Sobre la publicación de una obra de teatro, inédita hasta la presente fecha, de MANUEL y ANTONIO MACHADO, cuyo título es: “LA DIOSA RAZÓN”.

   Sobre la publicación de una obra de teatro, inédita hasta la presente fecha, de MANUEL y ANTONIO MACHADO,  cuyo título es: “LA DIOSA RAZÓN”.

 

 

Finalmente, en el día de ayer 22 de octubre de 2021, se presentó la última obra de teatro, hasta la presente fecha inédita, escrita por los hermanos Machado.

El título es “La diosa Razón”, en clara referencia a la Revolución Francesa. Su protagonista es una mujer española, cuyo nombre es Susana Montalban, aunque en realidad fuera Teresa Cabarrús, en cuya vida esta basada.

Fue escrita entre los años 1935 y 1936, hasta mediados del mes de julio.

En estas fechas, por motivos personales y vacacionales, Manuel Machado junto a su esposa Eulalia, viaja Burgos para cumplimentar la onomástica de su cuñada Carmen, que profesaba como monja en dicha ciudad.

El 18 de julio intentan regresar a Madrid ante las graves noticias que la radio y la prensa informa, pero las líneas férreas están ya cortadas desde primeras horas de la mañana e interrumpidos los viajes en tren.

Había comenzado la guerra civil, y Manuel queda separado de su familia durante algo más de dos años y medio, no volviendo ya a ver a su hermano Antonio, que muere en Collioure (Francia) el 22 de febrero del 39; ni a su madre, Ana, que falleció tres días después de Antonio en la misma población francesa.

Con esta separación queda paralizada su colaboración teatral, y la de todas las obras que tenían ambos hermanos en empezadas.

Lo escrito, no terminado y por ello no publicado hasta aquel 12 de julio en que los hermanos se vieron por última vez, (en casa de Manuel), quedó, una parte en la casa de Manuel, Churruca 15 de Madrid, y la otra en la casa de Antonio, General Arando 4, donde quedaron los manuscritos de Antonio cuando el 24 de noviembre de 1936 partió, con el resto de su familia, hacia Valencia.

Manuel regresó en agosto de 1939 a Madrid, a su casa, descubriendo que en esos dos años y medio nadie había entrado en ella (salvo una empleada, llamada Sonia, que pasó mensualmente por ella para limpiarla).

Antonio ya no regresó nunca a su casa madrileña al desplazarse primero a Valencia – Rocafort –, después a Barcelona, y de esta ciudad, camino del exilio, a Collioure (Francia), donde murió a finales de febrero del 39.

Cuando regresó Manuel a Madrid, acompañado de su hermano Francisco que había regresado en esas fechas de su breve exilio en Francia, fueron a la casa de Antonio. Tampoco había entrado nadie durante la guerra y recogieron, antes de dejarla a disposición de sus titulares (era de alquiler) todos los muebles, enseres, libros y documentos que en aquella casa había, entre ellos todos los manuscritos que Antonio había dejado en noviembre de 1936, pensando que volvería en tres o cuatro meses.

Todo lo recogido se lo llevó Manuel a su casa en la calle Churruca, excepto los muebles que fueron a parar a una casa que tenía Manuel en Carabanchel, en una pequeña “colonia” conocida como “ciudad de los periodistas”.

Pasaron los años y Manuel muere en enero de 1947, y su viuda, Eulalia, decide ingresar como monja en un convento de la orden del Cottolengo, dejando la casa de Carabanchel a esta organización religiosa.  Ella es trasladada a la sede de dicha orden en Barcelona.

Pero antes de viajar a la ciudad condal repartió los manuscritos de su marido y de Antonio entre los hermanos de los poetas, encargándose Francisco Machado de guardar y conservar los que le correspondían por esta herencia y los que les correspondían a sus otros dos hermanos, José y Joaquín, que ya vivían en Santiago de Chile.

Eulalia se reservó para ella varios objetos personales de Manuel, la biblioteca de su esposo y una parte de los documentos y manuscritos, tanto de Manuel como de Antonio, donándolos posteriormente a la Fundación Fernán González de Burgos, dependiente de la Diputación Provincial de dicha ciudad castellana. Todo ello en contrato articulado y referenciado en cuaderno firmado por las partes de la donación, con indicaciones de uso y exposición; este documento cuaderno se conserva en la familia.

