AGUSTÍN GATTO DURÁN y VICENTE YAÑEZ. Tio abuelo de Manuel y de Antonio Machado.

Cuadro de Antonio María Esquivel titulado » Los poetas contemporáneos. Una lectura de Zorrilla en el estudio del pintor». 1846,
Museo del Prado de Madrid.

En el ángulo inferior derecho se ve a Agustín Durán.

Aguustín Durán
Agustín Durán

La ascendencia extremeña de don Agustín Durán.

      El filósofo José Alvarez Guerra, bisabuelo extremeño de Antonio y de Manuel Machado, y obviamente de todos sus hermanos, había contraído matrimonio con una hermana del célebre Agustín Durán, eruditísimo compilador del Romancero General, obra que, según recuerdo infantil evocado por Machado en el prólogo de Campos de Castilla, habría de servirle de doméstico silabario: «yo aprendí a leer en el Romancero General que compiló mi buen tío don Agustín Durán…».

      El mentado don Agustín era en realidad Agustín Francisco Gato Durán y de Vicente Yáñez, hijo del doctor Gato, médico de la Real Casa, de quien él tenía leído que era natural de Alburquerque.

      Sobre la ascendencia extremeña de don Agustín, insigne bibliotecario de la Nacional, bibliófilo descollante del círculo de Böhl de Faber y gran historiador de la literatura castellana, cuya valía intelectual no ignorará ningún miembro de la UBEx por más que fuese objeto de las insidias de su medio paisano el también bibliógrafo Bartolomé J. Gallardo. El feroz don Bartolo, en su Rápida ojeada sobre la Biblioteca Nacional de Madrid (recogida por Sáinz Rodríguez en los apéndices de Gallardo y la crítica de su tiempo), lo nombra una y otra vez con el remoquete de bibliotecario Gato- Durán, de un modo que podría tomarse por apodo ominoso, siendo así que, en realidad, «Gato» era su primer y omitido apellido, risible, quizá, aunque ilustre y esclarecido, según veremos por lo que sigue.

En el año de 1814 el antedicho José Alvarez Guerra, oficial en aquellas fechas de Estado Mayor de los ejércitos nacionales, hallábase a la sazón en trance de establecer limpieza de sangre y honestidad de costumbres de la que habría de ser su esposa, doña Cipriana Gato Durán de Vicente Yáñez, hermana del susodicho don Agustín. Gracias a este expediente, sabemos hoy, por testimonio fiable de varios testigos cualificados, que don Francisco Gato Durán, padre de don Agustín y de doña Cipriana había sido, en efecto, médico de la Real Familia en tiempos de Carlos III e inicios del reinado de Carlos IV y que era natural de Extremadura, de la Puebla del Maestre, donde esta familia tenía «quantiosas haciendas con criados y dependientes», al tiempo que eran «tenidos y enlazados con lo más distinguido del pueblo, exerciendo los primeros oficios de república». La partida bautismal de doña Cipriana, nacida en Madrid, al igual que su hermano don Agustín, nos proporciona los nombres de sus abuelos paternos, don Vicente Gato y Doña Bernarda Durán, naturales ambos de la Puebla del Maestre, en la Extremadura Baxa.

      Tenemos, además, la certeza de que la familia conservó sus vínculos y propiedades en Extremadura, al menos hasta la muerte del doctor Gato, acaecida en torno a 1826. Ese año, doña Cipriana, residente con su marido en Rennes (Francia) desde el fracaso del Trienio Liberal, otorgaba poder a su cuñado Juan Alvarez Guerra para que la representase en la liquidación de la herencia de su padre. Pero don Juan, que aunque liberal moderado se hallaba también refugiado en Zafra al amparo de sus poderosas influencias familiares, temió sin duda ejercer representación de dos proscritos, en un año como aquél (uno de los más crudos de la segunda reacción absolutista) y delegó finalmente en los dos hermanos de doña Cipriana, don Agustín, abogado en Madrid y don Luis María, presbítero en Ahillones.

Es anécdota simpática que este hermano de Agustín y de Cipriana, Luis María Durán de Vicente Yáñez, fuera el primero que instalara una caseta, como su casa, en la Feria de Sevilla. Él y sus familiares, extremeños de Puebla del Maestre, y entonces titulares de la ganadería Durán (que tuvo durante años parte de la vacada en la finca «El Algarabejo» cerca de Utrera, en la que vivió durante los años 1814 a 1821 la familia José Alvarez Guerra / Cipriana Durán de Vicente Yáñez) frecuentaban todos los años la acreditada feria de Sevilla, ganadera en sus principios).

      El interés que despierta todavía este personaje, el mismo de rostro enteco que vemos sentado en el extremo derecho del célebre óleo de Esquivel Los poetas contemporáneos, quizá se justifique por la insistente reivindicación que de él hacen los hispanistas.

Agustín Gato y de Vicente

Biografía

Gato y de Vicente, Agustín.

Agustín Durán. Madrid, 14.X.1789 – 1.XII.1862.

Bibliotecario mayor de la Biblioteca Real y director de la Biblioteca Nacional, erudito, poeta, editor literario y coleccionista.

      Aunque conocido y citado habitualmente por el segundo apellido paterno, en ocasiones se le menciona con su doble nombre y los apellidos completos tanto paternos como maternos: Agustín Francisco Gato (o Gatto) Durán y de Vicente Yáñez. Era hijo del médico Francisco Gato Durán y de Antonia de Vicente Yáñez, que falleció cuando su hijo sólo tenía cuatro años.

      Su precario estado de salud desde la infancia motivó la elección, por razones climáticas, del Real Seminario de Nobles de Vergara (Guipúzcoa), para realizar sus estudios.

