La familia MACHADO RUIZ en el segundo semestre de 1929.

En la imagen destacada del principio del artículo correspode a LEONOR MACHADO MARTÍNEZ, sobrina de los poetas MANUEL y ANTONIO MACHADO e hija del hermano de ambos FRANCISCO MACHADO.

1929.  La familia Machado desde mediados de año

Antecedentes de la situación político-social de la España de 1929.       El 7 de diciembre de 1922 se formó el que fuera el último gobierno constitucional de concentración liberal inmediato anterior a la Dictadura de Primo de Rivera. Este gobierno, formado por García Prieto, tuvo presencia de partidos y políticos reformistas, como Melquiades Álvarez (que fue Presidente de las Cortes) y Pedregal como ministro de Hacienda, y otros liberales radicales como Santiago Alba.

Esto provocó alarma entre los conservadores, el ejército y el Rey.

      Este gobierno, presidido por el débil García Prieto, marqués de Alhucemas, se desmoronó rápidamente y sin ofrecer resistencia a los partidos republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas que recurrieron a convocatorias de huelgas y a manifestaciones y declaraciones contrarias a posibles dictaduras militares, entre los días 13 y 14 de septiembre. La reacción militar llegó por parte del capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, que hizo público un manifiesto invocando “la necesidad de la salvación de la patria” para “liberarla de los profesionales de la política”, proponiendo constituir en Madrid un Directorio inspector militar con carácter provisional.

      El día 15 de septiembre el rey llamaba al general Primo de Rivera y le nombra jefe del Gobierno, y éste, manifestando no creerse capacitado para el desempeño concreto de carteras ministeriales y siendo su propósito constituir un breve paréntesis en la marcha constitucional de España, forma ese mismo día un Directorio Militar, suprimiendo los cargos de Presidente del Consejo de Ministros, las subsecretarías, atribuyéndose todos los poderes como ministro único y con poderes para desempeñar el poder legislativo mediante decretos con fuerza de ley. Suspende las garantías constitucionales declarando el estado de guerra y cesando a los gobernadores civiles de las provincias, quedando éstas encomendadas a gobernadores militares. El mismo día 15 disuelve las Cortes.

      A pesar de la “transitoriedad y provisionalidad” de las medidas, el Directorio se configura como una auténtica dictadura técnica encomendada a todo el ejército. Se pasa a una “junta militar” quedando las instituciones constitucionales, salvo el rey (que queda en un plano neutro), desmanteladas, librándose únicamente los tribunales a quienes se detraen importantes funciones en beneficio de la jurisdicción militar.

      En aquellos días (17.9.23) se crea una milicia adicta en todas las provincias a imagen de la milicia catalana, con el nombre de somaten.

      A partir de estas fechas se inicia una primera etapa en la que el directorio militar y el dictador basan en el ejército el recambio del sistema político. Le sigue una segunda etapa que marca el apogeo del poder personal del dictador, basado en sus éxitos en la política marroquí  (Alhucemas, derrotas de los nacionalistas rifeños). Esta etapa se inicia el 3 de diciembre de 1925 y finaliza el 10 de julio de 1927 al darse por terminadas las operaciones militares en Marruecos. En esta etapa se produce la “sanjuanada”, conspiración político militar, auspiciada, el 24 de junio de 1926 por políticos viejos y jóvenes (de Romanones a Marcelino Domingo, y militares como Weyler y Batet) que prefigura las luchas que por el poder se van a desencadenar contra la dictadura.

      La victoria en Marruecos el 10 de julio de 1927, abre una tercera etapa, caracterizada por la búsqueda de un aparato político-institucional consonante con la continuidad del poder personal de Primo de Rivera.

      En septiembre de 1927, el día 12, se publica un decreto que crea la Asamblea Nacional, puramente consultiva, en la que se elaboran proyectos de leyes y a la que se encarga un anteproyecto constitucional y orgánico de leyes fundamentales. El anteproyecto gestado por la Asamblea, a pesar de ser muy moderado, no suscitó ningún entusiasmo ni en el Dictador ni en los círculos políticos. A pesar de ello Primo de Rivera se avino a publicarlo como anteproyecto el 6 de julio de1929.

