MANUEL MACHADO. Sus primeros poemas publicados III

MANUEL MACHADO

Sus primeros poemas publicados III. 1892.

Con este tercer artículo sobre los primeros versos de Manuel Machado terminamos esta serie sobre los poemas publicados durante 1892 y 1893 en la revista EL ALBUM IBERO AMERICANO.

Ahora hacemos referencia a dos poemas publicados el 14 de noviembre de 1892 y el 14 de diciembre del mismo año. La peculiaridad de estos poemas es que ambos fueron incorporados en 1894 en el libro TRISTES Y ALEGRES que Manuel Machado publicó con su amigo Enrique Paradas, en esa fecha y en la Colección de poesías con una contera de Salvador Rueda, MADRID, IMPRENTA Y LITOGRAFÍA LA CATALANA, 1894, [pág. 9-123 Manuel Machado] [pág. 125 a 239 Enrique Paradas].

14 de noviembre de 1892

14 de diciembre de 1892

RUINAS

ESTO de antiguos

hogares caídos de su

grandeza, se alzan entre

la maleza de un castillo

los sillares. Llora el viento sus

pesares. de las torres al huir, y él,

oyéndolo gemir, es, á la hiedra

abrazado, algo así… como el

pasado deteniendo al porvenir.

iCuántos años han huido,

desde que pasó la vida por su piedra

ennegrecida … y su puente demolido!

¡Si allá la torre un recuerdo perdido cruza

como unz saeta, rozando la silueta de

la torre, solo está en la nota que se va

……. de la lira de un poeta!

En su carrera anhelante, el

mundo de el se olvida, y adelante va

la vida, siempre gritando: ¡adelantel

… Adiós, recuerdo gigante de

aquel pasado glorioso… Vuela el

tiempo presuroso, ……., y entre

escombros y maleza hará caer tu

grandeza dentro de tu mismo foso.

MANUEL MACHADO.

14 de diciembre de 1892

AL PORVENIR

AL PORVENIR

(ODA)

     No más que del pasado en los loores,            

el sonoroso acento          

vibrar hacéis de ja armoniosa lira?

                 ¿No más, sabios cantores,

                 cuando pidiéndoos á su curso aliento,

                 ya desde el horizonte el tiempo os mira?

¿Esclavas del olvido

                 no más las horas que pasaron, canta

                 la ardiente inspiración? ¿Por qué, atrevido,

                 ráudo, el vuelo, decid, no se levanta,

                 el misterioso arcano,

                 á sorprender, del porvenir cercano?

           ¿Cuándo la vencedora fantasía

               pudo temblar ante la lumbre pura

               del refulgente sol?… iNoche es el día,

               al divino arrebol de su hermosura.

               ¡Ella, las alas al tender, el trono

               de Dios estremeció! Y el térreo yugo,

               del tiempo y el espacio,

               cuando arrojar le plugo,

               sacudi6 vigorosa,

               ¡y traspasó los cielos victoriosa!

                ¡Ah! ¿Tan noble poder, tan fuerte brío,

                marcado á un cauce sujetarse puede,

                como obediente el río,

                esclavo de los valles? ¡No!.,. ¡No cede

                su libertad el águila altanera

                al tardo paso, á su volar el viento,

                ni al aire en su carrera el pensamiento!

                     Tal vez, de amor al enervante lazo,

                     la lira, cede, que el pasado canta,

                     ó cl presente veloz… En dulce abrazo,

                     el recuerdo á vosotros se levanta,

                     con las dichas del ayer… Mas ¡hay! ¿Qué dicha

                     puede haber, si los ojos,

                     que enriqueció la luz, ven los tiranos

                     en el solio reir? ¡Si, en llanto rojos

                     la guerra ven, oh crimen! ¡Y la muerte

                     ¡que ciego el hombre, entre los hombres vierte!

