FELIX MACHADO SILVA CASTRO Y VASCONCELOS. MARQUÉS DE MONTEBELO.

Félix Machado Silva.

Felix Machado Silva Castro y Vasconcelos. Marqués de Montebelo.

 

Breve historia de Portugal hasta el siglo XVII.

A mediados del siglo III d.C. el Imperio Romano estaba en decadencia. En el siglo V el dominio romano en Portugal se derrumbó. En el año 409 los pueblos germánicos invadieron la Península Ibérica. Una raza llamada Suevi invadió Portugal.

Sin embargo, en el siglo VI, otra raza llamada los visigodos gobernó España y atacaron a los suevos. En 585 los visigodos habían conquistado a los suevos. Los invasores germánicos se convirtieron en la nueva clase alta. Eran terratenientes y guerreros que despreciaban el comercio. Bajo su dominio, el comercio estaba dominado por los judíos.

Edad Media

En el año 711 los moros del norte de África invadieron la península ibérica. Rápidamente conquistaron lo que hoy es el sur de Portugal y lo gobernaron durante siglos. Sin embargo, no pudieron someter permanentemente el norte de Portugal.

Una pequeña estatua visigoda creció lentamente en el norte. En el siglo XI se le conocía como Portugal. Los condes de Portugal eran vasallos del rey de León, pero culturalmente la zona era muy diferente de León.

En 1095 el rey de León concedió Portugal a su hija Doña Teresa y a su marido. Cuando su marido murió, Doña Teresa gobernó como regente para su hijo. Se casó con un noble gallego.

Sin embargo, los nobles portugueses se alarmaron ante la perspectiva de una unión con Galicia. Se rebelaron y liderados por su hijo Dom Alfonso Henriques derrotaron a Teresa en la batalla de Sao Mamede. Después Alfonso Henriques se convirtió en el gobernante de Portugal.

Portugal se independizó gradualmente de León. En 1140 Alfonso se llamó a sí mismo rey de Portugal y afirmó la independencia de su país. A partir de 1179 los diplomáticos papales también lo llamaron rey.

Mientras tanto, Alfonso se dedicó a recuperar territorio de los moros. En 1139 Alfonso derrotó a los moros en Ourique. En 1147 capturó Lisboa y trasladó la frontera al río Tajo. Más tarde capturó territorio al sur del Tajo.

Mientras tanto, el comercio siguió prosperando en Portugal. Los judíos seguían siendo importantes en las ciudades. El primer parlamento o Cortes se reunió en 1211. Al principio sólo estaban representados el clero y la nobleza. Sin embargo, el rey Dinis (1279-1325) permitió que la clase mercantil enviara representantes, una señal de su creciente importancia.

A partir de mediados del siglo XIII Lisboa se convirtió en la capital de Portugal. En 1290 se fundó la primera universidad de Portugal en Lisboa. (Aunque pronto se trasladó a Coimbra). También durante el reinado de Dinis se plantaron bosques de pino y se drenaron pantanos para la agricultura. La agricultura floreció.

Sin embargo, en 1348-49, al igual que en el resto de Europa, Portugal fue devastado por la peste negra, que probablemente mató a un tercio de la población.

A finales del siglo XIV, Portugal se vio inmerso en una guerra. Al morir el rey Fernando (1367-1383) su hija Beatriz se convirtió en reina. Sin embargo, estaba casada con Juan de Castilla. Algunos portugueses temían que Portugal se uniera a Castilla y dejara de ser independiente. Se levantaron en rebelión.

El rey de Castilla invadió Portugal para mantener a su esposa. La guerra duró dos años. Finalmente los castellanos fueron derrotados por un ejército portugués (apoyado por arqueros ingleses) en la batalla de Aljubarrota. Dom Joao se convirtió en rey y Portugal permaneció independiente.

En 1386 Portugal hizo una alianza con Inglaterra. Luego, en el siglo XV, Portugal se convirtió en una gran nación marítima. En 1415 los portugueses capturaron Ceuta en Marruecos. Madeira fue descubierta en 1419. Las Azores le siguieron en 1427.

En esa época, el príncipe Enrique el Navegante (1394-1460) hizo de la navegación un arte. También proporcionó barcos y dinero a los capitanes portugueses. Los marineros portugueses se aventuraron cada vez más lejos.