      Con esta publicación se cierra la tercera etapa de la dictadura en julio de 1929,

      A partir de esa fecha la calma aparente que se registraba hasta esos momentos se convierte en una interminable serie de tensiones económicas y políticas ante las cuales el “régimen de excepción” entra en su fase final. Destacamos, que en esas fechas, octubre de 1929, se desencadena en Estados Unidos el conocido como “Crak del 29”, que aunque en los primeros meses llegó a España sin gran acritud, rápidamente fue consolidándose como un gravísimo problema económico.

1929.  La familia Machado desde mediados de año

      A mediados del año de 1929 los cinco hermanos Machado Ruiz vivían en los siguientes domicilios:

Manuel Machado en el suyo habitual de los últimos años (desde 1917) en la calle Churruca núm 15, entresuelo izquierda exterior, de Madrid; vivía con su esposa Eulalia Cáceres Sierra y con su suegro, Francisco Cáceres Aldama, ya jubilado, que había sido farmacéutico en Sevilla, viudo y que, ciego en aquellos años, vivía con su hija Eulalia y con su yerno en la casa de éstos en Madrid.

Antonio Machado en Segovia, aunque se desplazaba los fines de semana y días festivos y vacacionales a Madrid, a su casa de General Arrando núm. 4. En este domicilio, arrendado en la primavera de 1917, vivía su madre, Ana Ruiz Hernández y el hermano José, con su familia.  Era un primer piso, eso decía en la rotulación del edificio, pero realmente era un tercero a efectos de escaleras.  La vivienda tenía, (y tiene), tres habitaciones con balcón a la calle. Siendo el de la izquierda el que ocupaba, cuando estaba en Madrid, Antonio Machado, utilizándola de dormitorio, cuarto de trabajo y su sala de estar con los amigos que le visitaban; la vivienda tenía, además de cocina y cuarto de baño, otras cinco habitaciones en las que dormían los restantes miembros de la familia que en ella convivían.

José Machado, con su esposa Matea Monedero Calvo y sus dos primeras hijas, Eulalia (1924) y María (1926), en Madrid, en la casa de Antonio en General Arrando núm. 4; la tercera hija, Carmen, nació en 1931, viviendo hasta noviembre de 1936 en la misma vivienda.

Joaquín Machado era viudo en estas fechas. Si esposa Victoria Naharro había fallecido años antes (sus restos están enterrados en la misma sepultura que el “abuelo” Antonio Machado Núñez, en el cementerio civil de la Almudena en Madrid). Había sido funcionaria en el ministerio de trabajo, donde también trabajaba Joaquín.  No hubo hijos en este matrimonio.

Francisco Machado, junto a su esposa, Mercedes Martínez López, sus tres hijas, Ana (1917), Mercedes (1918) y Leonor (1924), y acompañadas por una tía de Mercedes Martínez López que con ellos vivía (Carmen), en Toledo, pasando a las dependencias que para funcionarios tenía la Prisión Provincial de León, para la que fue nombrado director en noviembre de 1929 y en la que permaneció hasta enero de 1931. De este destino leonés pasó, como director, al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde le sorprendería la proclamación de la II República, siendo el 7 de enero de 1933 cuando fue destinado como director de la nueva Prisión de Mujeres de Madrid, nombrado por Victoria Kent, y hasta octubre de 1936, fecha en la que fue destinado a Valencia.

      De estos meses del segundo semestre de 1929 podemos reseñar los siguientes hechos sobre sus vidas, vivencias, actividades o sobre noticias con ellos relacionadas, aunque queremos indicar, en primer lugar, que a principios del año 1929 el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes publicó el profesorado del instituto de Segovia para dicho año de 1929 que fue el siguiente:

      Destacamos de esta notificación pública la titularidad de Antonio Machado en “Francés” y las de Rubén Landa Vaz en “Ingles” y en “Filosofía”.