                    ¡Saturado de luz, cl claro cielo

                    rebosa de alegría,

                    de gloria y de consuelo

                    á los mortales regalando el día! Ç

                    ¡Ay! que, á tanta hermosura

                    su horrorosa fealdad contraponiendo…

                    no el crimen, no la infamia, de una idea

                    á ahogar, cobarde, el invencible vuelo

                    con la vida del mártir generoso

                    un cadalso en la plaza se levanta.

                    …¿Cómo la tierra Io sostiene? ¡Vedle!

                    La multitud, atónita, se espanta

                    y agita conmovida,

                    viendo al reo subir… ¡Gime y se aterra,

                     y de pavor, también, sobrecogida,

                    .siente enfriar su corazón la Tierral

                    «Mira en redor el desdichado un punto…

                    y animando su faz. . . alzarse quiere…

                   ¡Tal vez los ojos de su amada!.., El torno

                   tuerce el verdugo, y muere.

                   ¡Bárbara iniquidad! ¿Las tempestades,

                    de su horrible furor, mudas retienen?  

                   ¿Cómo la luz en fuego no se trueca

                   y las ondas del mar, fieras no vienen?

                   ¿Cómo el conjuro aterrador, no alcanza

                   la horrible destrucción? ¡Y el Dios del rayo,

                   dó está, que no se lanza

                   sobre los aquilones furibundos,

                   y, en la ira ardiendo de fatal venganza,

                   troncha en su mano el eje de los mundos!

                     Cantad vosotros la inmortal victoria

                     del futuro feliz. En él fulgura

                     la eterna libertad, en él, la gloria,

                     de la paz bendecida y su dulzura.

                     Contad las horas que vendrán. ¡El día

                     que sólo padre del trabajo sea

                     y cl sol, con su alegría,

                     tan sólo amor sobre la tierra vea!

                     Pedid, pedid el encantado acento

                     al mágico silencio de la noche,

                     que os convida á cantar… Vibre sonante

                     la melodiosa lira, libre porvenir alegre, cante!

           «Ellos, dirán, nuestro nacer miraron

                    á través de los siglos, y cl camino,

                    con su diestra inmortal, nos señalaron,

                    rompiendo las cadenas del destino,

                    tirano de los hombres,»

                    ¡Loor á su memoria!

                    …Y el tiempo pasará por vuestros nombres

                    besando el arrebol de vuestra gloria!

                Ya, de las ansias mil, ya, del deseo,

                las antes afanosas

                y vanas ilusiones,

                que burlaba la luz, ora, gloriosas,

                en realidad trocaron sus visiones

                y á los ensueños de la noche fria

                dió ser la luz del arrogante día!

                ¡Cantad, vates, cantad! Eco sonoro

                recogerá vibrante

                de la inspirada lira

                el sagrado loor. La luz gigante

                que alumbra el porvenir en él descubre

                al genio sus magníficas creaciones.

              Ved en sus manos el destino preso.

              Rendido el mar, Del aire en las regiones

              la gravedad vencida.

                    Ah. ¡Todo en él!… iEn él! ¡A la memoria

                     cuanto digno fué de ella dió el pasado

                    cantad, cantad el porvenir! La gloria

                    que en él sus luces generosa vierte…

                    ¡Vates! ¡La eternidad no está en la muerte!

                    MANUEL MACHADO

Sevilla a mediados de 1800

Sevilla a finales del sifglo XiX

Curiosidad: el 20 de enero de 1904 se reproduce en “Albúm Ibero-americano” el poema ya entonces conocido, FELIPE IV, que Manuel Machado había publicado en su primer libro «Alma», en 1902, aunque …. desconocemos la fecha en que realmente fue escrito.

La anécdota consiste en que sus conocidos y amigos, Francisco de Paula de Flaquer y Concepción Gimeno de Flaquer, propietarios y directores de la revista «Albúm Ibero-Americano», en el que ya había publicado en 1892, con 18 años recién cumplidos y cuando apenas era conocido en el mundo literario, publican en este número de la revista el poema indicado, bajo la firma de Juan Machado.

MANUEL MACHADO. Sus primeros escritos publicados II. 1892 y 1893.

