dibujo para los niños españoles y que para mejor información podía dirigirse a Soledad Sancha, de la que le facilita las señas, pero que en cualquier caso antes debe consultar con el partido comunista español. Que los rusos tratan a los españoles mejor que a los suyos y que a los españoles les suelen dar un trato preferente. Que Eulalia es para su edad  como una mujer con la que pueden comentar sus preocupaciones. Finaliza enviándoles para los dos un afectuoso saludo de su amigo Rubén Landa.

         A principios de octubre de 1939, suponemos. escribe José Machado a Santullano, en la carta después de hablar y pedir ayuda para negociar posible edición de las obras de Antonio Machado con Editorial Losada, pasa a hablar de su destino próximo.

         Dice José Machado que no cree ya oportuno seguir en el tranquilo pueblo de Meurville, esperando una carta de la U.R.R.S., que no llega, y piensan que acaso podrían ir a Chile. Que esta opción le convence a su hermano Joaquín, y que es casi seguro que allí se vaya él con su mujer, y que insiste en que vayan con él.  Pero que ha de reconocer que de no ser a España prefiere ir a U.R.R.S. con sus hijas, aunque parece también difícil. En consecuencia entiende que puede ser válida la opción de Chile, aunque sea ir a la aventura.

         Y finalmente deciden ir a Chile. Mueven las pocas “armas” que les van quedando y se ponen en contacto con el sobrino de D. Francisco Giner de los Rios, su buen amigo José Giner Pantoja, que esta en París y que les anticipa, a través de la “Asociación Internacional”  el dinero necesario para ir a Chile.

José Giner Pantoja

  A esta carta contestan el 19 de octubre, y dos días después Pepe Giner le vuelve a escribir para , más o menos, despedirse. ”Siempre que pueda os escribiré …. Un abrazo de tu viejo y  buen amigo, Pepe Giner”.

         La fase final del viaje a Chile, al exilio en Chile, está en marcha.

         En París, en el consulado de Chile les dan los visados el 7 de noviembre de 1939, que amparan, formalmente uno al matrimonio de José y Matea y a sus tres hijas, aunque no vayan en ese momento. y el otro a Joaquín y su mujer. Dicen los visados que están alojados en el Hotel Excelsior, Rue de la Boissiere 89 de París. Dicen los visados que avalan los datos en ellos indicados el Sr. José Giner, Avda George V, 55 París y Sr. Lionel Hauser, Rue de la Victoire 92 de París. El Sr Lionel Hauser era amigo de la familia Machado desde finales del siglo XIX, cuando vivían en Sevilla, luego coincidieron las dos familias en Madrid, y el padre, como médico, asistió a distancia a Leonor Izquierdo, mujer de Antonio Machado, en su enfermedad final.

         Los visados rezan que son para una estancia máxima de un año y firma los visados el Doctor Ravoux en la misma fecha de 7 de noviembre.

         El 10 de noviembre obtienen los visados de tránsito hacia Chile de la República de Argentina, con permiso de desembarco.

         El 16 de noviembre estaban los dos hermanos Machado Ruiz, José y Joaquín, con sus mujeres, Matea Y Carmen, en Burdeos.  De esta ciudad debía salir, el 25 de noviembre, el barco que les llevaría hasta Buenos Aires.

         Nueve noches y sus días esperaron en Burdeos, en el “Hotel des Grands Hommes”, sito en el número 4 de la Place des Grandes Hommes. Desayunaron en el Hotel aquella mañana y embarcaron hacia América.

         Ninguno regresó a España. En Santiago de Chile murieron a finales de los 50 Joaquín y José.  Matea si regresó, viuda, a Madrid donde 30 años más tarde se reencontró con su hija Laly, Eulalia, también viuda, y conoció a su nieto Antonio Casado Machado.  Carmen Lopez Coll, siendo ya viuda de Joaquín regresó a finales de los 50 a España, también a Madrid.

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