Cuando murió el príncipe Enrique, los portugueses ya habían zarpado a Sierra Leona. Luego Tánger fue capturada en 1471. Finalmente, en 1488, Bartolomeu Dias dio la vuelta al Cabo de Buena Esperanza.

En 1492 Colón descubrió las Antillas. Como las nuevas tierras estaban al sur de las Canarias, el rey portugués afirmó que eran suyas. Sin embargo, la discusión con los españoles terminó con el Tratado de Tordesillas en 1494.

Portugal y España acordaron que todas las tierras nuevas al oeste de una línea a 370 grados al oeste de las Islas de Cabo Verde pertenecerían a España. Cualquier tierra al este de la línea pertenecía a Portugal. Siguiendo el tratado de 1498, una expedición liderada por Vasco da Gama navegó alrededor de África y llegó a la India.

Siglos XVI-XVII

Asia era la fuente de especias, que eran muy caras en Europa. Se podrían obtener enormes beneficios importando especias por mar. Al principio, los portugueses dominaban el comercio de especias. En 1510 los portugueses anexaron Goa a la India. En 1511 tomaron Malaca en Indonesia. En 1514 llegaron a China y en 1557 establecieron un puesto comercial en Macao. Los portugueses también colonizaron Brasil.

Mientras tanto, en 1536 se formó la Inquisición en Portugal. La primera ejecución en Portugal tuvo lugar en 1541. La última fue en 1765.

El rey Sebastián (1557-1576) dirigió una expedición a Marruecos. Terminó en un completo desastre. Miles de portugueses fueron asesinados, incluyendo al rey y a la mayoría de la nobleza. A Sebastiao le sucedió Henrique, que murió sin hijos.

Después, el rey Felipe II de España reclamó el trono de Portugal alegando que era sobrino del rey Sebastián. Los españoles ganaron la batalla de Alcántara y Felipe II de España se convirtió en Felipe I de Portugal.

Desde entonces hasta 1640 España y Portugal compartieron un monarca. Sin embargo, el sindicato se fue haciendo cada vez menos popular. En 1640 los nobles portugueses dieron un golpe de estado en Lisboa. Destituyeron al gobernador de Portugal. El duque de Braganza fue nombrado rey Joao IV.

España no reconoció la independencia de Portugal hasta 1668, cuando se firmó el Tratado de Lisboa. Sin embargo, Portugal estaba en declive en el siglo XVII. En 1600 los portugueses dominaban el comercio de especias con Asia. Sin embargo, en el siglo XVII perdieron su posición frente a los holandeses.

 

Reyes de Portugal.

Casa de Borgoña (1139-1385)

Casa de Avís (1385-1495)

Casa de Avís-Beja (1495-1580)

Casa de Austria (1581-1640)

Casa de Braganza (1640-1853)

 

 

 

 

 

 

1ª Entrega.

 

Uno de los misterios sobre los antepasados de los hermanos Machado Ruiz es el de su posible origen portugués. Nos referimos, en este trabajo, solo a los posibles antepasados que llevaran el apellido Machado y que pudieran ser antepasados de nuestros poetas.

Manuel Machado escribió en París, en 1899, su poema “Adelfos”, en el que dice:

  De mi alta aristocracia, dudar jamás se pudo.

  No se ganan, se heredan elegancia y blasón…

  Pero el lema de la casa, el mote del escudo,

  Es una nube vaga que eclipsa un vano sol.

Sin duda en esta estrofa anuncia unos conocimientos sobre antepasados que, en aquellas fechas, solo podían tener su origen en la tradición familiar, en historias, ciertas o no, que debían repetirse entre los más cercanos y que él, o sus hermanos, recordaban haberlos oído de ellos.

Y sostiene un origen aristocrático del que se hereda elegancia y blasón, una “casa” y un escudo, aunque le llega tan difuso que le dificulta su concreción.

Pero Manuel Machado, como hombre que se mueve entre libros, que investiga en ellos, no cierra esta posibilidad. Sabe que, si cierta, puede aparecer en cualquier momento una pista que acerque este origen a la realidad.

No es que Manuel Machado busque un posible origen “nobiliario”, simplemente aplica sus inquietudes histórico-investigadoras a una información recibida, probablemente con cierta ironía dados los sentimientos republicanos, iguales a los de sus hermanos y anteriormente de su padre, Antonio Machado y Álvarez, y de su abuelo Antonio Machado y Núñez.

