La familia MACHADO RUIZ en el primer semestre de 1930

En la imagen destacada del principio del artículo correspode a LEONOR MACHADO MARTÍNEZ, sobrina de los poetas MANUEL y ANTONIO MACHADO e hija del hermano de ambos FRANCISCO MACHADO.

La familia Machado en el primer semestre de 1930.

      El régimen de Primo de Rivera nunca pasó de ser un régimen de excepción, y como tal pronto terminó su tiempo. Su idea básica, el corporativismo de 1926, nunca llegó a aplicarse seriamente.

      Primo de Rivera no tenía  experiencia política para superar el desmantelamiento del régimen anterior liberal-parlamentario, ni para entender y controlar lo que estaban haciendo ni como.       Por ello, una vez afrontó la dictadura los dos problemas que parecían más graves, el problema marroquí y el orden público en Barcelona, perdió la oportunidad de poner término a la situación de excepción y reiniciar una normalidad revisada. Pero ni lo izo ni probablemente pudo.

      El sistema corporativista apenas tuvo resultados prácticos, solo en el ámbito de las relaciones laborales y de forma muy limitada. En el resto de temas ni siquiera se propusieron ensayar ni continuar lo anteriormente avanzado.

      Fueron incesantes los enfrentamientos con la universidad, la prensa, los colegios profesionales, los partidos políticos históricos o republicanos y las organizaciones obreras.

      La situación económica empezó a deteriorarse a partir de 1926, a la que se unió la nueva crisis mundial iniciada en Estados Unidos con el conocido como “crack bursatil del 29”. La peseta cae y se agrava el aumento de la deuda pública. Se desvela la gravedad de la crisis económica y los problemas de la política económica y financiera española.

      A finales de 1929 se produjo la intentona golpista de Sánchez Guerra, apoyado por algunas unidades militares y por algunos grupos civiles, pero fracasó, aunque terminó por aniquilar la voluntad continuista y el apoyo al proyecto de nueva constitución de Primo de Rivera formulada por la Asamblea consultiva  Nacional, con el claro distanciamiento de las fuerzas que inicialmente habían apoyado al dictador.

      Las presiones para que dimitiera Primo de Rivera aumentaron de forma drástica, y no recibió ni el apoyo de militares, que manifestaron que ya no tenían su confianza.

      Finalmente, el 28 de enero, Primo de rivera presenta su dimisión al Rey, haciéndose pública el 30 de enero. El general abandona España y fallecerá en París el 15 de marzo inmediato. Ni siquiera sus partidarios, agrupados en Unión Patriótica, mantuvieron esperanzas de volver al poder.

      Alfonso XIII confió al jefe de su casa militar, general Berenguer, el encargo de formar un gabinete neo-conservador, con un máximo de políticos de “la vieja guardia”, que le garantizaran, al rey, un retorno progresivo a la legalidad constitucional de 1876.

      Pero los grupos políticos ya no creían en este posible regreso al sistema del 76. Ni querían.

      Se intentó, con los conservadores, restaurar los mecanismos electorales, el censo y las teóricas garantías constitucionales, pensando que así se regresaría a situaciones anteriores. Pero este proyecto no tuvo respaldo y los grupos políticos y los agentes sociales empezaron a manifestarse contra el gobierno y la monarquía.

      En este sentido fueron importantes, para la clase política y para la ciudadanía, las siguientes manifestaciones públicas:

      El 20 de febrero de 1930 Miguel Maura, en principio monárquico, pronuncia en San Sebastián un discurso contra la monarquía y a favor de la República.

      El 13 de abril, en Valencia, Niceto Alcalá Zamora, manifiesta lo mismo, alegando que es la propia monarquía, con sus recientes actos, la que produce la negación de la misma.

      El 25 de abril, en el Ateneo de Madrid es Indalecio Prieto, ante una concurrencia republicana y socialista, el que así se manifiesta.

      En el teatro de la Comedia el político Melquiades Álvarez crea el llamado “grupo constitucionalista”, al que se vinculan numerosas personalidades monárquicas y que exigía a los republicanos una convocatoria de Cortes constituyentes.

      Durante los meses de abril a finales de junio de 1930 se reconstruyen centros sindicales, grupos políticos de profesionales, buscando todos nuevos afiliados o seguidores. Así, los “centros revolucionarios” se convierten en avanzada de programas concretos de gobierno o de acción contra la monarquía. En el Ateneo, dirigido por Marañón y Azaña, en el Colegio de Abogados bajo el gobierno de Gallardo y Miguel Maura, y en la Academia de Jurisprudencia con Alcalá Zamora al frente.

      Llega el verano de 1930 y la tensión política, después de crecer sin tregua en el primer semestre, se toma un breve descanso.