      El 5 de julio, como ya hemos indicado, se publica, realmente el día 6 de julio, el anteproyecto constitucional, pero resultó un autentico fracaso político al que acompañó un importante distanciamiento de los sectores que habían apoyado a Primo de Rivera en su etapa inicial (el rey y los intereses del capital industrial y financiero).

      Se había superado por la dictadura la intentona de enero de 1929 de Sánchez Guerra, con el que había colaborado una importante conjura civil y varios regimientos militares, pero esto no había impedido que la voluntad continuista de Primo de Rivera se mantuviera indemne, mas bien quedó muy dañada y con una creciente oposición de los grupos contrarios al régimen del dictador.

      El 5 de julio de este año apunta el diario Atlántico, en su sección “Bibliografía”  la siguiente manifestación: “La poesía moderna tiene cinco puntas, y son: Góngora, Mallarmé, Valéry, Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado”.  Como leemos se incluye entre estos grandes poetas representantes de la poesía moderna a Antonio Machado, prescindiendo de su hermano Manuel y añadiendo, a pesar de la distancia temporal a Luis de Góngora.

      Este mismo día, Eugenio D’Ors expone sus simpatías por el fascismo italiano en La revista Nuevo Mundo, en la sección denominada “Palique”, en la que dice: que si bien Antonio Machado sentenció “No nacen ideas de los puños”, lo cual es cierto, pero conviene aclarar, dice, que en realidad lo importante es la “autoridad”.

      Evidentemente se van configurando en los diferentes estratos culturales y sociales una división ideológica que acabará provocando la lamentable contienda civil en la España del 36 y mientras esta llega unas tensiones en aumento entre los criterios y manifestaciones públicas de la ciudadanía.

      Mientras avanza el verano, el 12 de julio, también en la revista Nuevo Mundo, se reproduce una fotografía de la musa andaluza Carmen Valiente, que acompañada de una guitarra evoca los lienzos de Julio Romero de Torres, buen amigo de los poetas Machado. Junto a esta foto se reproduce el poema de Manuel Machado Cantares, que dice: “ Vino, sentimiento, guitarra y poesía …..”.

      Manuel y Antonio están en la primera quincena de julio en Madrid. Manuel trabajando como director en la Biblioteca Municipal, sita en la calle Fuencarral esquina con la calle Barceló, junto a Churruca 15, su domicilio.  Antonio esta en Madrid desde primeros de mes, al haberse iniciado las vacaciones de verano y fin de curso en el Instituto Segoviano.

      Manuel inicia sus vacaciones el día quince de julio, con sus itinerarios habituales de los últimos veranos. Su suegro que había vivido esos últimos años con ellos, ya había fallecido y no les quedaban ataduras que impidieran o dificultaran el desplazarse fuera de su domicilio. Primero viajan a Burgos para visitar y felicitar a la hermana de su esposa Eulalia, de nombre Carmen, que profesaba como monja en convento de esta ciudad castellana (esta tradicional visita a su cuñada le costó su inmovilización en Burgos en el año 1936 y prácticamente durante toda la guerra civil española).  De Burgos viajaban al país vasco, hacia Fuenterrabía.

      Ambos hermanos aprovechan estos días veraniegos y calurosos de julio y agosto para finalizar, repasar y perfilar su obra teatral “La Lola se va a los puertos”. El trabajo es intenso pues ambos son muy perfeccionistas con sus trabajos literarios.  Tal vez Antonio acuda alguna tarde al encuentro de Pilar de Valderrama en el café de Cuatro Caminos o junto a la fuente de la Moncloa, si es que ésta mujer estaba en Madrid y no en la finca de su marido en Palencia.