Y abierta la posibilidad escribe sobre ella ocasionalmente, cuando alguna lectura le suscita una revisión o actualización. En este sentido publica en el diario “La Libertad”, en 1920, varios artículos con referencias a un cierto marqués de Montebelo.

Pero no cabe duda que Manuel conoció algunos años después los libros que a continuación indicaremos y que contenían una muy amplia información sobre este “tema” y sus posibles antepasados portugueses.

 

Nos referimos a:

1º   “Memorial del Marqués de Montebelo”,

escrito o publicado en 1642, del que reproducimos las primeras cuatro primeras hojas, de un total de 316 que incluyen las dos primeras de portada/título y de diseño del escudo de las primeras armas que esta familia portuguesa Machado usó. (Ahora usamos copia obtenida de la “KAISERLICHE KUERIGLICHE – HOFBIBLIOTHEK – WIEN”.

 

 

 

 

 

 

2º “Vida de MANUEL MACHADO de AZEVEDO, SEÑOR DE ….”,

Que relata, en 138 páginas, a las que añadir portada/título, escudo e introducción, la biografía y genealogía de MANUEL MACHADO  de  AZEVEDO.  (Lleva sello de la Librería del Colegio Imperial – IHS ). El libro fue publicado en 1660, impreso en Madrid por Pedro García de Paredes.

Reproducimos hoja de portada, hoja con escudo de armas, y las dos primeras páginas, obtenidas de copia digitalizada de la Biblioteca de la Universidad Central, Facultad de Filosofía y Letras, (suponemos que de la Complutense de Madrid).

 

 

 

 

Destacamos que de los escudos de armas que se reproducen en los dos libros, en “El Memorial” aparecen tres hachas cortas (en portugués machados) y en la biografía de Manuel Machado Azevedo” cinco hachas.

Es claro que el apellido Machado significa en portugués hacha de mango corto.

El motivo de éste trabajo sobre los antepasados portugueses de la familia Machado Ruiz no es el reclamar títulos nobiliarios ni vinculaciones con la realeza de aquellos años en los que se escriben los libros de referencia, únicamente investigamos para constatar quienes fueron antepasados directos de los hermanos Machado Ruiz y así corroborar que el citado Félix Machado, Silva, Castro y Vasconcelos, Marqués de Montebelo, ( 1595 – 1662 ) que fue autor de un libro titulado “Tercera Parte de Guzmán de Alfarache”, de otro, del que no quedan restos pero del que se conoce el titulo como “Novela de Melano Arminda” y de una colección de Poemas, 72 octavas, que celebran los amores de Ameno y Arminda, también perdidos,  lo fue con algunos años de separación (algo menos de 100 años) de la conocida familia española de D. Antonio Machado Núñez (1815 – 1896, nacido en Cádiz) y de sus descendientes.

El nexo de unión temporal entre ambas líneas es el que hay que localizar. Sabemos que el padre de Antonio Machado y Núñez se llamaba Francisco Machado Rodríguez, nacido en Alosno, en la actual provincia de Huelva, y que su padre se llamaba Joseph Machado siendo natural de la misma población. Pero a estas investigaciones y a los datos reunidos al efecto volveremos más adelante.

Sabemos la fecha de fallecimiento de Félix Machado Silva, 1662, y podemos deducir que Joseph Machado nació hacia 1755  (calculamos para aquellas fechas unos 30 años por generación ).  Luego teniendo en cuenta los conocidos descendientes de Félix Machado da Silva ……….

Pues bien, estos libros si conocidos al menos por Manuel Machado, dentro del entorno de sus más próximos familiares, fueron sin duda objeto de estudio y análisis por nuestro poeta, sacando de ellos algunas conclusiones que motivarán algunos de los usos que izo en sus escritos, especialmente literarios, como luego veremos, aunque podemos adelantar que a uno de los personajes de la obra de teatro Adelfos, de  perfil mas bien cómico y poco serio, (la obra de teatro citada es obra de Manuel y de Antonio Machado) le dieron el nombre de Enrique, Marqués de  Montevelo.

 

Ahora vamos a hacer un breve resumen del contenido de estos dos libros.

