La familia MACHADO RUIZ en la prensa del primer semestre de 1935

La familia MACHADO RUIZ en la prensa del primer semestre de 1935.

 

Y llegamos al año de 1935.

Todos los hermanos Machado Ruiz viven en Madrid, teniendo como referencia a la madre, Ana Ruiz, que a sus 85 años sigue viviendo en la casa arrendada por su hijo Antonio en la calle de General Arrando núm. 4, junto a la calle Santa Engracia y la plaza de Chueca.

En este piso, que a pesar de ser oficialmente un primer piso era en realidad un tercero a efecto de las escaleras,  viven de alquiler desde 1917, cuando al dejar la vivienda que tenían en la Cava Baja, pasaron e esta. Manuel, en esos mismos días se fue a vivir con su mujer, Eulalia, también de inquilinos, a una vivienda en un primer piso exterior de la calle Churruca de Madrid. En este piso viviría el resto de sus días, hasta aquellos primeros del mes de enero de 1947 en los que falleció.

En el piso de General Arrando vivían en este año de 1935, la madre, Ana Ruiz, Antonio Machado, su hermano José Machado con su mujer Matea Monedero y sus tres hijas, Eulalia, María y Carmen.

Joaquín Machado vivía con su mujer Carmen López Coll en la calle Altamirano, en el barrio de Arguelles, cerca de la calle de la Princesa.

Francisco Machado vivía con su mujer Mercedes Martínez y sus tres hijas, Ana, Mercedes y Leonor, en la vivienda destinada al Director de la Carcel de Mujeres de Madrid, cerca de la calle Alcalá y de la plaza de Ventas.

Llevaban, todos, una vida más o menos tranquila, en la que compaginaban sus quehaceres ordinarios de trabajo con las actividades literarias en las que, almenos Manuel, Antonio y Francisco ocupaban sus tiempos libres.  Y todo ello sin olvidar sus tertulias.

Si leemos artículos publicados en la prensa desde primeros del  año de 1935, referidos a la familia Machado o de claro interés para ellos, podemos por orden cronológico indicar y comentar los siguientes:

1.-     El día 4 de enero leemos en el diario «la Nación», en su página 11, sobre la celebración de un homenaje al actor Ricardo Calvo, ue se celebró en el Teatro Victoria de Madrid.

A este homenaje no podía faltar ni Manuel ni Antonio Machado. Ambos eran amigos de Ricardo Calvo desde que los primeros llegaron a Madrid en 1883. Formaron un pequeño grupo de amigos inseparables junto a Antonio Zayas, que con el tiempo fue el Duque de Amalfi.

El homenaje finalizaría el día 9 de enero con un «Banquete» en el Palace Hotel.

Ricardo Calvo, Antonio Zayas y los hermanos Machado tuvieron sus principios artísticos y literarios en los primeros años de 1890, en los que escribían entre todos comedias que interpretaban entre ellos, incluso organizaron una pequeña compañía de teatro que representó obras en algunos pueblos de Madrid y en algunos locales de la ciudad. En realidad, en aquellos años, lo que más les atraía a los cuatro amigos era la interpretación. Recordaban Manuel y Antonio que una vez, teniendo quince o dieciseis años, habían conseguido una interpretación pública de una comedia en un pueblo de Madrid, probablemente Parla; que habían llegado tarde  por culpa de haber perdido la camioneta que tenían previsto coger,  y que ni pudieron representar y por lo tanto tampoco cobrar lo que tenían hablado y previsto; sin dinero tuvieron que regresar a Madrid andando, siguiendo las vías del tren, llegando tarde, de noche, a sus respectivas casas donde les esperaban preocupados.

De esta época fueron las ocasiones en las que Antonio Machado actuó, apenas unos segundos, en el teatro Español en alguna representación profesional; pero este camino de actividad acabó pronto.

 

2.-     En el ámbito político se lee en la prensa que Alcalá Zamora ha expuesto en el Consejo su experiencia presidencial de los ultimos meses.

 

3.-     Y volviendo al mundo cultural diremos que Arturo Rubinstein  volvió a ofrecer su segundo recital en el auditorio de la Comedia, con un extraordinario éxito. El músico interpretó sonatas de Brahams, scherzos de Chopin, obras de Debussy, de Bala Bartok y de Falla.

