MANUEL Y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: «LA CARICATURA», 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893.

Como advierte en sus portadas era una Revista – Semanal – Ilustrada, que se publicaba los domingos. (La administración estaba en la calle de Fuencarral, 51 de Madrid, cerca del numero 98 de la misma calle, que era donde vivía en aquellos años la familia Machado).

         En agosto de 1892 Antonio Machado y Álvarez embarca en Cádiz, en el vapor-correo Habana de la Compañía Transatlántica, con destino a Puerto Rico. Allí tenía algunos familiares y amigos, aunque no hay, por ahora, constancia cierta de las relaciones que tuvo con ellos; sí parece claro que el motivo del viaje era el de permanecer en la isla caribeña el tiempo necesario para poder ganar un dinero como abogado que, de regreso a Madrid, permitiera a su numerosa familia vivir, si no con holgura, sí con cierto sosiego económico.

         Lamentablemente enfermó apenas llegó a Puerto Rico y transcurridos escasos cinco meses regresó a España donde murió en Sevilla el 4 de enero de 1893, en la calle Pureza, en Triana, en la casa de sus suegros, hasta donde solo le dio tiempo a desplazarse desde Madrid a su mujer Ana Ruiz. Sus hijos no volvieron a verle desde aquel día en que salió de Madrid con destino Cádiz para iniciar su viaje hacia América.

           Sabemos que Antonio, su segundo hijo, le envió una carta por correo certificado en la que, según dice en una posterior, “iba mi artículo”. De esta carta y de su contenido solo queda esta referencia que figura en esa otra carta que Antonio escribió a su padre, que se conserva, por lo que podría deducirse que sería, probablemente, entregada al abuelo Antonio Machado y Núñez para su envío, y que probablemente nunca llegó a enviar, por el rápido regreso de su hijo Demófilo a España. Otra posibilidad, pero es pura fantasía, es que esta última carta fuera enviada y recibida, que regresara a Sevilla en algún bolsillo de Antonio Machado y Álvarez, y que su mujer Ana guardara celosamente para dársela finalmente a su hijo Antonio. Pues bién en esta carta Antonio también le dice a su padre que en una próxima le enviará “algún trabajillo que escribiré solamente para ti”.

         Gracias a estas referencias podemos deducir que los primeros trabajos o artículos de Antonio Machado fueron escritos con anterioridad al verano de 1892, pues en caso cortrario no tendrían sentido las referencias epistolares indicadas.

         Podemos deducir que en aquellas fechas Antonio Machado, que contaba con diecisiete años, ya escribía artículos para terceros – casi con seguridad en prosa – , como contrapunto a su frase “algún trabajillo que escribiré solamente para ti”. Cierto que podrían tratarse, los primeros, de trabajos escolares, pero pienso que hubiera utilizado otras palabras. Es más probable que el ambiente familiar, y los hábitos y costumbres de la época, fomentaran las pequeñas publicaciones, los diários, periódicos o revistas entre amigos y los más diversos escritos sin afanes profesionales.

         Pero de este tipo de escritos y sus formas de publicarse (si es que se publicaron), a un procedimiento “cuasi” profesional había un paso, y para pasar a otro de apariencia “seria”, con artículos bien estructurados y con firmas o colaboradores de reconocido prestigio, solo era necesario que llegara una buena oportunidad.

         Y llegó la oportunidad para los hijos mayores de Demófilo, para Manuel y Antonio Machado. Ambos hermanos ya eran inseparables, Manuel contaba a primeros de enero de 1893 con dieciocho años y medio, Antonio justo con un año menos. Jóvenes, sin grandes controles familiares, pero con una formación y ambiente familiar próximo al mundo literario, entraron en la vida bohemia de Madrid, frecuentando pequeños círculos próximos al teatro, al periodismo y a los jóvenes escritores del momento. Conocieron en aquellos tiempos a Enrique Paradas, entonces ya poeta, con el que mantuvieron muy estrecha amistad durante toda la vida, y con él se embarcaron durante el verano de 1893 en la aventura periodística y literaria de editar un semanario satírico titulado La Caricatura. El semanario se editaba desde mayo de 1892, pero problemas internos de administración posibilitaron un cambio total en el elenco de colaboradores, apareciendo los nuevos en el número 51, de fecha 9 de julio de 1893. En este número, desaparecidos casi todos los colaboradores anteriores, aparecen como nuevos Enrique Paradas, Manuel y Antonio Machado, Miguel Sawa (hermano de Alejandro Sawa) y Pedro Barrantes, todos ellos muy jóvenes, a los que acompaña, con ya 71 años, el escritor, filólogo, matemático, académico y político Eduardo Benot, que había sido ministro de la I República de 1873, y amigo desde esas fechas de “la Gloriosa” del abuelo de los Machado, Antonio Machado Núñez.