      Francisco en su trabajo en Toledo, esperando la notificación de su traslado a Alicante y pendiente de la edición de su poemario sobre leyendas toledanas. Mientras, sigue escribiendo …… poesía, teatro, letras para libretos de zarzuela, guiones para el cine, letras para canciones y trabajos jurídicos.  Por la fecha podemos deducir que debía estar en contacto con Aurelita Ballesta, o con sus representantes, para la grabación y edición (que se efectuó a principios del año siguiente) de la canción popular, cuya letra era suya, y que se titulaba “Basilisa”.  Hoy, 2021, se sigue interpretando en fiestas populares y verbenas por amplias zonas de la geografía española sin indicar los orígenes de la canción, como si hubiera sido una canción de larga tradición popular.

      José pendiente de sus clases de dibujo y de los encargos que le llegaban.

      Joaquín más independiente, vivía tranquilo con su mujer, Carmen, en la calle Altamirano, y centrado en su trabajo en el equivalente al actual Ministerio de trabajo.  Sin duda su problema con la voz ( le habían practicado una traqueotomía durante su estancia en Guatemala en los últimos años del siglo anterior como consecuencia de una importante infección adquirida en las plantaciones de caña en las que estuvo trabajando) le producía una forma de ser menos comunicativa de lo normal (al menos  con la palabra).

      Por otra parte en la revista La Estampa del 16 de julio publican la siguiente referencia relacionada con la publicación por parte de Francisco Machado de su poemario “Leyendas toledanas”, que como se dice en ella obtuvo un feliz éxito de publico y de crítica.  Sin duda fue un importante acontecimiento en la familia, pues era otro hermano el que se unía a la trayectoria literaria familiar. El abuelo Antonio Machado y Núñez, el padre Antonio Machado y Álvarez, la abuela Cipriana Álvarez Durán y su hermano Francisco Álvarez Durán, su bisabuelo José Álvarez Guerra y los hermanos de éste, Juan y Andrés Álvarez Guerra y el tío de su abuela Copriana, Agustín Durán de Vicente Yañez. Notables los antecedentes familiares. Y finalmente, en aquellos días, Manuel Machado Ruiz, Antonio Machado Ruiz y el recién incorporado a la “saga” Francisco Machado Ruiz.

      En el Heraldo de Madrid del 20 de julio F. Martínez Corbalán publica en la sección “Todas las Noches” nos dice:  “Recuerdo que un día, ante ese gran pontífice, ese inimitable don Ramón del Valle-Inclán, recitábamos algunas de esas letras que compuso ese “Verlaine” con “el alma de nardo del árabe español”: digo Manuel Machado.

Uno decía

      Todo está en acostumbrarse:

      cariño le toma el gitano

      a las rejas de la cárcel.

Y otro:

      Aquí no hay na que ver

      porque un barquito que había

      tendió su vela y se fue.

      Cada uno, en aquella inolvidable peña del Lion D`Or que presidía el autor de “Los cuernos de Don Friolera”, con Ricardo Baroja, Anselmo Miguel Nieto, Romero de Torres, Penagos y tantos otros, lanzaba la copla más de su gusto:

      Mi pena es muy mala

      porque es una pena que yo no quisiera

      que se me quitara.

      Penas si tiene que rabie,

      que cuando yo las tenía

      nadie vino a consolarme.

      Y entonces Valle-Inclán dijo la suya:

      En un cuartito los dos,

      veneno que tu me dieras

      veneno tomaba yo.

      Tiempo pasado, tiempo viejo, lleno de recuerdos y evocaciones, cuando el pobre Julio Antonio, con voz ronca, borrada, donde ya se veían los responsos de la muerte, cantaba a mi oído:

      Cuando se muere un minero

      se lo llevan a enterrar

      entre cuatro compañeros

      y aquí no ha pasado na.

¡Pobre Julio, a quien la gloria nos arrebató un día! En los reservados de Los Candelas, Ramón Montoya tocaba para él.

      Manuel y Antonio Machado no eran asiduos de las tertulias o reuniones del Café Lion D´Or, pues tenían las suyas propias, pero como buenos amigos de los que la frecuentaban, iban con una cierta frecuencia, y en aquel año de 1929 fue Manuel, que residía en Madrid, el que más asistía, como se lee en este hermoso artículo publicado en el Heraldo de Madrid.