Del primero (aunque fue su redacción el segundo en el tiempo, con solo dos años de diferencia, 1642 a 1640) diremos que comienza con una presentación del Marqués de Montebelo en la que se relacionan sus posesiones y titulación. Dice:

 

“Felix Machado de Silva, Castro, y Vasconcelos, Marqués de Montebelo, Señor de las Casas de Castro, Vasconcelos, y Barroso, y de los Solares de ellas, Machado (que es la Torre en el valle de Iaras de Riba Cadavo), Ribero, Fafes, Paço, Vilela, Sequeiros, Oteiro, Cernado, Paços de Trava, Perosselo, Dornelas, Bobadela, Nugueira, Hora y Solar de Piño, Scipioens, y de las Tierras de Entre Home y Cádavo, en que tiene la Villa de Amares con trescientos treinta lugares y aldeas de su jurisdicción, Comendador de San Juan de Coucieiro”.

Sigue:

“Representa a Vuestra Majestad los méritos de su Casa, y la justa esperanza que por ellos puede tener de Vuestra Majestad por su grandeza y no permita que pasen adelante las causas con que hoy se halla de dolor, por verme no solo en esta su Casa adelantada por otras que no merecieron mas, sino que le hayan quitado mucho de lo que poseía, y que a él se le nieguen los títulos de mercedes que Vuestra Majestad fue servido hacerle en la ocasión de su casamiento, por singularísimas consideraciones, no siendo menor la de sus Ascendientes, que se siguen”.

A continuación se refiere al Padre del Marqués de Montebelo, diciendo:

“ Es el Marqués hijo de Manuel de Araujo, Sousa, y Castro, Señor que fue de las Casas, Solares, Tierras, Villas y Lugares referidos, por casamiento que hizo con Doña Margarita Machado de Silva y Vasconcelos, su madre, en  consideración de lo cual Vuestra Majestad le hizo merced de las jurisdicciones de sus Tierras, después de proceder una sentencia sobre un largo pleito que se le puso en nombre de Vuestra Majestad y que duró desde el año 1582 hasta el de 1622, juzgándose que eran de sus padres aquellas jurisdicciones. Por ser el pleito con Vuestra Majestad no vencieron costas, habiéndose gastado en él mas de treinta mil ducados, sin que por este injusto dispendio se le diese remuneración alguna, como todo consta de la Donación.

      Sirvió su padre Manuel de Araujo, Sousa y Castro a Vuestra Majestad en todos los aprestos de expediciones de su tiempo, gastando en ello hacienda considerable, como se ve de las cartas de Vuestra Majestad, y de las Provisiones que hay en el Archivo de la Cámara de sus Tierras.”.

A continuación, en el Memorial, se relacionan, aportado datos, los antepasados del abuelo del Marqués, en la línea de Don Manuel de Araujo.

      “Diego Araujo, Sousa y Castro, Señor del Solar y Torre de Tora, fue el padre de Manuel de Araujo de Sousa y Castro, y abuelo del Marqués de Montebelo.”

      “Diego fue casado con Isabel Lobato de Zúñiga, que fue hija de Antonio Fernández de Zúñiga y nieta de Fernán Yáñez de Zúñiga, caballero gallego descendiente de la casa de Sotomayor, que se casó en la Torre de Calleiros con Isabel González de Calleiros”.

Siguiendo por esta línea de los “Calleiros”, el Memorial nos dice:

“Que Isabel González de Calleiros fue hija de Gonzalo Sánchez de Calleiros y de su mujer Leonor Pereira, siendo el primero hijo de Sancho Martínez de Calleiros y de Doña Angela de Sousa, y nieto de Martín Sánchez de Calleiros y de Doña Isabel de Prado, (familiar cercana) y bisnieto de otro Sancho Martínez de Calleiro,(que tuvo buenas relaciones con el Conde Don Pedro) que se casó con Doña Sancha Fenandez, hija de Fernando Martínez Camelo y de Doña Ouroana Pérez, que a su vez fue hija de Pedro Pérez Vello y de Doña Teresa Pérez de Pereira.  Esta última, hija de Pedro Rodríguez de Pereira y de Doña María Pérez Gravel, y hermana de Don Gonzalo de Pereira, a quien llamaba el Conde Don Pedro, El Grande Comendador de España en el orden del Hospital.”