MANUEL MACHADO.

Sus primeros poemas publicados II. 1892 y 1893.

 

En este segundo artículo reproducimos dos poemas, cada uno en número diferente de la revista «EL ALBUM IBERO AMERICANO», de 7 de diciembre de 1992 y 14 de enero de 1893 respectivamente.

Como los dos poemas de Manuel Machado indicados en el artículo anterior, éstos que ahora pasamos a reproducir no volvieron a ser publicados posteriormente, por lo que, salvo error por nuestra parte, deben ser considerados como poemas recuperados, y desde luego, entre los primeros escritos y publicados por nuestro poeta sevillano.

Y resaltamos su origen sevillano por ser a esta ciudad la dedicatoria y el título del poema de enero de 1893: «A Sevilla».

El primer poema, el publicado en diciembre de 1892, lleva el título: «A España en el siglo XIX».

EL ALBUM IBERO AMERICANO

7 de diciembre de 1892

En breve transcribiremos el poema para una fácil lectura.

EL ALBUM IBERO AMERICANO

14 de enero de 1893

SEVILLA EN 1890
TRIANA, JUNGTO AL RIO. HACIA 1890

MANUEL MACHADO. Sus primeros escritos publicados I . 1891 y 1892.

LA IMAGEN DESTACADA CORRESPONDE A CALLE DE SEVILLA EN 1890

MANUEL MACHADO

El 29 de agosto de 1874 nacía en Sevilla Manuel Machado Ruiz. En el verano de 1883 se trasladó con toda su familia a Madrid, y en ésta ciudad permaneció hasta que regresó a la capital andaluza allá por el año de 1895, para cursar el Grado de Bachillerato y posteriormente derecho y filosofía en la Universidad Hispalense.

Sabemos que en 1893, entre julio y octubre, publica varios poemas y artículos de crítica teatral en la revista La Caricatura, junto a su hermano Antonio. Y estos poemas y artículos se consideran, salvo olvido por mi parte, como los primeros trabajos publicados por ambos hermanos.

Sin embargo, y en referencia a Manuel Machado, podemos, en este escrito, decir que no es cierta la afirmación anterior. Me explico. Manuel Machado contaba con diecisiete años y cuatro meses cuando se publicaron sus primeros versos, al menos los primeros por mi localizados, el 22 de diciembre de 1891. En esta fecha publica en el núm 23, página 273, del tomo III de la revista “EL ALBUM IBERO AMERICANO”, cuya directora era Concepción Gimeno Flaquer, un soneto, titulado «A la luz», fechado «Madrid, diciembre de 1891», que reproducimos a continuación con fotografías de la revista.

A LA LUZ

(SONETO)

Alentando a la aurora, que despacio

tiñe de grana el floreciente suelo;

la hija del sol al remontar su vuelo

deja el mágico alcazar de topacio

llevado por estrellas al espacio,

el velo azul del anchuroso cielo

deja que un punto el luminoso anhelo

llegue a mirar a Dios en su palacio,

vida da con su brillo a la belleza

si alumbra la corola de la rosa

infundiendo a lo bello la grandeza,

y llega su aureola luminosa

a descubrir la flor en la meleza

y el amor en los ojos de la hermosa.

Manuel Machado Ruiz

Madrid, Diciembre 1891

Un año mas tarde, el día 30 de noviembre de 1892, en la página 241 del núm. 20, tomo IV, de la misma revista publica otro poema, que como el anterior creemos no se vuelve a publicar. El poema leva el título de  «…YA NO!». La firma, Manuel Machado, no lleva fecha en este caso. Como curiosidad indicamos que en este número de la revista «El album Ibero Americano», publica, en las páginas 237 y 240, su gran amigo Antonio de Zayas otro poema titulado «Las cuentas del Gran Capitán».  

… YA NO!

 selvas, viene

á refrescar las copas del naranjo,

. cargadas de azahar… El sol se oculta

0 | tras de las altas cumbres desmayado.