      En la mitad del verano nos encontramos con una nueva referencia en el Imparcial del 28 de julio al libro de Francisco Machado “Leyendas Toledanas”. Esta referencia es más extensa y detallada que otras de aquellos días, por lo que reproducimos copia de la misma:

      El 15 de agosto llega la noticia (La libertad de 15/8) del estreno con gran éxito de Julianillo Valcárcel en Santiago de Chile.

      Y en El imparcial del 10 de agosto se comenta:

      Se va acercando la fecha del estreno en el teatro Fontalba de Madrid, y la expectación va en aumento. Se han creado grandes expectativas y por ello un interés creciente sobre la obra.

      Como prueba del interés que en el mundo cultural y literario tienen las obras de los hermanos Machado, y en este caso de Manuel, el día 18 de agosto se celebró en Pontevedra una fiesta literaria en la que fueron leídos poemas de Manuel Machado y el escritor local Antonio Blanco Porto, que leyó un discurso de Martínez Sierra, que no pudo  asistir, sobre un canto a la mujer.

      En este mes de agosto se habían reiniciado las sugerencias a Primo de Rivera para que afrontara una retirada honorable de la política, pero no las escuchó, y siguió impertérrito su senda mal trazada.

      La oposición y las manifestaciones contrarias al gobierno fueron en aumento creándose un ambiente hostil, no solo en las clases políticas sino también entre la ciudadanía.

      Fueron meses de una creciente inestabilidad política y de un aumento de la decreciente popularidad de Primo de Rivera, que a pesar de ello seguía aferrado a sus planteamientos mientras buscaba fórmulas para reconducir, a su favor, la situación.

      Por otra parte, – la machadiana -, llegamos al 22 de agosto y en “La Libertad” se publica un avance de la próxima temporada teatral.

   El empresario del teatro Fontalba, el Marqués de Fontalba, nos dice que el tres de octubre inicia su teatro la nueva temporada con las obras previstas de Jacinto Benavente, Eduardo Marquina y “los ilustres hermanos Machado”, a la vez que destaca que actuará como primera actriz y directora Lola Membrives.  La temporada, anuncia, terminará el seis de enero de 1930.

   Ya en fecha de 1 de septiembre de 1929, en la primera página del diario “La Libertad”, y en los días sucesivos, figura Manuel Machado en la relación de los miembros de la Redacción de dicho diario.  El director del diario, Ángel Lázaro, que desde hacía varios años era buen amigo de Manuel, se va convirtiendo en importante seguidor de los hermanos MACHADO.

   En los días previos al 16 de septiembre se baraja en la prensa de esos días, el posible nombramiento de Manuel Machado como representante de España en el Congreso Internacional de Crítica Dramática y Música que se iba a celebrar en Bucarest a partir del 16 de ese mes de septiembre. No sabemos las causas, aunque de algunos medios de prensa se puede deducir que Manuel Machado declinó la “invitación”, no asistiendo finalmente a la convocatoria rumana.

   En esos mismos días, concretamente el 12 de septiembre de 1929, se publica en el diario ”Heraldo de Madrid”, un amplio artículo sobre el General Cabrera, los carlistas y Morella, titulado “La sombra de Cabrera” en la que se habla de la ejecución, por el general Cristino Nogueras, de la madre del carlista Cabrera. Se dice que esta ejecución hay que considerarla como un acto reprobable, injustificable, y se dice y se comenta que para aquellos campos de Morella parecen escritos los siguientes versos de Antonio Machado:

      El númen de estos campos es sanguinario y fiero;

      al declinar la tarde, sobre el remoto alcor

      veréis agigantarse la forma de un arquero,

      la forma de un inmenso centauro flechador.

      Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta,

      no fue por estos campos el bíblico jardín :

      son tierras para el águila; un trozo de planeta

      por donde cruza errante la sombra de Caín.

            Fueron, sin duda, graves errores las órdenes     del general Nogueras, aunque fueran consecuencia, no por ello justificables, de las previas y demenciales órdenes del general carlista Cabrera.   