 

4.-     En los días y semanas previas al jueves 10 de enero de 1935, tal y como  informa la prensa (Lease el «Heraldo de Madrid» de este día de enero) de estas fechas, los partidos republicanos y de izquierdas sostienen que no procede la revisión de la Constitución por los motivos que argumenta y solicitan los partidos «reaccionarios», pues la constitución debe ser estable y permanente y en ningún caso sujeta a las veleidades de algunos de los partidos reaccionarios citados.

 

5.-     Esta noticia tuvo que causar una profunda satisfacción en la familia Machado. Como dice el artículo, que en parte reproducimos y que también publica el 10 de enero el «Heraldo de Madrid», se ha descubierto una lápida en honor de D. Ricardo Fuente, amigo del abuelo Antonio Machado Núñez y de D. Eduardo Benot (ministro durante la I República Española), con el que colaboró en la redacción del «Diccionario de ideas afines y tecnología», y que finalmente terminaron, bajo la dirección del propio Eduardo Benot, Manuel y Antonio Machado.

Hay que recordar que Eduardo Benot fue el que encargó a Manuel Machado, a Antonio Machado y al escritor y gran amigo de ambos Enrique Paradas y Soriano la redacción de la revista humorística «La Caricatura», en la que ambos hermanos escribieron bajo los nombres de Polilla, Cabellera o Tablante de Ricamonte la mayoría de los articulos que se publicaron entre el  mes de julio y el de noviembre de 1993  y que fueron de los primeros trabajos literarios reconocidos de los hermanos Machado.  (fueron 16 los números de esta revista en los que colaboraron los Machado).

Tambien hay que recordar que Eduardo Benot tuvo en aquellos años una afamada tertulia de la que fueron asíduos tertulianos, casi siempre como oyentes, los Machado y Paradas.  Pronto estos jóvenes amigos promovieron tertulias de gente más jóven, sin perder el contacto con Eduardo Benot.

Leemos en este artículo del Heraldo de Madrid que Manuel Machado leyó «unas admirables cuartillas en elogio de Ricardo Fuente».

 

6.-     Como nota curiosa reproducimos un artículo publicado en la prensa de aquellos primeros días de febrero de 1935 sobre los motivos y origen del nombre de la madrileña calle de la «Cabeza».  En tiempos de Felipe III, un cura avariento, un criado joven que presumiblemente lo asesina cortándole la cabeza, la desaparición del criado, el regreso del criado años más tarde procedente de América, una compra de éste de la cabeza de un cordero que goteaba sangre, la pregunta de un guardia sobre qué llevaba envuelto que goteaba sangre, y la visión al desenvolver el paquete de la cabeza del cura  asesinado años antes. Esta imaginación hizo confesar al criado su antiguo asesinato, quedando el nombre de la «Cabeza» como nombre de la conocida calle madrileña.

Estos datos históricos sobre Madrid seguro que fueron comentados nuevamente entre gran parte de los habitantes de Madrid en aquel inicio de 1935.  Manuel Machado siendo el director de la Biblioteca Municipal y del Museo adyacente tuvo que conocer y comentar esta noticia que nuevamente publicó la prensa.

 

7.-       Esta revista catalana, de tendencia anarquista, publica a mediados de febrero un artículo de Felipe Aláiz sobre Gumersindo Azcárate y una Glosa titulada Fuera de la Ley de Federica Montseny.  Es posible que siguiendo información sobre Gumersindo Azcárate fuera leida por los hermanos Machado.

 

8.-     En el diario madrileño «La Tierra» del día 12 de febrero de este año se publican varias noticias de alcance para los Machado. Una es la confirmación de que habrá elecciones municipales en el mes de Abril, y la otra que dice que una de las más bellas glorietas del parque sevillano de María Luisa llevará el nombre del «filósofo Antonio Machado y vel castizo Manolo Machado». «Una de las glorietas del parque llevará vuestro nombre: Antonio, el de Castilla serena y el limonero por todo patrimonio, y Manuel, el de la guitarra cuyas cuerdas se agotaron a fuerza de ser tañodas por los temas andaluces: celos, cantares, sufrires …»

«En abril se inaugurará la glorieta vdel parque María Luisa dedicada a los hermanos Machado».

Nuestro poetas no eran dados a estos homenajes o consideraciones, pero no cabe duda que desde la distancia de Madrid ésta grata noticia llegada desde Sevilla les tuvo que generar una agradable satisfacción.  ¡En su Sevilla!.