Sigue indicando el texto:

“Que tanto Teresa Pérez de Pereira como su hermano Don Gonzalo de Pereira fueron nietos de Rodrigo González de Pereira y de su segunda mujer Doña Sancha Enriquez de Portocarrero y bisnietos, en esta misma línea, de Don Gonzalo Rodríguez (al que le llamaron Palmeira) y de Doña Froile Alfonso”.

Esta última “hija del Conde Don Alfonso, hermano del Conde D. Nuño de Celanova (que es un  Convento y tierras en el Reyno de Galizia, cercano a Entre Duero y Miño, y entierro de los Señores de Araujo).”.

“El referido Gonzalo Rodríguez de Palmeira fue hijo de Don Rodrigo Forjaz de Trastamara, que fue por esta línea, décimo tercer abuelo del Marqués de Montebelo, y por línea de su mujer, Orraca Rodríguez de Castro, ser hija de Don Rodrigo Fernández de Castro, conocido como El Calvo, y de Doña Estefanía Pérez, a su vez hija del Conde D Pedro de Trava y nieta de Doña María Álvarez de Castro y de su esposo Don Fernando, hijo del Rey de Navarra, que por ello y por el Solar de Calleiros  resulta el Marques de Montebelo décimo sexto nieto suyo”.

Volviendo a Doña Isabel de Prado, mujer de Martín Sánchez de Calleiro, decir que siendo ésta natural del Reyno de Galicia fue llamada La Gallega.

“Los Prado era una familia muy noble y antigua en aquel Reyno y en estos de Castilla, si bien en su origen han variado mucho los escritores, porque unos quieren darle su principio en la Infanta Doña Blanca, hija del Señor Rey Don Alfonso el Tercero de Portugal y hermana del Rey Don Dionís, siendo así que mucho antes hubo Cavalleros de este apellido, entre los que destacamos a Martín Díaz de Prado (en tiempo del Emperador Alfonso el Séptimo, al que hizo merced de la Villa de Alvirez, villa que está en el Reino de León, junto a Mayorica y de Xacar, por los límites de Villa Mudarra, como declara el honrable Don Fray Prudencio de Sandoval.

Otros consideran que este apellido tuvo su origen de uno de los Reyes de León, no se sabe cual, que andando por un Prado se aficionó de una Labradora o Pastora, de quien tuvo un hijo, al que le quedó el apellido Prado”.

Don Diego Fernandez de Mandoça dice: “Los de Prado vienen de los Reyes de León, por cuanto un Rey de aquel Reino trató a una doncella en un Prado, y hubo un hijo de ella, al cual tuvo este apellido.”, y Don Manuel Machado de Azevedo escribió:En este año de 1510, con las grandes avenidas de este rio Cavado, arruinó parte de la puente de Prado, y en una piedra de ella se escribieron estas letras: BLANCA, ET BLANCE, ET REX LEGIONIS FECERUNT, de lo que se colige que es verdadera la tradición de que antes de haber reyes en este Reyno, siendo entre Duero y Miño del de León, y existiendo un  Rey de aquel Reino en la ciudad de Braga, se enamoró de una Doña Blanca Gutierrez de Silva, que era Señora del lugar al que hoy llaman Villa de Prado, y que para verla las veces que quisiera sin que se lo impidiese el rio Cavados reedificó este puente. Que las armas eran un León rojo en Campo blanco, que al traer las armas de  los Silva pasó a León negro, por significar la noche el encubrimiento del amor de sus amos.

Doña Blanca fue hija de Gutierre de Silva. Dice Fray Prudencio de Sandoval quede esta familia ha avido muy señalados Cavalleros, i en el Reino de León, Galizia i Asturias hay muchas casas solariegas, aunque no ricas. Don Juan Núñez de Prado, Maestre de Calatrava, fue valiente i señalado  Cavallero en tiempo del Rey Don Alonso el onceno, y del Rey Don Pedro su hijo, con quien luchó contra los moros de Granada, siendo su hijo Don Pedro Estevez Carpintero, en Castilla llamado Carpentos, i de Doña Blanca, hija del Rey D. Alonso de Portugal i hermana del Rey Don Denis.”.

      Se entiende que por Doña Isabel de Prado, mujer de Martín Sánchez de Calleiros, sextos abuelos del Marqués de Montevelo, le alcanza al Marques la sangre de los Reyes de León. Y que por estos motivos el Conde don Pedro favoreció el casamiento de Doña Isabel de Prado con Martín Sánchez de Calleiros.