      Las referencias a los versos y a las palabras de Antonio Machado, en muchos de los temas de la actualidad española, parecen crecer con intensidad y empiezan a ser referencias, no solo para los “eruditos” sino también para el pueblo, para la ciudadanía.

      Por otra parte el 12 de octubre de 1929 se publica en “La Gaceta” el nombramiento de Francisco Machado para la plaza de director de tercera clase del Cuerpo de Prisiones. Empiezan a reconocérsele los méritos y los trabajos de este seguidor, en los temas penitenciarios, de Concepción Arenal, a la que allá por los años de 1928 dedicó un hermoso poema, que se publicó, por primera vez, en la prensa toledana.

      En “El Imparcial” del jueves 17 de octubre de 1929 leemos que en el teatro Fontalba los hermanos Machado van a  leer “La Lola se va a los puertos”.

      En la sección “La actualidad teatral” del diario “El Imparcial” de fecha 19 de octubre de 1929 se lee ”En el Fontalba hay verdadero entusiasmo por la nueva  obra de los hermanos Machado La Lola se va a los puertos, plena de poesía y de gracia andaluza, harto distinta a los cromos flamencos que van apareciendo por los escenarios en desvirtuación de cosa tan típica. Más adelante, en el mismo diario, junto a una fotografía de la lectura de la obra, leemos: 

      “En mi casillero de la Redacción encuentro una cuartilla con estos renglones:

      – Querido Lázaro:     mañana miércoles, a las dos y media de la tarde, leemos a la compañía de la Membrives “La Lola se va a los puertos”.

      Si quiere usted escucharla, venga. Entre por el escenario (calle del Desengaño) y pregunte por mi. Hasta mañana. Un abrazo de M. Machado.”

      Guardo como oro en paño estos renglones del maestro y me prometo no perderme lo más mínimo del festín espiritual en el que me ha reservado un puesto la generosidad del poeta.

      “Las dos y media de la tarde. Ya los artistas del Fontalba se hallan sentados en torno a la mesa donde D. Manuel Machado va a leer la comedia.      

      Lola Membrives está a su derecha. D. Antonio Machado a la izquierda, apoyando la barbilla en el puño de su bastón, con su cara de niño grande. Puga tiene en su mano un ejemplar de “La Lola se va a los puertos” y un lápiz apercibido. Puga irá comprobando en el cuaderno del copista mientras el poeta lee el original manuscrito. Silencio. 

      Un empleado viene en puntillas con el asiento para un rezagado. Más silencio aún.

      Don Manuel Machado se asegura las gafas – únicamente usa gafas para leer – y, extiende sobre el tapete del silencio estas palabras, cargadas de promesas: “La Lola se va a los puertos”.

      Acto Primero.

      ¿Lee bien sus versos – sus versos y los de su hermano en este caso – Manuel Machado?. Yo creo que sí. Los actores escuchan alargando el cuello, resbalando el cuerpo hacia el extremo de la silla cuando Lola la cantaora – “esa que se va a los puertos – y la isla se queda sola” – va descubriendo su alma en un verso ceñido, como una media verónica de Belmonte, visto y no visto como el rebrillar de un pez en el agua, en un verso que quisiéramos apresar, y que se nos escapa como muna bolita de azogue entre las manos.

      Y nos angustia, y nos entusiasma, y nos desespera, y nos hace gozar y sufrir al propio tiempo…

      ¿Y esa Lola, ¿quién será, que así se ausenta, dejando la isla de San Frenando tan sola cuando se va?”.

      El poeta nos va mostrando de cuerpo entero a la Lola. De alma entera, diríamos mejor, porque la Lola se irá “rebañando por dentro”, como dijo Pastora ente el retrato que le izo Romero de Torres, hasta que descifra el misterio de su vida… sin destruir misterio. En tanto, Heredia, el “tocaor” inseparable de Lola, guarda en la caja de su guitarra una pasión que es un secreto, al que acaricia con temor de que despierte y al mismo tiempo con ganas de desgarrarlo y que sangre… Pero la Lola ha dicho:

      “¡Y porque ha querido Dios que tenga un amante: el cante! Y no puedo tener dos”.