 

9.-     En el Boletín mensual, sección del Ateneo Popular, de la revista «Cultura», correspondiente al año I, número 3, del mes de marzo-abril , editada en Santander, podemos leer un trabajo de Manuel de Val basado en una entrevista realizada a Antonio Machado sobre la Cultura y el Pueblo, titulado «La Cultura es de todos», que reproducimos fotográficamente y que por su interés también transcribimos integramente.  Dice:

«Antonio Machado, una de las figuras ciméricas de las letras españolas, dialogaba recientemente con un periodista.  Hablaban de los problemas entrañables de la Cultura.  La Cultura en relación con el pueblo.  Pueblo y Cultura. Dos conceptos básicos de la Sociedad m,oderna. Pueblo, porque sin él no podría existir nuestro Universo como una razón.  Es necesaria ésta conjunción de clases socciales – Pueblo – disspuestas para un mismo fin de trabajo y engrandecimiento del bien común o bien universal.

Cultura, como medio de capacitación para que el pueblo se mueva, de manera inteligente, hacia esa meta del bien común que es la de su destino.

«Cultura y Pueblo» es pues un tema fundamental nacido de la coincidencia de los dos conceptos esenciales que lo integran.

La importancia del diáalogo, es por consiguiente notoria.

***

     Pero la Cultura la hace el Pueblo. La Cultura la hace, con sus actividades, con sus ambiciones, con sus inquietudes, el enjambre humano que vive sobre la corteza terrestre.  La Culturas es la parte generosa de la obra que el Pueblo realiza sumando los afanes independientes – casi diríamos egoístas – de cada una de sus células. La Cultura es pués, una parte  de ese bien común o bien universal de que hablábamos antes.

Y sin embargo, es aprovechada en menor proporción por quienes la crean. Y aún aprovechada de manera desigual – acaso no pueda serlo de otra manera – con arreglo a su rango social, por cada una de las clases laboriosas que integran el Pueblo.

Cuando este sistema de distribución adquiere alguna perfección en el sentido de ampliarse con cierta eficacia, constituye una jerarquía más elevada: la Civilización.

Pero tanto al mapa de la Cultura como al mapa de la Civilización asoma, en concurrencia con las demás, una clase social que hoy por hoy carece de intervención activa en el alumbramiento de una y de otra.  Nos referimos a la Aristocracia. Clase que ha llegado a su infec undidad y sin embargo subsiste asimilando y aprovechando poara sí los resultados de la experiencia que a fuerza de desgarrones dolorosos va efectuando la especie humana nacida con su destino de trabajo.

La Aristocracia estimula además, con su ejemplo, vocaciones de ociosidad en aquellos individuos de otras clases propensos a desertar de los deberes que les asigna la Sociedad.

La Aristocracia es inactual. Regresas sin programa del deber histórico wue se supo crear; pervove como remin iscencia de otros tiempos en que hubo de cumplir una misión como clase social.

En su agonía – justificada en momentos en que una impetuosa corriente de ideales democráticos recorre el  mundo – aun racaba privilegios que en la presente organización no le corresponden. Uno de ellos, es este privilegio de la Cultura. La Cultura no ha de prodigarse, no puede ser de todos…..

     ***

     El diálogo entre Antonio Machado y el periodista gira precisamente sobre éste punto, sobre si la Cultura puede o no ser de todos.

Hay miedo, por parte de los que defienden para sí este privilegio, de que la Cultura, a fuerza de ser distribuida, se agote como algo limitado, finito….

Sin embargo, Antonio Machado ve con simpatía las incorporación de las masas populares al movimiento cultural del mundo.

La ascensión casi vertical del Pueblo hacia esos dos objetivos civilizadores: perfección moral y cultivo de la inteligencia, no puede ser mal vista por nadie. Hay en el Pueblo un derecho legítimo a efectuarla; hay en los que la dificultan una obligación de carácter humano – aun religiosa para los creyentes: «enseñar al que no sabe» no solo para no estorbar este proceso arrollador, sino para impulsarlo.

La Cultura no puede agotarse por lo mismo que se va haciendo en el trajín humano de todos los días. Es una consecuencia de este mismo trajín.

La Cultura no muere sino que queda sujeta a los vestigios de cada época. Miles de años acumulándose sobre Civilizaciones remotas no han sido ssuficientes para hacerlas desaparecer. Ejemplos de Civilizaciones milenarias son la egipcia, laa romana, la griega….

La Civilización es imoperecedera, lo que es perecedero es el hombre que las crea.