      Pero el poco interés que demostraron los Gallegos por esta familia, y otras de aquella región, es difícil seguir la línea de sangre real de sus Mayores, siendo solo las mas ricas las que mostraron interés. Que la pobreza hace que se pierda el crédito de antepasados y por el contrario la riqueza suele introducirlas muchas veces.

      Que decía el Rey Felipe Segundo (abuelo de v. Majestad) que solo había dos generaciones, tener o no tener.”.

Volviendo a D. Isabel Lobato de Zúñiga diremos que su padre, bisabuelo del Marqués de Montebelo, se casó con Doña Juana Lobato, hija de Pedro Lobato y de Doña Leonor Vello Barreto, hija de Payo Vello Barreto, llamado el Grande por sus heroicos hechos.

      Pedro Lobato (tercer abuelo del Marqués)   fue hijo de Juan Lobato, casado con Doña Beatriz Pereira. Y nieto de otro Pedro Lobato, que en tiempos del Rey Juan I se pasó de Galizia a Portugal a tierras de Melam con su padre Don Vasco Lobato, fundador del Monasterio de Santo Domingo de Viana de Lima.

La familia Lobato es una de las mas  antiguas de España, como de Claudia Luparia Reyna o Señora de Galizia y que aportó el cuerpo del Apostol Santiago. Y de estos descienden los Lobato, Señores de Melom, Señores del Castillo i tierras de Lobera, no muy lejos de la ciudad de Orense, i los Lobos; familias que alcanzan mas de 1600 años de antigüedad. Las armas de Lobato son tres torres en campo rojo, al modo de las que lleva el Reyno de Castilla, y nueve lobos que se dice fueron añadidos por caballero que se dedicó a la caza de ellos, en tierras de Galizia donde había muchísimos de ellos. De esto que se llamó Luparios a sus descendientes.

“A San Eufrasio i sus compañeros dio Claudia Luparia su Palacio para sepultura i Casa del Apóstol. después de convertida a nuestra Fe y después de que huyeran de la prisión en que los tenía Lucio Venonio Eluciano, Tribuno de la primera Cohorte de Galizia que se llamaba França, retirándose a una vida solitaria en los montes circunvecinos de la Ciudad que hoy llaman Santiago, allá por los años 60 de “la Reparación Humana”, montes que parecen ser los de Melom.  Todo lo dicho sería prueba de los orígenes del Solar de Lobato.

Decimos que la sangre de Doña Leonor Vello Barreto, tercera abuela del Marqués de Montebelo, comprende a la mayor nobleza de España por el apellido Vello, entre otras los Ossorio de León, Marqueses de Astorga….. Además por dos líneas alcanza esta antigua e ilustre sangre de los Vello a la realeza (vuestra):

Por Doña Orraca Vello casada con Martín Gómez de Silva, padres de Doña Aldonça Martínez de Silva y Vello, con quien el Rey D. Alfonso Nono de León y de Galizia tuvo a Rodrigo Alfonso de León, padre de Doña Aldonça Rodriguez mujer de Don Esteban Fernández de Castro, de cuyo matrimonio nació Don Fernando Rodríguez de Castro, padre de Don Pedro Fernández de Castro “el de la Guerra” que tuvo de Doña Aldonça de Valladares a Doña Inés de Castro segunda mujer del Rey Don Pedro de Portugal, que a su vez tuvieron a la infanta Doña Beatriz de Portugal que se casó con Don Sancho de Castilla Conde de Alburquerque, fueron los padres de la Reina Doña Leonor mujer del Rey Don Fernando Primero de Aragón i Sicilia, sextos abuelos de V. Majestad a la que dirijo este escrito Memorial, tal y como lo refiere el cronicón de los Ponce de León.

La otra línea comprende a esta misma sangre de Vello por otra hija del citado Rey Don Alfonso Nono de León, Asturias i Galizia y de Doña Aldonça Martínez de Silva i Vello, llamada Doña Teresa Alfonso y que fue casada con Don Nuño de Lara, que fueron cuartos abuelos del Señor Rey Don Juan primero de Castilla (séptimo abuelo de V. Majestad.).

 

 

Continuaremos este trabajo en los próximos post de este blog.  Probablemente uno mensual.

Deja un comentario