         ¿Tuvo Eduardo Benot algo que ver con la propiedad del semanario? Probablemente fuera uno de los partícipes o de los que financiaron esta segunda etapa de La Caricatura . El caso es que aparecen desde el 16 de julio, en el número 52 y como colaboradores, los nietos de su amigo Machado Núñez y el amigo de estos, Enrique Paradas. Realmente desde ese número y hasta el último editado, el número 69 correspondiente al 12 de noviembre de ese año de 1893, ambos hermanos y Paradas aparecen como los reales directores de La Caricatura, y figuran entre los más asíduos colaboradores, firmando varios artículos en casi todos los números.

         Esta aventura literaria y periodística de Manuel y Antonio Machado, así como el semanario La Caricatura, quedaron con el tiempo olvidados, y solo cuando Miguel Pérez Ferrero inició los trabajos para su biografía “Vida de Antonio Machado y Manuel”, y acudió al primero durante varios meses de 1935  para “recibir sus recuerdos y confesiones”, posteriormente confirmados y ampliados por Manuel a lo largo de 1946, surgen del recuerdo aquellas colaboraciones publicadas en el citado semanario.

         Pérez Ferrero apunta en su biografía: “Durante el año 1895 (debía decir 1892/93) ve la luz La Caricatura. El periódico – la primera publicación de verdad en que los Machado colaboran – lo hace Enrique Paradas. Manuel y Antonio son sus amigos desde hace algún tiempo. En su compañía han conocido a otros bohemios con quienes constituyen la peña de Fornos. Allí se olvidan del comedimiento que observaban en la tertulia de Benot, y dan vuelo, libérrimamente, a sus opiniones”. Manuel Machado es el más afín, de carácter, a Paradas, y  juntos publican dos libros con composiciones de uno y de otro, Tristes y alegres, aparecido en Madrid, y Etcétera, en Barcelona. Manuel Sawa es un experto en mantener concentrados en la escucha de sus relatos a todos los amigos, habla de su hermano Alejandro, entonces en París, y viste siempre de chaquet, por ser la única prenda que no admiten en las casas de empeño. Barrantes es poeta, buen poeta, como cuenta Manuel a Pérez Ferrero, al estilo de un Baudelaire inconsciente, había derrochado treinta años de años de su vida y, si la naturaleza aguantara, derrocharía cien más.

         En este ambiente bohemio inician su etapa en La Caricatura, y Paradas encuentra en Manuel y Antonio Machado sus más inagotables colaboradores. Angel Pons ilustra los números con sus dibujos, aparecen artículos firmados por Eduardo Benot, Estévanez, Salvador Rueda, Rodríguez Marín, y el referido Enrique Paradas.  Manuel y Antonio Machado son los que más trabajos aportan, y suelen firmar con seudónimos. Manuel firma frecuentemente como Polilla, Antonio como Cabellera, y si escriben en colaboración firman como Tablante de Ricamonte o solo Tablante (con el que firmarán la sección “La semana”). Probablemente el seudónimo de Varapalos también corresponda con colaboraciones de los dos hermanos, con el que firman “Gacetillas teatrales”. Los artículos suelen ser sátiras, humorismos, poesías de matiz o intención cómica o críticas sangrientas de teatro. En los números finales aparece el seudónimo de Yoric, que pudiera corresponder a Antonio Machado.

         “Cabellera” era uno de los graciosos del teatro clásico de Tirso de Molina. “Polilla” era el gracioso de El desdén con el desdén de Agustín Moreto.

         Estas colaboraciones en La Caricatura se inician en el número 52 de fecha 16 de julio de 1893 y finalizan en el número 69 del 12 de noviembre del mismo año. Dieciocho números de periodicidad semanal. En contacto con lo que ocurre en la vida española, en la política y en el sociedad, construyen muchos personajes con nombres y apellidos alusivos a sus debilidades (López Bambalina, Ripioalcanto, Nicolás Piedra Pómez, Matacán del Parnaso, García Estrambote, Bodoque Tonante, Chancleta y otros).