***

     Las luchas sociales han de ventilarse por la razón en vez de serlo por ese diálogar violento de las armas con la intransigencia que estimula el movimiento de sus gatillos, podemos condenar como símbolos de barbarie.

La Humanidad tiene que desechar los procedimientos bárbaros que hoy emplea, más como medio de desunión que de relació.  Hay que desecharlosw y esto se consigue de una sola manerqa: prodigando la Cultura, llevándola hasta el último resquicio de la corteza terrestre para que todos se saturen de su influencia bienhechora.  Y a la vez predisponerse para que esa gran obra – cada día más apremiante – del reajuste social fundado en postulados de justicia inflexible que, cercenando egoísmos, obre una enérgica rectificación de conductas. Las contiendas han de dilucidarse de una manera mas racional y ha de establecersa una cordialidad mas eficaz entre los hombres, que los lleve a ese mundo feliz en que a la bárbara polifonía de la mguerraq suceda esa música fecunda del trabajo en que la Humanidad crea afanosamente su propio bienestar……».

MANUEL DE VAL

 

10.-     En la sección «Teatros y Cines» del «Heraldo de Madrid» del día 18 de marzo de 1935 podemos leer una breve encuesta teatral que pregunta ¿Que obras prepara usted?, dirigida a varios escritores españoles, de los que destacamos la hecha a Manuel y Antonio Machado, que responden:

«Tenemos terminada una comedia en tres actos y en prosa, todavía sin título, y cuyo ambiente es el de nuestros días.

Trabajamos en un drama – cinco actos, prosa y verso – cuya acción se desarrolla en España y en Francia durante los años de la Revolución y del Directorio  (suponemos que se refieren a la obra recientemente localizada con el título de «La Diosa Razón»).

También hemos hecho una adaptación a zarzuela, para música del maestro Angel Barrios, de «La Lola se va a los puertos».

¿Dónde y cuándo se representarán buestras obras?  No podemos decírselo, porque nosotros mismos lo ignoramos. «.

Evidentemente el aparente silencio de los poetas y dramaturgos era motivado por el sosegado trabajo que los hermanos mantenían en los locales, cafés habituales, en los que además tenían sus tertulias a determinadas horas que liberaban de su trabajo teatral, y que empezaban a dar nuevos resultados en aquellos días de 1935.  El vivir los dos en Madrid posibilitaba un incremento de sus trabajos y colaboraciones teatrales.

Es posible, por no decir seguro, que Manuel y Antonio Machado comentaran cada día las noticias, tanto nacionales como internacionales, y los diversos trabajos y encargos que tuvieran pendientes cada uno por su lado; intercambiaban sus opiniones, en las que eran casi siempre coincidentes o poco dispares.

Podían ser diferentes en sus formas, tanto de relacionarse con terceros como de comunicar su estado de ánimo y carácter extrovertido o no, pero en el fondo de sus sentimierntos e ideas eran muy parecidos.  Estas similitudes favorecían, sin lugar a dudas, sus colaboraciones teatrales.

Por otra parte el mismo diario, pero en su número del 20 de marzo, repite comentarios de Manuel y Antonio Machado que dicen:

«Que están encantados con la música que ha compuesto el andalucísimo maestro Ángel Barrio para su versión zarzuelística de «La Lola se va a los puertos», y que «Ángel Barrio, extraordinario compositor granadino, digno de ser muchísimo más popular de lo que es, por su retraimiento y modestia, ha hecho en su música de «La Lola se va a los puertos» una verdadera revolución del cante jondo.  «Q»ue transcrito al papel pautado todo el cante de Andalucía, como fondo musical insustituible de la magnífica comedia machadiana.»  «Que en lo msucesivo, y gracias al milagro realizado pòr Ángel Barrio sobre el pentagrama, todos los cantantes del Mundo podrán sañirse por «seguiriyas gitanas», por «malagueñas», por «soleares», etc. etc.  «Que, naturalmente, lo que no puede facilitar Ángel Barrio es el «quid divinum», el «aquél», el «ángel» del cante jondo, porque éste no puede ser «aprendío».  «Que un joven y popular periodista especializado en asuntos teatrales está organizando una Empresa artística para estrenar en Madrid, con el máximo decoro, la zarzuela de los Machado y Ángel Barrio «La Lola se va a los puertos…».

11.-     El «Heraldo de Madrid» de este 20 de marzo avanza los temas de debate en el Parlamento en aquel día y los previstos diputados que intervendrán, encabezados por Azaña.

