ANTONIO MACHADO. Prosas de la guerra, II

3-10-1936.

DECLARACIÓN AL SEMANARIO “AHORA”.

         A los que éramos hace años jóvenes, se nos hablaba de una revolución desde arriba. En el fondo de una transformación de España a cargo de los viejos yo no he creído nunca en ella, y en esto estuve siempre en desacuerdo con los jóvenes apolíticos de mi generación. La revolución es siempre desde abajo y la hace el pueblo. Una gran parte de las juventud española ha abrazado valientemente la causa popular, y España tiene hoy lo que hace mucho tiempo necesitaba: una juventud sana y enérgica, capáz de mirar serenamente al mañana; una juventud realmente joven.

         Yo no soy un verdadero socialista y, además, no soy joven; pero, sin embargo, el socialismo es la gran esperanza humana ineludible en nuestros días, y toda superación del socialismo lleva implícita su previa realización. Soy de los pocos viejos que no creyeron nunca en las falsas juventudes. Siempre pensé que la renovación de nuestra vieja España comenzaría por una estrecha cooperación del esfuerzo juvenil férreamente disciplinado.  Confío en vosotros, que sois la juventud con que he soñado hace muchos años. Con vosotros estoy de todo corazón.

24-11-1936.

“LA GUERRA Y LA CULTURA”

       Sabios españoles en la casa del 5º Regimiento.

         En el 5º Regimiento se ha celebrado un acto sencillo, pero de una gran elocuencia. Los hombres más representativos de nuestra cultura, dentro y fuera de España, han convivido unas horas con nosotros, después de haber organizado el 5ª Regimiento su evacuación a lugares más alejados de las molestias y peligros de la guerra.

         Figuraban entre vuestros huéspedes el gran poeta Antonio Machado, Pío del Río Hortega, director del Instituto del Cáncer, etc.

Antonio Machado:

         “Yo no me hubiera marchado, estoy viejo y enfermo. Pero quería luchar al lado vuestro. Quería terminar una vida que he llevado dignamente, muriendo con dignidad. Y esto sólo podría conseguirse cayendo a vuestro lado, luchando por la causa justa como vosotros lo hacéis”.

27-11-1936.

FRAGMENTO DE UNA CONVERSACIÓIN CON LOS PERIODISTAS.

         Los fascistas pretenden demostrar con estos inexplicables bombardeos que no respetan nada y que todo les ha sido, y es, indiferente, por elevada que esté la escuela de los valores eternos.

MADRID,  NOVIEMBRE de 1936.

AL ESCULTOR EMILIANO BARRAL.

         Cayó Emiliano Barral, capitán de las  milicias de Segovia, a las puertas de Madrid, defendiendo su patria contra un ejército de traidores, de mercenarios y de extranjeros, Era tan gran escultor, que hasta su muerte nos dejó esculpida en un gesto inmortal.

                  Y aunque su vida murió,

                  nos dejó harto consuelo

                  su memoria.

                           (Jorge Manrique)

ROCAFORT. VALENCIA. DICIEMBRE 1936

CARTA A TOMÁS NAVARRO TOMÁS.

         A.D. Tomás Navarro Tomás:

         Querido amigo:

         Enfermo, como usted sabe, e imposibilitad totalmente para abandonar durante algunos días mi domicilio de Rocafort, me es forzoso confiar a la pluma la expresión de mi gratitud a todos cuantos me honraron nombrándome Presidente del Patronato de la Casa de la Cultura.

         El título excede en mucho mis merecimientos. Sería superfluo y hasta un prueba de inmodestia por parte mía, el pretender demostrarlo. Yo lo acepto, sin embargo, con toda el alma, por varios motivos que a mi me parecen otras tantas razones.

  1. Porque el conferimiento del honor desmedido responde a un deseo benévolo y unánime de cuantos constituyen hoy la Casa de la Cultura, y en los días que corren la obediencia a toda voluntad colectiva bien intencionada es un deber inexcusable.
  2. Porque vivimos en tiempos de guerra, y la guerra ha dado al traste con todas las “sinecuras”. Los títulos puramente honoríficos, los cargos para desempeñarlos sin el menor esfuerzo o con voluntad perezosa eran un luj de la paz. Hoy nos obligan, por muy altos que sean, al trabajo, a la disciplina, a la responsabilidad. Quien acepta un honor acepta un trabajo, se compromete a realizar un esfuerzo, tal vez a afrontar un peligro.
  3. Porque el Ministerio de Instrucción Pública – digámoslo sin ánimo de adular a nadie, sino como tributo obligado a la verdad más obvia – aparece en España por una vez primera a la altura de su misión, y en la estructura nueva que ha dado a la Casa de los Sabios ha prescindido de cuanto pudo haber en ella de solemne y democrático, la ha convertido en un hogar para los espíritus, en un taller para las más nobles faenas de la inteligencia, y todo ello orientado, consagrado generosamente a satisfacer de un modo más o menos directo la sed de cultura que hoy siente nuestro pueblo.