         Y la crítica teatral. Opinan que solo queda un gran actor, Antonio Vico, que casi toda la zarzuela en mala, que las traducciones son flojas…. . Manifiestan una seria preocupación por el decaimiento del teatro Español.

         El último artículo firmado por Cabellera en La Caricatura es en el número 66, de 22 de octubre de 1893, y se titula “Poetas populares. Enrique Paradas”. Artículo que demuestra la admiración sentida por la poesía popular, por la copla popular, sin duda influenciados, tanto Antonio como Manuel, por los trabajos de su padre, Antonio Machado Álvarez, Demófilo sobre el folk -lore español y especialmente el de Andalucía.

         Por cierto, en estos números finales de La Caricatura, se publican a modo de homenaje póstumo, cuatro artículos del padre, Antonio Machado Álvarez, Demófilo.

Y ahora, vamos a iniciar la reproducción de las páginas que nos interesan de esos número de la Revista La Caricatura, los que comprenden el período que discurre entre 16 de julio de 1993 y el 12 de noviembre del mismo año.

Y lo vamos a hacer con la reproducción y comentarios de los números 52 y 53, ambos de julio, para seguir los próximos días y de dos en dos números de la revista, hasta alcanzar los 18 ejemplares correlativos en el tiempo en los que intervienen, colaboran y escriben Manuel Y Antonio Machado.

Nº 52, del 16 de julio de 1893.

En este primer número, de aquellos en los que colaboran Manuel y Antonio Machado destacamos:

1º Los dibujos, todos ellos de Angel Pons, que será uno de los básicos colaboradores de la revista en el aspecto Grñafico. Reproducimos la Portada, una composición que titula «cada uno veranea como puede», que era de actualidad ya que este núm,ero es del mes de julio, y otra composición gráfica de la contraportada en alegoría a lo atrayente de un estanque.

2º Bajo el título de «Humoristas» escribe Eduardo Benot (ex ministro y político en activo, amigo del abuelo de los Machado) un artículo que titula «El diablo tonto». Parodia npolítica en la que el «diablo tonto» es el presidente Berenguer. Artículo nescrito en verso, una especie de cuartetas.

3º Es esta página escribe primero Miguel Sawa en una breve narración entre un juez que entrega una carta a la viuda de un suicida que se quitó la vida por una infidelidad y que finaliza con un comentario inesperado.

Siguen, en la misma página, cuatro poemas de Manuel Machado. El segundo apenas ocho versos, el tercero tres y cuatro el cuarto. El primero se compone de nueve estrofas de cuatro versos- Losmtítulos son: ¡Ya no!, ¿por qué?. Tu eres y Sola. Firma Manuel Machado.

Finalmente en esta página un poema, «Cantares» de Enrique Posadas.

4º En una sección que llama la revista «Algo de Todo» leemos un artículo que se titula «AFICIÓN TAURINA». Lo firma A. CABELLERA, es decir Antonio Machado que en su primer artículo conocido, mira por donde, habla dde la afición taurina, eso sí, con una cierta ironía sobre las pasiones y aficiones desmedidas. Recordemos que le faltaban, al que sería nuestro poeta, apenas días para cumplir los dieciocho años y todavúa le quedan los recuerdos y sentires de las gentes de Sevilla. Pero añade nuevon tema en su artículo siguiente.

5º En ésta sección titulada «Gacetillas teatrales», inicia, tal vez con su hermano Manuel y bajo el nombre de VARAPALOS. El artículo es una simpática y bien estructurada referencia a los actores de la época, de los que se han ido o se destán yendo y aquellos nque llegan. tanto Vat¡rones como actrices, se nombra a la Guerrero, a la que no se deja en buen lugar. Se lamente el retiro ya distante de Romea y la cercana de Vico. Se empieza a hablar de Ricardo Calvo, Y se hace un repaso de las esperanzas teatrales para la próxima tremporada de invierno y certeros comentarios de los espectaculos, teatrales o circenses, que se mantienen en esoa meses veraniegos .

Comenta o comentan, que es necesario que el Ayntamiento abra, para el teatro, Los Jardines del Retiro, por ser el único sitio en el que el calor veraniego permite un buena presencia, en contra de los «teatros por horas». Ctan la presencia de leones y caballos en los circos «De París» en la calle Jovellanos y el circo «De Colón». Leones y caballos.