El toque de oración lento se eleva…

besa la tierra el viento, suspirando,

y deja las espumas de la playa

sobre los lirios del agreste prado.

¡Oh! las dulces caricias venturosas,

ñores de la pasión, de amor rega’o…

recuerdos de placeres en mi alma

como el humo en el aire disipados…

…Ella lo adivinó. Sus ojos, tristes

como la oscura noche, se cerraron

por no verme partir, y de su pelo,

al besarla, cayéronse los nardos.

Existirá la reja todavía,

amada de las noches de verano,

üonde la vi mil veces. Pero ella

no, como entonces, me estará esperando;

ya no puede volver. Aquellos días

de amores para siempre se ausentaron.

Ya no es el de su casa aquel camino,

que á verla tantas veces me ha llevado,

ni se par» en su puerta; sigue… sigue…

y á lo lejos se pierde serpeando.

Me amaba y la adoré. Fuimos dichosos

y en castigo quizás lo recordamos.

La tarde, amada de las selvas, viene

á refrescar las copas del naranjo,

cargadas de azahar .. El sol se oculta

sobre las altas cumbres desmayado.

El toque de oración lenta se eleva…

besa la tierra el viento, suspirando,

y deja las espumas de la playa

sobre los lirios del agreste prado.

MANUEL MACHADO.

MANUEL y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: «La Caricatura», 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893. Referencia a los números 68 de 5 de noviembre y 69 de 12 de noviembre del 1893.

Con este post finalizamos la serie que incluye los números de la revista «LA CARICATURA» en los que colaboraron, de forma contínua e intensa, los hermanos Manuel y Antonio Machado. Fueron los últimos números de la revista, aquellos que fueron publicados entre el 16 de julio de 1893 y el 12 de noviembre del mismon año. Un total de 18 números correlativos que, además representan los primeros escritos de los hermanos Mac hado, si bien hay que indicar que Manuel publicó con anterioridad, en «El Albúm Iberoamericano» en 1991,1992 y principios de 1993, unos cuantos poemas que en otro post de este blog reproduciremos en breve. En cuanto a Antonio Machado no hay documentación que pueda acreditar escritos suyos publicados con anterioridad, únicamente podemos indicar que sí hay referencias en la carta dirigida a su padre de ¿octubre? de 1892 en la que hace referencia a trabajillos por él escritos , pero no se conservan más datos y pensamos que se referiría a «trabajillos» privados de ámbito escolar o de amigos que como era frecuente en aquellos años «editaban» de forma informal, casi como un juego, publicaciones de circuito privado y amistoso. El tiempo y futuras posibles investigaciones podrán, tal vez, ampliar estas informaciones y posibles datos.

Número 68 de 5 de noviembre de 1893 de «La Caricatura».

nº 1 La protada, como siempre, con dibujos de Angel Pons y su correspondiente comentario humorístico

nº 2 En la sección «La Semana», firmada por Tablante de Ricamonte, se comentan breves notas que se amparan en los siguientes títulos: ¡Oh tempora! ¡Oh mores! , Los voluntarios, Melilla en serio y Dos tipos.

nº 3 Nuevamente apararece la firma de «Yoric», para comentar las actuaciones de los cómicos en activo, en particular Antonio Vico, al que aplaude. Lamenta la muerte de Rafael Calvo.

nº 4 Manuel Machado firma un poema titulado «AL DÏA, himno dice el autor.

nº 5 Bajo el título de «El diamante y el carbón» se reproduce un trabajo de Antonio Machado y Álvarez, en el que comenta «las locuras de su amigo Manuel».

nº 6 Por último una breve referencia a leatros de Madrid poor «Varapalos». En el Español Don Juan Tenorio, en la Zarzuela El anilñlo de oro, en la Comedia El sombrero de copa y en el Apolo El dúo de la Africana.