      Mientras todo esto sucedía la ciudadanía seguía viviendo en sus actividades más o menos normales o consuetudinarias. El ritmo de la vida, aunque levemente alterado, siempre de forma creciente, seguía su camino y las vivencias se sucedían con aparente normalidad.

      En aquellas fechas de primeros del año de 1930 la revista Nuevo Mundo publica entrevistas con numerosos “aspirantes” a la vacante dejada por el insigne académico “Andrenio” en la Real Academia. Los más señalados son Ignacio Bolívar y Martínez Kleiser, pero se barajan también los nombres de Valle Inclán, Pío Baroja, Gregorio Marañón, Dionisio Pérez, Luis Araquistáin, Antonio Zozaya, González Anaya, Salvador Canals, Juan Ramón Jiménez, José María Salaverría y Manuel Machado.

      Manuel Machado dice: “Tengo de la Academia Española la más alta opinión. Creo que cumple perfectamente y con plena autoridad, su misión de supremo tribunal del lenguaje instituido para consagrar el uso y corregir o enfrentar el abuso en esta materia.  Aceptaría encantado y honradísimo el ser propuesto académico. Lo que no hago es llamar yo a las puertas de la Academia; porque entiendo que ella debe elegir con absoluta libertad los elementos que convengan a sus propósitos y necesidades. En cuanto a la labor que yo podría realizar en la Academia, solo he de decirle que pondría en cualquier trabajo que se me encomendase la mejor voluntad y el mayor cuidado”.

      Leemos en el Heraldo de Madrid del día 11 de febrero de 1930 que en el teatro de la Zarzuela se representa, a las 10,30, “La lola se va a los puertos”. Sigue el éxito de la obra.

      Y el 21 de este mismo mes de febrero, en su página 16 vemos una fotografía tremendamente curiosa, aunque fue difundida en varios países, pero años más tarde.  Es una fotografía de Albert Einstein con un violín en las manos, pues era un notable violinista, siendo ésta una de las actividades importantes en su vida. El pie de página de la fotografía dice: “El célebre profesor hebreo Einstein, que siempre nos pareció tener una hermosa cabeza de músico es, en efecto, un virtuoso, según la sorprendente noticia que recibimos de Berlín y la fotografía que reproducimos.

      El autor de la famosa teoría de la relatividad tañe, con gran maestría, el violín, y como violinista tomó parte recientemente en un concierto de música religiosa y clásica. Alberto Einstein aparece en la foto acompañado por Lewandowsky”

         A esta fotografía añadimos otras que hemos encontrado y que reafirman la gran afición que Albert Einstein tenía por la música clásica y por el violín.

      Francisco Machado había sido destinado a León como director de la Prisión Provincial de esta ciudad el 26 de octubre de 1929, tomando posesión el 18 de noviembre de ese año y cesando en el cargo el 23 de enero de 1931 fecha en la que fue destinado al Reformatorio de Adultos de Alicante, donde cesó el 9 de enero de 1933. 

      En estos primeros meses de 1931 Francisco Machado frecuentaba uno de los cafés del paseo marítimo de Alicante. Recuerda mi madre, Leonor Machado que alguna vez la llevaba su padre y que por lo menos en uno de aquellos paseos se encontraron con el cantante cubano Antonio Machín, con el que Francisco Machado había entablado una cierta amistad, tal vez basada en su condición de letrista de canciones. Recordemos la conocida canción titulada “Basilisa” estrenada en aquel año de 1930 y cantada por Aurelita Ballesta, con un importante éxito.

Francisco Machado, por Isabel Barrilero.

      Los poemas de Manuel y Antonio Machado, y en este caso de Antonio, tienen una importante acogida en los medios de comunicación existentes en aquellos años. Así en la revista Ondas del 22 de febrero de ese año se cuenta que en la emisora Unión Radio el viernes 28 se reproducirán cuatro poemas de Antonio Machado, adaptados para soprano y cantados por Sylvia Serolf, acompañada al piano por María de Pablos, y que son: “a) La noria, b) El cadalso, c) Verdes jardinillos y d) Yo voy soñando caminos. Todo ello en el programa “Los jóvenes compositores”.

      En esta misma revista y en el mismo número se publica un reportaje sobre la pianista María de Pablos y se reproducen los textos de dos de los poemas de Antonio Machado que se emitirán, como hemos indicado, en Unión Radio.

            Se anuncia el 24 de febrero que “al día siguiente, martes, a las diez y media de la noche, en función de gala y homenaje al glorioso titular del coliseo de la calle de Atocha, se representará el inmortal drama “El alcalde de Zalamea”, interpretado por el genial actor Enrique Borrás. …. Los ilustres poetas Eduardo Marquina y Manuel Machado leerán algunas poesías, y el insigne presidente de la Real Academia, D. Ramón Menéndez Pidal, abrillantará la fiesta con unas cuartillas.