Y terminan con la ironía de enfrentamientos en el Congreso, siempre presidido por dos leones, de algunos diputados, tal como leones, aunque la sangre no llegó al suelo.

Nº 53 de 23 de julio de 1893.

Este es el segundo número, el 53, en que colaboran Manuel y Antonio M;achado. Es de fecha 23 de julio y de él destacamos:

1º Los dibujos, todos ellos de Angel Pons. Reproducimos la Portada, con una sencilla composición humorística agria, un segundo didujo con una critica al entonces ministro de Hacienda Sr. Gamazo, con gráficos de los gastos más relevantes y una página final en la que introducen anuncios, entre ellos el de los famosos chocolates «Matías López» faabricados en El Escorial, y el anuncio del «Gran Bazar de cosas» de la Plaza de la Cebada nº 1 de Madrid, en el que se ofrecen jamones y chacinas extremeñas de Badajoz y de Montanchez, y curiuosamente ostras.

2º En otra página Manuel Machado, que sigue firmando con su nombre, publica una porsía supuestamente dedicada a un amigo que quiere ser poeta al que le dice que aenas tiene, esa dedicación, posibilidades de colmar el hambre, que para ello hay otras actvidades. ¡Curioso verso en tercetos del que será gran poeta!

Tengo prisa … Medita mis razones

En otro día hablaré de la carrera

para ganar los mágicos doblones,

que hacen un ser dichoso de un cualquiera

Pero olvida corriendo la poesía…

echa el plectro a rodar por la escalera.

Cualquier cosa es mejor. Hasta otro día.

… Y antes que dar canciones a la estampa

¡Vende cerillas con cartón y trampa!

M. MACHADO

En el fondo, y a «sensu contrario» defiende la ilusión del poeta, en contraposición al materialismo de los doblones.

En la misma página publica Enrique Paradas un poema titulado ¿Estos es vida?, de caracter satírico y demoledor diseño social.

3º En esta página de la revista escribe nuevamente Antonio Machado (sigue sin cumplir los dieciocho años, au que le faltan tres días) también bajo el seudónimo de Cabellera, aunque prescinde de la A.. El título del aftículo es «Los bohemios» y se publica en la sección llamada «Palabras y plumas». Hay que leerlo y entenderlo, ahora en 2020, con la prespectiva de los 127 años transcurridos desde que Antobiónio Machado lo escribió y ademá sin olvidar su edad. No obstante creo que se deduce de su escrito una simpatía y proximidad con la visda bohemia y que, aunque de forma disimulada, se aprecia un rechazo por las formas tradicionales de la sociedad. Pero en fin pienso que es un escrito que requiere un análisis más detenido, valorando todas las circunstancias que lo arropan y considerando una incipente forma de entender la vida y a las gentes.

4º En esta última página que corresponde a la sección de «Gacetillas teatrales», escribe, ceemos, Antonio Machado, aunque no la firma ningún seudónimo. Paarece escrito el artículo por la misma pluma.

Se comenta que en el teatro de la Zarzuela, ante un hundimiento del edificio previsto, actúa el circo de Parish. Y en el Príncipe Alfonso se representa una zadzuela en un acto titulada «La Bayadera», con buena acogida del público, que se rie con ,os dobles sentidos de las palabras y las inm oralidades que se cuentan. Se pregunta ¿Êsposible que el público se divierta con tanta obscenidad? resulta lamentable, pero no por la inmoralidad sin por la estupideces que representan. Se naguran los Jardines del retiro que posibilitanque sean agradables las noches al fresco.

En el Apolo sigue el «Duo de la Africana», y el circo Colón sigue su exito a pesar de lo detestable que es su orquesta.

Y como no hay más novedades teatrales pasa a hablar de los Frntones que van aumentando ls afición al «sport vascongado», tanto que empiezan a proliferar las boinas por la calle, incluso se empiezan a ver castas y a gentes que siguen con entusiasmo a algunos pelotaris. Hasta hay quien dice que algunos juegamn en sus casas con la cesta, con peligro evidente para los muebles, y se dice tam,bién que en breve habrá «delanteras» y «zagueras» y que se hablará del «arte» del manejo de la cesta.

Es este punto recordamos que Antonio Machado tuvo una época, que debió ser esta, que fue muy aficionado a los frontones y a los juegos de pelota y cesta punta.

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