Número 69 de 12 de noviembre de 1893 de «La Caricatura».

nº 1 Angel Pons ilustra con sus dibujos esta portada y los dibujos internos de ls revista. Acompaña la portada con una humorada de soberbia política.

nº 2 «La Semana», con artículo firmado por Tablante de Ricamonte, es decir por ambos hermanos Machado, se divide en tres apartados: Así se hacen las cosas, c rec iste et muktiplicamini y ¡Mala Sombra!

En el primero se habla del ntraslado, lento, de tropas África. En el segundo se habla de la huelga dde los ferrocarriles del mecdio.día. en c uanto al tercero crítica a Práxedes Sagasta, haciendo e co de su sabida «mala fortuna» que añade al problema de la recudación de los consumos de Santander y los problemas de Melilla. Por lo dicho es cosa de decir si uno se cruza con Sagasta: ¡Adiós, mala bsombra!

nº 3 Sigue un artículo de Antonio Machado Álvarez de título «La Aguja» que se inic ia con una copla que dice: Buscar el honor perdido / es lo mismo que buscar / una aguja de las finas / que se pierde en un pajar. Dice que la aguja tiene origen modest, que con el tiempo ha ido levantándose. ¿Espada, estoque, aguja larega?

nº 4 Manuel Machado publica un poema que titula «De hoy no pasa». y publican en la revista, acompañando, Miguel Sawa y Federico de Castro.

nº 5 Finalizan las colaboraciones con una breve referencia, de MIguel Sawa, a LORETO PRADO, gran tiple.

MANUEL y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: «La Caricatura», 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893. Referencia a los números 66 de 22 de octubre y 67 de 29 de octubre del 1893.

Número 66 de 22 bde octubre de 1893 de «La Caricatura».

nº 1 Dibujo de Angel Pons. Aporta un comentario humorístico que dice: Leyendo.- «Los que roban — Dos millones evaporados». «¡Cuanto me gustaría que tu aparecieras en esa sección!»

nº 2 En la sección «La Semana», firmada por Tablante de Ricamonte, se desarrolla una continuación de crítica política sobre los incidentes en Vitoria y San Sebastián del ministro Gamazo. A continuación, bajo el título de «Moros en la costa» se comenta sobre la vida de Muley-Hassan, y sobre Castelar, y Romero Robledo. Finaliza la sección comentando los suicidios en el Hotel de la Paz y con los métodos recaudatorios del Estado

nº 4 Breve semblanza biográfica de Enrique Paradas, escrita por su amigo «Cabellera», Antonio Machado.

nº 5 Se reproduce un artículo de Antonio Machado y Álvarez, padre de Manuel y Antonio Machado, titulado «Las Narices». Es un claro homenaje al autos por parte de sus hijos. Se inicia el artículo con una copla popular: » Chata, no tienes narices porque Dios no te las dió: «A Roma se va por todo» pero por narices, no.».

nº 6 Poema de Manuel Machado titulado «Mis amores», que comienza diciendo: «Yo adoro la poesía de los cantares, la que de noche agita los olivares murmurando recuerdos de los harenes; la que con la guitarra llora pesares y ben las alegres fiestas celebra bienes».

nº 7 Comentarios de «Varapalos» sobre las reepresentaciones teatrales de Madid. Comenta que la partritura de Ponchielli, «La Gioconda» no alcanzó el entisiasmo esperado, probablemente por causa de los interpretes. Sobre el teatro Lara y el Eslava.

Número 67 de 29 de octubre de 1893 de «La Caricatura».

nº 1 Dibujo, como siempre, de Angel Pons y «barzelletta» adecuada al tema del diseño.

nº 2 La sección de «La Semana», firmada por Tablante de Ricamonte. Se comenta el inicio de las intevenciones con descargas de de fuego desde el Crucero «Conde de Venadito». Dieciocho disparos.

nº 3 Se edita otro escrito de Antonio Machado y Álvarez titulado «El poeta Juan del Campo», poeta que , según el autor del artículo, era el hombre más original que he conocido, su originalidad consistía en asemejarse extraordinariamente a si mismo, diferenciándose lo menos posible de todo el mundo». Un naranjo y la tallada imagen de un San Sebastián. «Ver converetido en santo a un tronco de naranjo».