Al aceptar un cargo, para mi abrumador, quiero significar, al par que mi gratitud más sincera a cuantos con él mi honraron, mi adhesión entusiasta a la iniciativa del gobierno.

Disponga siempre de su buen amigo.

                                                          Antonio Machado

VALENCIA, 29 de NOVIEMBRE DE 1936.

DECLARACIONES DE ANTONIO MACHADFO EN LA CASA DE LA CULTURA DE VALENCIA.

         Antonio Machado, el poeta más popular de España, cantor del eco espiritual más profundo de nuestro pueblo, está en Valencia.

         Ha llegado de Madrid después de ser arrancado de la ciudad heroica por la preocupación cultural de nuestro Gobierno. El fascismo, incompatible con toda representación espiritual, enemigo de ella hasta la destrucción fría y calculada, ponía en peligro la vida de nuestro altísimo poeta junto con la de otros preclaros valores de nuestra intelectualidad.

         Hoy está con nosotros en cuerpo, dolorido por el largo viaje. Pero no tanto que le impida condenar, con palabras indignadas, la destrucción de la cultura española por los nuevos bárbaros.

         En la Casa de la Cultura hemos charlado con nuestro poeta.

El fascismo, Fuerza de la Incultura.

         La guerra está en contra de la cultura – habla Machado – , pues destruye todos los valores espirituales.

         En esta trágica guerra civil, provocada por las fuerzas que representan los intereses imposibles, antiespañoles, antipopulares y de casta, se ventila el destino del espíritu, su persistencia como valor superior de la vida. Y es el pueblo quien defiende el espíritu y la cultura. El amor que yo he visto en los milicianos comunistas guardando el palacio del ex duque de Alba, sólo tiene comparación con el furor de los fascistas destruyendo.

         El fascismo es la fuerza de la incultura, de la negación del espíritu. El pueblo guarda las obras de arte con calor y el fascismo las destruye con saña, intencionadamente, por ser obras del espíritu y de la cultura. Yo lo afirmo rotundamente. El Museo del Prado, la Biblioteca Nacional, han sido bombardeados sin otra motivación bélica que la fatal necesidad de destruir que siente el fascismo. He visto las huellas de las bombas dirigidas a estos dos templos de la cultura.

La Misión del Intelectual.

         Los intereses culturales- añade – están en peligro. Los vandálicos bombardeos lo demuestran. La cultura es un objetivo militar para los fascistas, y para destruirla envían sus aviones internacionales como embajadores de las fuerzas negativas de la Historia.  Ante esta contienda el intelectual no puede inhibirse. Su mundo está en peligro. Ha de combatir, ser miliciano. Una muestra espléndida y valiosa de la militarización de los trabajadores del espíritu es ese Romancero de la Guerra, nutrido por la emoción poética de una juventud que necesita vivir plenamente y que ha levantado con coraje la bandera de ls Libertad, vinculada al pueblo. Junto al pueblo ha de estar el intelectual. Y en contra de los enemigos del pueblo, que es el más interesado defensor de la cultura.

El Pueblo Defiende el Porvenir y el Pasado.

         El porvenir lo defiende el pueblo – prosigue el insigne poeta – . Y el pasado. Los museos son el recinto de la historia del espíritu, del pasado espiritual. Los fascistas los bombardean e incendian. El pueblo monta guardias en el Museo del Prado, en la Biblioteca Nacional, en el palacio del duque de Alba … Todo el mundo debe desear el triunfo del pueblo, porque representa el porvenir como continuidad del pasado.

         La humanidad entera está interesada en esta guerra, porque las obras de cultura que destruye el fascismo no son patrimonio sólo del pueblo español, son de la humanidad. Los milicianos, custodiando estas obras, indican un fondo de cultura superior yv se egen en milicianos de la humanidad al defender sus intereses espirituales.

El apoyo de la Intelectualidad del Mundo.

         Los intelectuales extranjeros están con el pueblo español. Y hay valiosas pruebas de ello. Y esta adhesión ha de acentuarse más, porque el intelectual es el representante inmediato de la cultura. Ante la destrucción de las más valiosas obras de arte por los fascistas, el intelectual de todas las latitudes ha de reaccionar en contra. No puede permanecer impasible ante la destrucción de “Las Meninas”, como no quedaría impasible ante la destrucción de la Capilla Sixtina, del Museo Británico o del Louvre.