      La otra Lola está, metiendo sus pupilas por los versos que va leyendo el autor, celosa ya de aquella mujer que quisiera vivir en la ficción.

      Hay un momento en que se nos parece que Lola Mambrives – en un arrebato que haría las delicias de Pirandello – va arrancar el libreto de las manos del poeta y se va a erguir majestuosa, retadora: ¡No, no! ¡Ella, no! ¡Ella ya soy yo, con mi sangre, con mis nervios para darle vida! ¡Yo soy la Lola! “Esa que se va a los puertos Y la isla se queda sola…”.

      Antonio Machado permanece con la barbilla apoyada en el puño del bastón. En labios de Manuel Machado el verso sigue espejeando como un acero en la sombra.

      Y hay un momento en que una ovación apretada, ciega el agua cristalina del romance. Entonces Manuel Machado aprovecha para beber la de su copa.

                                                              Ángel Lázaro.

Lectura de “La Lola se va a los puertos”.

En el diario La Voz del 22 de octubre se publica la siguiente noticia que reproducimos a continuación. Es un avance de la crisis económica de New York, así se dice todavía en aquellos días.

      Evidentemente no todo son temas locales españoles ni temas literarios. La crisis económica, la que luego fue llamada la crisis mundial del 29 o la gran depresión del 29, empieza a ser tenida en cuenta en nuestro escuálido país, y aunque afecta, todavía, ligeramente a los grandes capitales españoles, se va teniendo en cuenta por la prensa, por la pobre opinión pública española que no obstante la comienza a comentar, en principio, jocosamente. Todavía no va con la mayoría de la ciudadanía.

      En relación con esta noticia sobre “el crack bursátil” de New York, diremos que en la prensa de España se comentó, a fondo, solo días más tarde.

      En estas, el día dos de noviembre de este mismo año el Embajador de Francia ofreció en su residencia de Madrid un te en honor de los poetas Antonio y Manuel Machado, de Luis Fernández Ardavín y de Rodolfo Gil, todos ellos condecorados con las “palmas” académicas. No tenemos más noticias, pero suponemos que sí asistieron los hermanos Machado a esta discreta consideración y homenaje.

      Pasan los días y se acerca el 8 de noviembre, fecha escogida para el estreno de ”La Lola se va a los puertos”.

      El martes 5 de noviembre Angel Lázaro publica una entrevista con Manuel y Antonio Machado en diario “La Libertad”. En ella, a propósito del estreno (entonces inminente) de “La Lola” se habla de lo andaluz y lo flamenco, de lo popular y lo profesional, del teatro llamado de vanguardia y los autores jovenes.

      Por fin tiene lugar el estreno de “La Lola”. En el diario Nuevo Mundo del día 8 de noviembre de 1929 se anuncia el estreno, ese día, de la obra de los hermanos Machado, “La Lola se va a los puertos”, en la página 29 se reproduce una fotografía de los ensayos, con Manuel y Antonio Machado y Lola Membrives con Ricardo Puga. Además se reproduce la escena V del Acto segundo. Se prevén grandes ovaciones ante un clamoroso éxito en el teatro Fontalba.

      El diario “LA ÉPOCA”, día 9 de noviembre de 1929, publica una artículo, en su página primera, sobre el estreno de “La Lola”-

      Igualmente publican la crónica o noticia del estreno, el mismo día 9 de noviembre de 1929, el “El Heraldo de Madrid”. Ese mismo día también se publica por la Revista “Mundo Gráfico” el estreno de la obra de teatro de los hermanos Machado

      Ese mismo día 9 publican la noticia el estreno de “La Lola se va a los puertos”, entre otros, “El Liberal”, “La l¡bertad”, “El siglo futuro”, “El Sol”, “La Voz” y “El Heraldo de Madrid”.

