RECITAL DE POESÍAS DE ANTONIO MACHADO EN EL ATENEO HISPANISTA DE LA SORBONA DE PARÍS. 1964.

Año: [1964?]

Duración: 15 min., 56 seg.

Fondo sonoro: Radio París. Ramírez/del Campo

Resumen: Recital de poesías de Antono Machado en el Ateneo Hispanista de la Sorbona de París: Autorretrato ; A orillas del Duero ; Pegasos, lindos Pegasos ; Soria fría ; El mañana efímero ; Una España joven ; Despedida

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No es cierto que la poesía fuera el género literario de creación más afectado por la censura franquista. De hecho, en términos absolutos, la producción novelística fue mucho más duramente castigada por los censores. Sin embargo, hubo una percepción generalizada de que el franquismo persiguió la poesía con especial saña, debida a tres factores fundamentales: la existencia de ciertos poetas abiertamente opuestos al régimen franquista; los problemas de determinadas editoriales para publicar tanto obras de grandes figuras del exilio, como de autores nóveles social y políticamente críticos con la realidad de su tiempo (los de la «generación de los 50», por ejemplo); y en tercer lugar, el enorme vacío que dejó la guerra civil y el exilio subsiguiente (ABELLÁN, Manuel L., 1980, pp.84). De hecho, gran parte de la llamada «generación del 27» tuvo que abandonar España; de los 17 poetas incluidos en la Antología de Poesía Contemporánea que Gerardo Diego había publicado en 1932, 10 de ellos se exiliaron: Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, José Moreno Villa, Pedro Salinas, Jorge Gillén, Juan Larrea, Emilio Prados, Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre y Rafael Alberti, junto a otras grandes figuras de la lírica como León Felipe, Enrique Díaz-Canedo, Ernestina Chapourcín, Josep Carner y Ventura Gassol (RIQUER, Borja de, 2010; pp. 300). Por no hablar de los que perecieron represaliados, como Federico García Lorca y Miguel Hernández.

En resumidas cuentas, no se persiguió la poesía como género literario en sí, sino especialmente la identificada como “conflictiva” -o de autores considerados “conflictivos”- con los postulados ideológicos y morales del régimen franquista. La realidad es que la obra de los grandes poetas de la «generación del 27» fue sistemáticamente censurada por el franquismo, aunque esporádicamente se permitiera la publicación de alguna que otra antología de corte menos combativo como forma de propaganda.

Como en todo lo demás, fue una persecución selectiva, y generalmente arbitraria. Frente a ello, y tanto para el exilio como para la disidencia interior, la poesía fue considerada un instrumento de concienciación política fundamental, que se conjugaba con el uso de las lenguas vernáculas. Hubo distintas formas de penetración y difusión de la poesía subversiva, de las que pueden destacarse tres. En primer lugar, las ediciones clandestinas (ya fueran importadas del exilio o publicadas en el interior) eran fundamentales. Una segunda vía, más novedosa y propia de los años sesenta, fue la constituida por las letras del género de la “Nueva Canción”. Y una tercera vía (relacionada con la anterior) estuvo protagonizada precisamente por las emisoras del exilio, entre las que “Radio París” jugó un papel esencial.