 

12.-     Apenas tres días más tarde, el sábado 23 de marzo, «LA VOZ» publica, en su primera página una carta, ampliación de una anterior interviú, de Juan Ramón Jiménez, que podemos leer a continuación en la reproducción de la carta publicada.

Esta ampliación y carta de JUAN RAMÓN JIMÉNEZ  merece la pena ser anotada y leida serenamente.

Sin duda fue leida por sus amigos Machado, que debieron considerarla con agradecimiento, y que probablemente la comentaron con él.

 

13.-     Nuevamente volvemos  a «LA VOZ», que en su número diario del lunes 1 de abril, página 3, publiuca un trabajo firmado mpor PROEL sobre Antonio Machado, que en la sección «GALERIA» titula «EL POETA ANTONIO MACHADO».

Lo inicia con un breve resumen de su contenido: «La costumbre del café. «Antonio Vico fué el mejor actor del mundo». Cuando el gran poeta estrenó un papel de payés en «Tierra Baja». Sobre el centenario de Lope. Soledad pura.

Al escribir esta glosa pensaba redirigir la lectura del artículo a la reproducción de la página del diario, que no obstante reproducimos, pero releida una vez más creo que merece el ser transcrita íntegramente:

«El poeta  lírico va diciendo su autobiografía en sus versos.  Ahí está toda su vida. ¿ A qué interrogarle a él?. Sería ,mejor ir interrogando sus poemas. Antonio Machado se ha puesto en su obra lírica con toda humildad y también con toda altivez.  Rubén Darío dijo de él:

Cuando hablaba tenía en dejo

de timidez y de altivez.

Fuera pastor de mil leones

y de corderos a la vez.

Toda la historia de Antonio Machado está en sus versos. Y si  embargo, le queda al reportero la misión de acusar en las páginas de la hoja diaria aquellos rasgos que están en la maravillosa penumbra de sus versos.

Nosotros exprimimos

la penumbra de un sueño en nuestro vaso…

Habrá, pues, que contar cómo es D. Antonio Machado, adónde va, qué dice fuera de sus versos.  Cuando el lector se ha apasionado por el artistaa necesita acercarse al hombre. Es un secreto instinto que nos lleva a bvuscar nuestra relación humana con quien vuela tan por encima de nosotros.

***

     A D. Antonio Machado lo encontraremos en un café a esta hora del atardecer, acompañado de ssu hermano Pepe o de Manuel, el gran poeta andaluz. (Si definir al poeta – a todo poeta –  no fuera siempre un poco peligroso, se diría que Manuel Machado es un poeta andaluz y Antonio Machado es un poeta de Castilla;  que Manuel es un poeta de la ciudad y Antonio es un poeta campesino.) Encontraremos a D. Antonio en un café; él cambia de café frecuentemente, para evitar alos contertulios inoportunos. Siempre ha de ser un café popular, un típico café, con divanes rojos y grandes espejos. Unas veces será un café de la calle Toledo, otras se irá hacia la p`laza de las Salesas; al poco btiempo le dará por trasladarse al otro extremo de la ciudad a algún café cercano a la plaza de Oriente; hoy le hemos encontrado … Pero no lom diremos; no descubriremos el secreto de D. Antonio.

– Aquí, buscando, como siempre, la soledad – nos dice el poeta mientras tomamos asiento a su mesa.

El café está lleno de gente; es decir, que el poeta puede sentirse completamente solo. Porque no hay ni señoritos engomados ni mujeres fatales…

– ¿En Madrid ya de fijo, don Antonio?

– Casi, casi.

Don Antonio Machado ha estado desempeñando una cátedra durante muchos años en el Instituto de Segovia.  Para muchas gentes de aquella ciudad, D. Antonio Machado era ese ¡señor catedrátco que escribe versos.

– ¿Prepara usted algo de teatro con D. Manuel? – interrogamos.

– Hemos terminado una comedia en prosa: «El hombre que murió en la guerra».  Necesitamos un gran galán para interprete.  Y ése es el problema: ya sabe usted cóimo estramos de galanes.

– Don Antonio hace una pausa y añade:

– Hay una evidente crisis de actores. Yo recuerdo las época de Antonio Vico, y deploro el presente. Verle a Antonio Vico hacer el «Otelo», por ejemplo, era algo que ya no podía borrarse de la imaginación. Aquel último acto, cuando Otelo entra a matar a Desdémona …. ¡Soberbio!.