nº 4 Poema de Manuel Maschado titulado «Desde la esquina» y que empieza: «Le declaro a usted, Lolita que me vuelve loco con esa cara bonita …. y que si se ablanda un poco todas las penas me quita. Con lo cual decirle quiero que la quiero …».

nº 5 Finalmente «Varapalos» comenta la actualidad teatral de Madrid, hablando de la representación de la ópera Lohengrín en el Real. Se inicia la temporada en el teatro La Zarzuela, con obra de Carrión y Chapí, con obra titulada Las Brujas. En el Principe se estrena una obra patriótica de nombre ¡A Melilla! ¡Viva España! La palabra Melilla provoca gritos de incdignación y España un enloquecedor entisiasmo. Finaliza con comentarios del Frontón, con la inauguración de otro frontón, Euskal-Jai, que acompañará al Jai-Alai y al Fiesta Alegre.

MANUEL Y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: «LA CARICATURA», 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893. Números 60, 61 y 62, de 10/9, 17/9 y 24/9 de 1893.

Número 60 de 10 de septiembre de 1893 de «La Caricatura».

nº 1. Como todas las carátulas de la revista «La Caricatura» el dibujo pertenece a Angel Pons, con la correspondiente humorada: -¡Si vieras cuanto miedo he tenido en San Sabastián con los alborotos! … – Gracias que, como fueron de noche, dío la casualidad de estar en casa Jiménez — ya sabes … Jiménez, que si no ….

nº 2. En las sección «La semana» se escriben cuatro apartados: a) en el que se dice que el planeta esta próximo al desquiciamiento, b) que en Francia se elige a un peluquero parisien como diputado pensando en la compatibilidad de la tijera y el peine con la representación nacional, pero en nuestras Cortes no tienen razón de ser los barberos. Aquí sobran los peines, pues la mayoría de nuestras discusiones son derscabelladas de suyo, así que Lasciati ogni speranza. c) los carlistas se ensayan para el poder, que creen cerca, con banquetes «que tiembla el misterio». d) entre los ministros se dice, pariodiando al Duque de Rivas » ¡No habrá fuerza en el mundo que me arranque de este sitio!», pues aunque este descontenta toda España, si no lo está Martinez Campos ….

nº 3. Poesía titulada «El es» de Manuel Machado.

nº 4. Antonio Machado, bajo el nombre de «Cabellera» escribe su sección con el título «Un par de artistas». Nos cuenta : «Cuéntase entre aquellos que suspiran por la inmortalidad, y viven alentados por las más risueñas esperanzas de gloria, el joven aficionado al arte de Talma, Maiquez y Romea …., que lo mismo se representa en el mes de los difuntos el Don Juan Tenorio, que en cualquier mes del año El Gran Galeoto …. Encontré a este sujeto cierta noche en el salón del Prado en hora bastante avanzada. Y me dijo «vuestra vida esta en la mía, viviréis más que yo un día, si yo muero hoy, vosotros mañana» ….

nº 5. Firmado por Varapalos, la sección «Gacetillas Teatrales» comenta que en el teagro Apolo «El duo de las Africana» sigue haciendo entradones. De los actores nada diremos, ya los conoce todo el mundo .. que continúa sufriéndolos …. conque allá ustedes. Teatro infantil en el Romea, actores nuevos que esperemos sean buenos. Continúan los desaforados cantores de Los Jardines del Buen Retiro. Sigue La Bayadera con éxito.

Frontones: La empresa de Fiesta Alegre, sin previo aviso, ha inaugurado la temporada; Barriola, Araquistáin, Embi y Navarrete. Concluido los partidos salieron los niños pelotaris. No nos disgustaron los chiquillos.

nº 6. Humorada de Angel Pons.