Estos bienes, en especial parte de la correspondencia familiar, y manuscritos de Antonio Machado, han sido digitalizados por la Fundación, los primeros, y editados los segundos en edición que publicaron recientemente; suponemos que conservan los originales manuscritos.

Desconocemos lo que pudo pasar con otros documentos familiares y manuscritos de Manuel Machado que pasaron a dicha Fundación.

En 1950 fallece Francisco Machado, quedando la custodia de los bienes reseñados y adjudicados a los hermanos vivos de Manuel, en poder de las hijas de Francisco, en cuyas manos han estado hasta las cesiones a Unicaja, y en su día (hace años) a la Biblioteca Nacional de España del cuaderno “Los Complementarios”, que después de haberse localizado y “visto” en Puerto Rico y sabiendo de su “regreso” a España se consiguió recuperar por la familia Machado.

En los años finales del siglo pasado, mi madre, Leonor Machado, sus hermanas Ana Y Mercedes, y la hija mayor de José Machado, Eulalia, (que en estos años vivía en Madrid, donde falleció en 2010), iniciaron una recopilación y clasificación de los manuscritos de Manuel y Antonio Machado que se conservaban.

A principios de este siglo habían “clasificado” unos 800 manuscritos de Antonio Machado, que en subasta pública celebrada en Sevilla se adjudicaron a la Fundación Unicaja.

En los años siguiente se siguió, por parte de la familia, con la “clasificación” de los manuscritos, fotos y objetos de Manuel y Antonio Machado que fueron localizados por la familia entre una amplia colección de carpetas, cajas de cartón y sobres que se sabía o se intuía habían contenido estos bienes.

Así se “localizaron” y “clasificaron” unos “cuatro” mil manuscritos de Antonio y Manuel Machado, (esta vez siendo el mayor número de Manuel), que después de unas pocas reuniones se cedieron a la Fundación Unicaja, por lo que dicho organismo ostenta, ahora, la mayor documentación “machadiana” existente.

En la búsqueda, localización y “clasificación” de este importante número de documentos, básicamente manuscritos, se revisaron los manuscritos que se tenían de Francisco Machado, que como saben también se dedicó, a la poesía y a otras actividades literarias, llegando a publicar numerosos poemas en la prensa y revista de su época (de 1924 a 1950) y a editar en formato libro unas “Leyendas Toledanas”, en verso,  (primera edición de 1928, segunda en 1940). No editó más obras o trabajos suyos por pensar, decía, que ya había muchos Machados escritores y poetas escribiendo y con una calidad literaria inigualable.

Francisco Machado, además de poesía escribió teatro, genero chico, libretos de zarzuela, letras de canciones populares (más de noventa registradas en la SGAE), guiones para películas y documentales, artículos para la prensa con temas de actualidad y diversos trabajos jurídicos en materia penal y criminológica, en su condición de Abogado.

Pues bien, por esos azares del destino, un cuaderno que pasó con los años desapercibido, manuscrito, pero no con letra ni de Manuel ni de Antonio, fue a guardarse entre la documentación y manuscritos de Francisco Machado, y un día de primeros de siglo XXI, tuve el acierto y honor de encontrar, en una revisión de la documentación de mi abuelo Francisco (más de dos mil  documentos), un cuaderno manuscrito por José Machado. Observado, leído en sus primeras páginas , llegué rápidamente a la conclusión de que correspondía  a la obra de teatro “La diosa Razón” de Manuel y Antonio Machado, aquella que citaba  Pérez Ferrero en su biografía machadiana y a la que se refiriera Antonio Machado en alguna entrevista en prensa de 1935 y primer semestre de 1936.

Evidentemente leí la obra manuscrita por José Machado, siendo casi con seguridad el único lector de la obra desde el año 1936 hasta 2018 en que se cedió a la Fundación Unicaja.

A partir de este cuaderno y de las investigaciones realizadas en los manuscritos de Manuel Machado cedidos en 2018, realizadas por Antonio Rodríguez Almodovar y Rafael Alarcón Sierra, se ha podido rescatar esta última obra de teatro de los hermanos Machado, me dicen que casi en su totalidad, y editarla y presentarla en el día ayer, 22 de octubre de 2021.

 

Sea bienvenida al mundo machadiano.

 

 

Manuel Álvarez Machado.

 

Madrid, 23 de octubre de 2021.

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