Y D. Antonio Machado añade rotundamente en un momento de entusiasmo:

– No creo que haya habido en el mundo un actor superior a Vico. ¡En el mundo!

***

     Estamos mirándole. «Ya conocéis mi torpe aliño indumentario. «Fuma constantemente, y  la ceniza del cigarro va decorándole el pecho.  Su mano acaricia el puño del bastón, Rostro infantil, de aire lejano. Desdén por todas las pequeñas cosas del m undo. Hay a quien le basta para vivir un trozo de pan y otro de queso, me decía alguien refiriéndose al poeta en una ocasión; pero a Antonio Machado le basta con el pan solamente. Una virtud suprema del poeta. Por ella se salvará siempre, y cuando los hombres pasen afanados como ardilla en busca de la tiránica vanidad de cada día, él los verá pasar sereno, impávido, con las pupilas cargadas de dulzura y de eternidad.

– Don Antonii, ¿es cierto que usted ha sido actor?

Sonríe el glorioso poeta.

– Cierto. ¡Grandes papeles! – una travesura humorística apuntaa en su gesto -. Yo estrené en Madrid nada menos que uno de aquellos payeses que van a llevar trigo al  molino de «Tierra baja».  Cosas de juventud. En la juventud lo hacemos todo desinteresadamente. Por eso entoncesd nos aprovechan tanto las cosas. Cuando yo era adolescente me he pasado años enteros leyendo a Lope comedia tras comedia. Años enteros. Puro deleite. Muchotiempo después escribí una nota que he roto hace unos pocos días; era una profecía tan exacta de lo que ocurriría al llegar este año de Lope, que me hubiera causado rubor publicarla. La rompí.

-¿Qué decía?

-Dejémoslo – responde D. Antonio encogiéndose de ho,bros y sin perder la dulzura de su sonrisa – ¿Para qué molestar a nadie?.

-¿Qué cree usted que debe hacerse en este año de Lope?.

-Me parece que lo más eficaz, lo que npodría contribuir mejor a la glorificación de Lope de Vega, sería hacer una antología con las aportaciones de todos los buenos amigos del poeta. Es tan inmensa y tan rica la selva de Lope, que de la comedia menos importante suya siempre puede extraerse un fragmento prodigioso.  Una antología hecha de acuerdo con ese criterio constituiría una obra de inapreciable valor.

***

     De los temas puramente literarios quisiéramos pasar a otros más inmediatos. El periodismo tiene a veces esas tiranías. Pero no haya miedo de enojar el lírico de «Galerías y soledades» haciéndole descender de su torre. Es tan profundamente humano, que no rehusará nada que aa lo humaano se refiera. Para apuntar sus inquietudes políticas  y sociales, aparte las de otro orden, él ha inventado un personaje que se llama «Juan de Mairena», el cual ha dicho cosas como ésta: «Donde la mujer suele estar, como en España, en su puestro, es decir, en su casa, cerca del fogón y al cuidado de sus hijos, es ella la que casi siempre domina, hasta imprimir el sello de su voluntad a la sociedad entera. El verdadero problema es allí el de la emancipación de los varones, sometidos a u  régimen maternal demasiado rígido. La mujer, perfectamente abacia en la vida pública, es voto decisivo en todo lo demás. Si unos ncuantos viragos del sufreagismo, que no faltan en ningúyn país, consiguiesen en España de la frivolidad masculina la concesión del voto a la mujer, las mujeres propiamente dichas votrarían contra el voto; quiero decir que enterrarían en las urnas el mrégimen político que imprudentemente les concedió un  derecho al que ellas no aspiraban.»

-¿Cuantos años hace que escribió usted eso, D. Antonio?…  Bueno quiero decir que lo escribió su amigo «Juan de Mairena».

-¡Qué se yo! Muchos años. Doce o quince.

-Y al confrontaarlo con la realiudad política y social de España el presente, ¿qué piensa usted?

-Mire usted: la política lo deja a uno tan desconcertado a veces, que ni siquiera quedan ganas de opinar. Uno lee, por ejemplo, que un jefe político dice: «Si la política gira haciaa la derecha es lo mismo que si girase hacia la izquierda, porque yo soy el eje» Y entonces, a uno todo lo que le ocurre pensar es: «Felíz el ciudadano que puede estudiar para eje de la política.»

-.Dicen que los poetas viven en las nubes. Se vquiere dar a entender con ello desdeñosamente que no saben nada de lo que pasa en la tierra.  Falta de lógica. Porque ¿desde dónde mejor que desde lo alto se puede var lo que abajo  sucede?