12 de noviembre de 1929. “La Estampa”  anuncia  la publicación de La Lola en La Farsa.

      El éxito de “La Lola se va a los puertos” fue espectacular, durante unos días fue el comentario de todas las tertulias y de los corrillos populares, en las calles y en los bares, mientras se bebían unos vasos de vino brindando por el éxito de “La Lola”. Los comentarios fueron unánimes: un gran éxito de los autores, los hermanos Machado.

      Tanto es así que, a pesar de la inestabilidad política manifiesta y de las críticas cada vez más ácidas se formalizaron, se organizaron y se llevaron a cabo dos importantes homenajes a los autores (incluso se llegó a hablar de un tercero a celebrar en el Círculo de Ballas Artes).

      El primero, que se celebró el 26 de noviembre. de gran repercusión mediática en el Hotel Ritz de Madrid, promovido, entre otros, por José Antonio Primo de Rivera y con la asistencia de Manuel y Antonio Machado, de Lola Membrives y de Ricardo Puga, y con la del Presidente del Gobierno el General Primo de Rivera.

      Antes del homenaje en el Ritz se representó en el Teatro Fontalba la “Lola”.

En “La Ilustración Ibero Americana” de diciembre de 1929 se publica el siguiente artículo

Y en “El Imparcial” del 28 de noviembre  la siguiente fotografía de la representación en el teatro Fontalba.

Y se anuncia el homenaje en varios medios.

Interesantes fotografías del homenaje en el Ritz

Dos fotos casi iguales, probablemente tomadas por diferentes fotógrafos, en el mismo momento.

      Destacamos la expresión circunspecta de Manuel Machado en las fotografías tomadas en el Ritz y la de Antonio Machado con una expresión tragi-cómica como diciendo “ … Hay que ver con quienes estoy reunido …” .

      El otro gran homenaje fue organizado por el mundo literario, poetas y escritores y del teatro, especialmente por Ricardo Calvo, el Duque de Amalfi, Eduardo Marquina, Cristobal de Castro, Fenández Ardavín, Ángel Lázaro, Antonio Zozaya y Adela Calderón.

      Este homenaje consistió en una representación de la obra de los Machado “Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcarcel”, que se representó en el teatro Español, interpretada por Ricardo Calvo, Adela Calderón, Irene Guerrero de Luna y Pepita Velazquez.

      Finalizada la representación se leyeron varios poemas dedicados a los Machado por los poetas, escritores y amigos congregados en el teatro, ocupado en todas las localidades.

Detrás de Antonio Machado, de pie, podemos ver a Ángel Lázaro y a su lado a Eduardo Marquina

Entre Manuel y Antonio Machado, con el vestuario de “Julianillo Valcarcel”, vemos a Ricardo Calvo. Detrás, Ángel Lázaro y Eduardo Marquina.

      Finalmente reproducimos otra crónica sobre la “Lola se va a los puertos”.

      En cuanto a la política nacional decir que presiones extremas sobre Primo de Rivera a finales del año 1929, que siguieron durante el mes de enero siguiente, para forzarle a abandonar voluntariamente el poder, fueron tomando consistencia, sin servirle al dictador la búsqueda de la confianza del ejercito y de marina. Éstos le dieron a entender que esta confianza ya no existía.

      Por último incluimos la relación del año 1929 de los Académicos de número de la Real Academia Española entre los que se encuentra : “Sr. D. Antonio Machado, electo. – General Arrando”, publicada en la Guía Oficial de ESPAÑA correspondiente al año de 1929 en las páginas 815 a 821.

      Se relacionen los Académicos:

      El año 1929 se cierra con las noticias sobre la caída bursátil de NEW YORK, que acabará en la “gran depresión económica” que sacudió nuestro mundo occidental en los años siguientes y que fue el previo anuncio de las lamentables convulsiones que se dieron en los quince años siguientes en nuestro mundo.

      En referencia en exclusiva a la familia Machado decir que el año 1929 concluye con el estreno de “La Lola se va a los puertos” y el éxito alcanzado con esta obra.

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