         La cultura española pertenece al mundo.

Recuerdo de Lorca y Barral.

         Con Lorca – lo dice emocionado – se ha perpetrado el crimen más estúpido y condenable. García Lorca vivía al margen de la política, pero dentro de la auténtica alma popular. Ésta es su falta, que ha pagado con la muerte. La evidente enemistad del fascismo con el espíritu, ha determinado el fusilamiento de Lorca, no una enemistad política que podría justificarlo más o menos.

         También Emiliano Barral ha muerto. Su cadáver representa el sacrificio heroico de la cultura en lucha contra el fascismo. Parece que el fascismo le enojó la entusiasta actividad de Barral en el salvamento de gran parte de las obras de arte de Toledo.

Conclusión en Boca de Machado.

         Una obligación inmediata e imperativa tiene todo intelectual: la de ser un miliciano más con un destino cultural. Los milicianos custodian los Museos y Bibliotecas, protegen las vidas de ,os intelectuales representativos, nosotros continuaremos la obra de la cultura popular y empujaremos hacia el término este renacimiento del espíritu español que el fascismo ha querido cortar. Hoy estamos a disposición del Ministro de Instrucción Pública como milicianos del Estado español, popular, democrático y republicano.

         Machado nos despide con un recuerdo al Quinto Regimiento de las Milicias populares de Madrid y con el deseo emocionado del triunfo de las fuerzas de la cultura sobre las de la incultura.

                                                                                29-11-1936

¿ROCAFORT 1936?

THE FASCISM DESTROY.

         The fascist army appears to pursue with special insistence the systematic destruction of our glorious tradition culture. Without the efforts made by our Government and the vigilance to the people, the artistic wealth of the Prado Museum would have disappeared already many months ago. The Titian’s, the Greco’s, the Ruben’s, the Velazquez`s, all the treasures of our admirable picture galleries would have been devoured by fire. The teutonic cruelty, the stupidity of our phalangist, the impetuous insolence of degraded Italy under the orders of a deified porter, give themselves up entirely, united in a stream of savageness brutality and cowardice, to dangerless crime and irreparable damage, and at the same time, destroy part of the spiritual patrimony of the entire humanity.

         Old Alcalá de Henares, not many miles from Madrid, the small and smiling town, was not able to free itself from the rage of the fascism.

         The fields of Alcalá, beautiful lady … said Don Juan Ruiz de Alarcón in one of his joy comedies. Over the fields of Alcalá which filled the tomb of Cisneros, the glory of the Spanish Reinassance and the mistress of our golden Century, the most abominable crows of history are now flying. Was is not there that the most illustrious genius of all Spain was born?

Over his baptismal font at Mary`s the fascist grape-shot poured copiously. Was not the sepulcher of the eminent Franciscan who devored his life to guarantee the political unity and the prosperity of our country there in the  Magistral Church?. Cisneros’tomb was also destroyed. What accurate aim the fascist had.

         The illustrious University of Alcalá de Henares which the noble Cardinal had founded, endowing it wich the wisest national and foreing professors, was still there; he himself saw it opened, shortly before leaving for Oran, on July the 26th 1508. Of that house a hundred times venerated (its founder did not live long enough to see it in its marbled greatness) the Trilingual Court has been destroyed by the no less abominable trilingual brutality of our anemies.

         In truth, there is nothing to be surprised at that our fascist see with indifference or with satisfaction the disappearance of these noble and unimpeachable witnesses of a culture which they themselves would never have contributed to create. Imagine a fascist of our days in the happy times of Cisneros. The Spanish Renaissance would have nothing to thank him for.  Them, of that ungovernable and laggard nobility of which the undaunted Franciscan so firmly held the reins. Imagine the words of a fascist in those times: “Another University at Alcalá de Henares! As through Salamanca was not sufficient to infest the kingdom with entangling jurist. And I hear that a Polyglot Bible is being prepared … Our good prelate has lost his senses”.

         Niether is there anything strange in the fact that the masters and counsels of our fascists are accomplices or inductors of such crimes against the spirit. All there is essential in the ideology of Hitler’s Germany, the actual guide of her allies of the Duce’s Italy., consists in declaring superfluous all the universal in culture and invocating the biological reason, the zoological future, not  of the spacies but of the human animal enclosed within the frontiers of their country.

         What is strange and monstruous is that our fascist commit so many lamentable exploits under the poor Spain that they have sold .-  ground and underground – to the foreign greed, the future of which they are endeavouring to strangle at the same as they efface the most noble traces of its past.

                                                                Antonio Machado

                                                                                6-1936?

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