***

     Ascendamos otra vez. Dejemos al poeta en su línea ideal; busquemos el alma. Hace cincuenta y tantoa años que en un huerto de Sevilla estaba un niño viendo sus estampas alpie del limonero. Un día, adolescente ya, partióse hacia Castilla. En Castilla se casó, en Castllla perdió su compañeraa; con el paisaje de Castllla puso fondo a sus poemas, sin que nunca dejase de resonar en el recuerdo aquella música de luz y de silencio del huerto andaluz lejano. Soledad. Soledad. La carretera, los álamos, el río… Pero dentro, el Universo todo. Así fué haciéndose la voz poética que hoy es gloria de nuestro idioma. Así está el poeta, sencillo, anónimo, como un ciudadano más.

Y cuando llegue el día del último viaje,

y esté al partrir la nave que nunca ha de tornar,

me encontraréis a bordo ligero de equipaje,

casi desnudo como los hijos de la mar.

¿Ah, la amada ribera inmortal,  adonde sólo se llega en fuerza de pureza y desnudez!. Bienaventurados los que como él la tienen segura para el día, ¡Para ese día!.

PROEL

 

14.-     Entre los días 1 y 2 de abil el diario «La Voz» nescribe sobre la crisis del Gobierno. Habla de un cuarto día en el que el jefe ndel Estado acuerda ampliar las consultas para formar nuevo gobierno, y a estos efectos convoca a los señores Martínez de Velasco, Melquiades Álvarez y Gil Robles. Finalmente, a última hora de la tarde se reunió con el señor Lerroux.

Al día siguiente, quinto de la crisis, ante las negativas de varios entrevistados, es el señor Lerroux el que acepta el encargo de formar nuevo Gobierno.

En aquellas fechas, para los Machado, la opción de Leerroux podría ser la menos conflictiva en estas posiciones de la derecha española. Ni la CEDA de Gil Robles ni los agrarios.

 

15.-     En esta reciente revista: «CIUDAD. Revista de Madrid para toda España» se lee, en artículo sobre la guitarra andaluyza y nlos sonidos de los palillos que la acompañan, los versos de Manuel Machado:

La prima que canta y el bordón que llora

y el tiempo pausado se va hora tras hora…

La presencia de losn hermanos Machado es contínua y reconocida con admiración generalizada. Tanto hacia Antonio como hacia Manuel.

Y en esta revista y día podemoss leer un gran trabajon sobre la conocida como «Guerra del Gran Chaco», entre Paraguay y Bolivia, que seguía cdura e inalterable en aquellos primeros meses de 1935.

Las tierras casi deserticas , ardientes bajo el terrible sol sin sombras y la ausencia de agua, potable o no, hacían de esta guerra entre pueblos, hermanos, humildes, terriblemente pobres y de mayoría indígena, una gran tragedia, una tragedia humana de proporciones incalculables y de dificil comprensión si no fuera por los intereses, allí extranjeros, por el supuesto petroleo que el Chaco tiene en sus «entrañas». Pero… aquella parte del mundo está como olvidada por nuestro mundo «civilizado», y pronto o tarde pasará a esa historia de perfiles y contornos oscuros, y cada día será más olvidada.

 

16.-     El diario «LA ÉPOCA»  del tres de abril nos informa de la constitución del nuevo Gobierno y de su composición ministerial.

 

17.-     El 13 de abril de estevaño de 1935 el diario «La Voz» publica la noticia de la inauguración el lunes día 15 de abril de la Biblioteca Municipal de Madrid, que se acompaña, en su página 4, de un artículo solicitado al director de la madrileñísima Biblioteca, «El ilustre poeta y dramaturgo D. Manuel Machado, artículo, extenso, que se reproduce a continuación».

El artículo, en el que se cuenta la historia de la Biblioteca desde su creación por Carlos III en 1775, y los Fondos que atesora, con secciones dedicadas a libros sobre Madrid, música, teatro Bellas Artes, Infantiles y Bibliotecas especiales como la Cervantina om la Hispano-americana.

Sin duda Manuel Machado realizó en sus años en la Biblioteca Municipal un trabajo encomiable e impoortantre en relación al mundo bibliotecario, especialmente en referenciaa la ciudad de Madrid.

 

18.-    Como ndice la primera página de este número del 13 de abril de 1935 de «La Voz» : «Mañana hará cuatro años que se proclamó en España la República».