      Sus majestades honrarán con su presencia el espectáculo…..”.

      Como fotografía curiosa reproducimos ésta en la que se ve como se cambian las letras de la “Asamblea Nacional” que el anterior gobierno dio al Congreso de los Diputados, publicada por la revista Mundo Gráfico en este mes de febrero.

      Rápido fue en cambio de la rotulación. Desde luego apenas esperaron a efectuar el relevo en el nombre de la Cámara o Congreso de los Diputados, tras la dimisión del general Primo de Rivera como Dictador y Jefe del Gobierno de la nación.

      Mientras seguía imparable el éxito de la “Lola se va a los puertos”, que como anuncia el heraldo de Madrid del día 8 de abril se estrena en Valencia y en Segovia (con otra compañía).

      El 11 de abril se recoge en Nuevo Mundo, en el número 1.890, la inauguración del Palacio de la Asociación de la Prensa de Madrid, de cuya Junta directiva formaban parte Manuel Machado y don Francisco Verdugo (a su lado). Por ello aparece en la fotografía con los reyes de España D. Alfonso XIII y Doña Victoria, acompañados por el infante don Fernando y el Presidente de la Asociación de Prensa, Francos Rodriguez

.      Nos llama la atención que siendo “tan mirado en las formas” Manuel Machado mantuviera esa extraña posición, para la fotografía de turno, con su impecable chaqué y las manos en los bolsillos, además se intuye una incipiente sonrisa, que sugiere una cierta ironía.

      Por otra parte, el día anterior, se celebró por las actrices madrileñas una reunión para organizar fiestas a beneficio del Montepío de Actores.

      Mucha fueron las actrices asistentes y varios los “asesores” de la asamblea, entre los que se encontraba Manuel Machado en representación del diario “La Libertad”. Hubo asesores en representación de los diarios Estampa, ABC, Heraldo de Madrid, El Sol, El liberal, La nación, La Voz, informaciones, El Debate, El Imparcial y El Noticiero.

      Se nombró como Presidenta honoraria a María Teresa Montoya, como Presidenta a Aurora M. Jaufret, Vicepresidenta a Carmen Díaz, Secretaria 1ª a Conchita Constanzo, Secretaria 2ª a Aurora García Alonso, Tesorera a María Caballé, Contadora a Carmen Rico …. Directora de espectáculos a María Caballé y Directora de secciones a Teresa M. de Arcos.

      Recordamos que en la Gaceta se había publicado a primeros de año el profesorado para 1930 del Instituto de Segovia, en el que repetía Antonio Machado como profesor de francés y Rubén Landa Vaz de Inglés y Filosofía.

      Ese mismo día el diario “La libertad” hace referencia, con dos humoradas gráficas, a la Italia de Mussolini y la situación de la bolsa de  Nueva York, a la par que comenta la depreciación de la peseta.

Por otra parte recordamos que en la Gaceta se había publicado a primeros de año el profesorado para 1930 del Instituto de Segovia, en el que repetía Antonio Machado como profesor de francés y Rubén Landa Vaz de Inglés y Filosofí

      Se acercan los meses de verano, junio, julio y agosto, y la actividad oficial comienza a decaer. Pronto volverá Antonio Machado a Madrid.

      Y Manuel y Antonio volverán a trabajar intensamente en sus obras de teatro pendientes conocidas, “La prima Fernanda” y “La Duquesa de Benamejí”, la no estrenada hasta pasada la guerra civil “El hombre que murió en la Guerra” y probablemente sobre las hasta hace poco de existencia desconocida como “Adriana Lacouvreur” y “La Diosa Razón”.  

      El Heraldo de Madrid comenta que Antonio Machado ha presidido el Jurado del Certamen literario-musical en Segovia, por lo que el 22 de junio se entregarán los premios seguidos de juegos florales y de un banquete al aire libre a celebrar en el paseo del Salón, después se visitaran las fuentes de la Granja, que correrán en su obsequio. Se organizan trenes especiales que saldrán de Madrid y autobuses para ir desde Segovia a la Granja.

      Finalmente, a final del semestre, según indica el diario “La Libertad” el 19 de junio de 1930, se celebró homenaje a los hermanos Machado en Sevilla con la representación de “La Lola se va a los puertos” interpretada por la actriz sevillana Carmen Díaz en el teatro de la Exposición. Antes de iniciarse la representación de la obra el poeta Alejandro Collantes de Terán leyó unas primorosas cuartillas ante un teatro totalmente abarrotado.

      El mismo diario comenta que el día 20 se representó la misma obra teatral en Badajoz, por la compañía Palou-Sassone.

      Y con esta referencia damos por terminada la breve crónica del primer semestre de 1930 en la vida de la familia MACHADO RUIZ.

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