       Durante los años 1803 a 1806 asistió en ocasiones, junto a su padre, a la tertulia madrileña de Manuel José Quintana, el centro del liberalismo intelectual.

En Sevilla a principios de 1808, en cuya Universidad obtuvo el grado de bachiller en Derecho el 29 de septiembre de 1813 y el de licenciado el 18 de agosto de 1817. Posiblemente asistió a las clases de Retórica y Poética de Alberto Lista .

      Trabajó primeramente como abogado en la Real Chancillería de Valladolid a partir del 22 de septiembre de 1817, pero pronto retornó a la casa paterna en Madrid. El 16 de junio de 1820 contrajo matrimonio, en la iglesia de San Martín, con María Cayetana Cuervo Martínez,

      Decidido a no seguir ejerciendo la abogacía, fue nombrado oficial 2.º de la Dirección General de Estudios, regida por Manuel José Quintana, donde trabajó entre el 14 de septiembre de 1821 y el 10 de mayo de 1823. Al restaurarse el absolutismo logró permanecer en Madrid, gracias quizá a su liberalismo moderado, al contrario que muchos de sus amigos como el ya recordado Manuel José Quintana.

      La colección del teatro antiguo español de Durán era bien conocida. Editó ciento dieciocho comedias en la Colección general de comedias escogidas del teatro antiguo español, con el examen crítico de cada una de ellas, durante los años 1826 y 1834. Destaca su Discurso sobre el influjo que ha tenido la crítica moderna en la decadencia del teatro antiguo español, y sobre el modo con que debe ser considerado para juzgar convenientemente de su mérito particular, de 1828, que constituye un auténtico manifiesto literario en favor del teatro barroco español y es pieza clave en la historia del movimiento romántico.

      El  21 de noviembre de 1833 solicitó Licencia Real para que se le permitiera copiar y tomar los datos necesarios de las obras dramáticas inéditas que existían en la Biblioteca Real, licencia que le fue concedida el 30 de diciembre de 1833, a la vez que se nombraba a Manuel José Quintana, secretario de la Interpretación de Lenguas, para que censurase dicha colección. Desde el 18 de febrero al 1 de diciembre de 1834 fue secretario de la Inspección de Imprentas y Librerías. Ese mismo año, fue nombrado bibliotecario 1.º de la Biblioteca Real

       Miembro de pleno derecho de la Real Academia Española desde el 25 de febrero de 1847, fue nombrado bibliotecario mayor de la Biblioteca Nacional el 23 de octubre de 1854, tras la jubilación de Manuel Bretón de los Herreros. Fue jubilado el 9 de octubre de 1855 pero se le confirmó en el cargo de bibliotecario mayor con el haber de su jubilación, y posteriormente en el de primer director de la Biblioteca Nacional el 3 de diciembre de 1856. Durante su gestión, se publicó, pues, el Decreto Orgánico de la Biblioteca Nacional, de 3 de diciembre de 1856, y el consiguiente Reglamento de 7 de enero de 1857.

      Igualmente se produjo la creación del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Anticuarios, y la incorporación a él de los bibliotecarios de la Biblioteca Nacional, comenzando por el propio Durán.

      Inició la elaboración y publicación de las Memorias anuales, en las que consta su empeño por conseguir la construcción de un nuevo edificio; lograría, pues, que se encargara al arquitecto Francisco Jareño Alarcón el oportuno proyecto.

      En 1838 se le concedió la Cruz de la Real Orden de Carlos III y en 1854 la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. El 31 de diciembre de 1858 fue nombrado miembro de la Academie d’Archeologie de Belgique.

      Editó, con el marqués de Pidal, El cancionero de Juan Alfonso de Baena (Siglo xvi), en 1851, y prologó los Sainetes de Ramón de la Cruz, en 1850, y las Poesías de Joaquín Fontán, en 1851.

      Falleció el 1 de diciembre de 1862 ocupando aún el cargo de director de la Biblioteca Nacional. Le sucedió Juan Eugenio Hartzenbusch Martínez. Fue enterrado en el cementerio de la iglesia parroquial de San Martín.

      Su viuda puso inmediatamente en venta su célebre biblioteca, que adquirió la Biblioteca Nacional por 9.000 duros. “Inventario de la Librería que fue del Excelentíssimo Señor Don Agustín Durán comprada por el Gobierno de S. M. con destino a la Biblioteca Nacional en virtud de Real Orden fecha en 27 de Junio de 1863.

Algunas Obras de Agustín Durán:

Colección general de Comedias escogidas del Teatro antiguo español, con el examen crítico de cada una de ellas,

Discurso sobre el influjo que ha tenido la crítica moderna en la decadencia del teatro antiguo español, y sobre el modo con que debe ser considerado para juzgar convenientemente de su mérito particular,

El Romanticismo Español. Documentos,

Romancero de romances moriscos compuesto de todos los de esta clase que contiene el Romancero general impreso en 1614,

Colección de romances castellanos anteriores al siglo xviii,

Discurso sobre los romances antiguos caballerescos e históricos, y sobre los libros de caballerías, ;

Romancero de romances doctrinales, amatorios, festivos, jocosos, satíricos y burlescos, sacados de varias colecciones generales y de las obras de diversos poetas de los siglos xv, xvi y xvii,

Cancionero y romancero de coplas y canciones de arte menor, letras, letrillas, romances cortos y glosas anteriores al siglo xviii,

Trovas en lenguaje antiguo castellano

Romancero de romances caballerescos e históricos anteriores al siglo xviii, que contiene los de Amor, los de la Tabla Redonda, los de Carlo Magno y los Doce Pares, los de Bernardo del Carpio, del Cid Campeador, de los infantes de Lara, etc.,

Romancero general, o Colección de romances castellanos anteriores al siglo xviii,

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