 

19.-     En este mismo día «La Voz» recoge el nombramiento como » ciudadano de honor», por el Comité de honor del Palascio Nacional, de D. Miguel de Unamuno.

Nombramiento que tuvo que ser del máximo agrado de los hermanos Machado y de toda su familia.

 

20.-     Tal y como se habñia anunciado, el lunes 15 de abril de 1935 se abrió nuevamente al mpublico la Biblioteca Municipal de Madrid. Instalaciones que ocupan el antiguo Hospicio de la ciudad,

La biblioteca, se dice, guarda en sus estanterías más de 80.000 mil volúmenes. Además cuenta una multitud de manuscritos de valos inapreciable y gran copia de estampas, dibujos, partituras, etc. que la colocan en un primer rango.

«El Director de la Biblioteca e ilustre poetra D, MaNUEL MACHADO, hizo los honores con gentil amabilidad»

 

 

Este diario,  «El Financiero» , también recoge el día 16 de abril la inauguración de la Biblioteca Municipal.

 

21.-    El 16 de diciembre de 1931, apenas iniciada la andadura de la República Española, salió por primera vez la «Misión de ensayo» de las «Missiones Pedagógicas».

Del 16 al 23 de diciembre recorrieron los pueblos segovianos de Ayllón, Santa María de Riaza, Ribota, Saldaña y Estebanvela.

En Ayllón D. Manuel Bartolomé Cossio p»ronunció un breve discurso en el que dijo: «Somos una escuela ambulante que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero una escuela donde non hay blibros de matrícula, donde no hay que baprender con lágrimas, donde no se pondrá a nadie de rodillas, donde no se necesita g¡hacer novillos».

Hoy ya las Misiones Pedagógicas llevan su teatro, su coro, su museo de reproducciones pictóricas. Y son mucj¡hos nlos naldeanos que  han visto como pintaban Goya y Vaalazquez y como es la música de Falla. Albéniz o Chopin.

Hasta a las lejanas «Jurdes» se llega con estos trabajos culturales,

 

22.-    En los intrentos por mantener la paz en Europa y tras los acuerdos de Ginebra a estos respectos, se anuncia que el 20 de abril Hitler notificará su respuesta a la decisión votada por el Consejo de la Sociedad de Naciones.

Y el día 20  de abril Hitler contesta c ondenando de forma violenta la resolución adoptrada en Gine¡bra. Las tensiones aumentan.

23.-     El «Heraldo de Madrid» del día anterior habla de  «La gran revolución de la sensibilidad española» que significan las «Misiones Pedagógicas de la República»

Se señala que el Patronato quedó cosntituido así:  presidente D. N¡Manueel Bartolomé Cossio, y por kla siguiente Comisión central: D. Rodolfo LLopis y Ferrándiz, D. Marcelino Pascua,  D. Francisco Barnés,  Don Antonio Machado,  D. Lucio Maartínez,  D. Luis Bello,  D. Pedro Salinas,  D. Enrique Rioja,  D. Juan Uña,  D.Oscar Espla,  D. Luis Alvarez Santullano, …..

Estas «Misiones Pedagógicas» se crearonel 30 de mayo de 1931.

 

24.-     Ya próximos al inicio de la época estival, el 27 de junio publica el diario «Ahora» un artículo de «Azorín» dedicado como homenaje a D. Francisco Rodríguez Marín, que ya contaba con ochenta años y un largo, largísimo bagaje de incursiones en todos los posibles cam,por literarios y de investigación sobre las lenguas españolas, en particular sobre el castellano.

Durante muchos años  Rodriguez Marín mantuvo una gran amistad con Antonio Machado y Álvarez, padre de nuestro poetas, para con posterioridad mantenerla con sus hijos Manuel y Antonio, muy particularmente con Manuel, al que «apadrinó» en m¡varias de sus actividades.  En reciprod¡cidad a ésto Manuel Machado ejerció como una especie de «secretario» de Francisco Rodriguez Marín, en numerosas ocasiones, en tre las qque hay que contar lecturas de trabajos que Manuel leía en su presencia, y en nombre de éste.

Fueron varias la afinidades entre ambosny sus familias.

 

25..-     Finalmente reseñamos un artículo, extenso, sobre la sevillana familia Lafita, con la que tuvo buena amistad, sobretodo, Manuel Machado. El citado artículo se publicó en la sevillana revista «La Hormiga de oro» el 27 de junio de 1935.

 

 

 

 

Deja un comentario