Número 61 de 17 de septiembre de 1893 de «La Caricatura»

nª 1. Carátula con dibujo de A. Pons que refleja una humorada que dice: «Todos los años vienen distintos señoritos, pero deben ser amigos, porque todos vienen a lo mismo. Pero se van como vienen». Se ve a una joven, con zuecos y sombrilla caminando.

nº 2. Como siempre la sección «La semana» la firma Tablante de Ricamonte, los dos hermanos Machado. Se inicia el artículo diciendo que siguen las algazaras en Vitoria. Los motivos, varios. pero los de siempre. Dice un carbonero: «todo se lo va a llevar el cisco«. Se habla de Mella, Sagasta, Gamazo .. «La cosa está que arde» y para colmo el agua de Lozoya se trae una buena cantidad de indigestiones.

nº 3 y 4. En estos dos dibujos de nuestro habitual A. POns se cuenta una humorada de caracter militar referente a un casco con pincho.

nº 5. Sección de «cabellera» que titula «Por amor al arte». Nos cuenta que Arturo Gómez Bartolillo es un chico de punta, que está destinado a hacer en el mundo literario una brillante carrera. Bartolillo es hoy el autor de un drama en tres actos y en verso, que ha de ser estrenada en el coliseo del Principe, el año que viene. Aunque Bartolillo lo duda por esa «pandilla de empresarios empedernidos y cómicos incultos». En otra ocasión el joven Arturo estrenó en Navalcarnero una tragedia titulada «La batalla de Guadalete», que izo mucho ruido por el solemne pateo que acogió. Hoy trae entre manos «Entre el amor y el suicidio» …

nº 6. Aquí aparecen las Gacetillas Teatrales» de la semana. Firma Varapalos. Se comenta que se esta estudiando la compañía que ha de actuar en el Español la próxima temporada, y el jurado que ha de decidir. Para formar una buena compañía hay que tropezar en el camino con dos inconvenientes gravísimos: los cómicos que hay y que no hay cómicos capaces de llevar sobre sí una empresa semejante, Claro que se trata de elegir lo mejorcito que se tenga. Mata, Calvo, Cigera … Que les den la oreja….

Por lo demás todo igual en los teatros: en el Príncipe, en el Recoletos …

En cuanto al Frontón decir que fue hermoso el partido de hace días entre Barriola y Sarasúa contra Machín y Navarrete. Se les felicita de corazón por su brillante jornada.

Número 62 de 24 de septiembre de 1893 de «La Caricatura«

nº 1. Humorada de Angel Pons que dice: – Sí, señora; aquí lo dice: Camino recto y seguro para llegar hasta el vial – ¿quiere usted que hagamos juntos ese viaje? – No; ¡no llegaríamos. Nos estableceríamos en el camino.

nº 2. Nuevamente Tablante de Ricamonte nos habla de los infortunios. Del cólera «que se nos viene sotto voce«. «Que no existen Lazaretos ni cordones sanitarios. ni cuarentenas. Son tantas las procedencias sucias que no sabe uno por donde empezar a desinfectar» En Bilbao parece que se presenta la epidemia de una manera franca. ¡Conque, mucho ojo con el viajero asiático y sobre todo `poca aprensión y buenas chuletas!.

Sagasta regresó de Guipuzcoa completamente restablecido de su catarro, aunque no del susto que le han dado en aquellas tierras.

nº 3 y 4. Dos dibujos cómicos de A. Pons. Alguén se cree persegido y acude a un policía. Entonces dobla la equina un pollino…..

nº 5. Artículo firmado por Cabellera titulado «Por amor al arte». Nos cuenta Antonio Machado, bajo el nombre de «Cabellera» que la viuda de D. Bartolomé García Crespo y sus dos hijos acostumbran a recibir los sábados por la noche a los más escogidos y elegantes de su vecindad, en el barrio de Chamberí. Que en la última tertulia fuí invitado para celebrar el cumpleaños de su hija la mayor. Me personé en la calle Luchana: – Cuanto tiempo sin verle- me dijo doña Eduvigia. Sebastianita, la hija, la perla de la casa, de veintidos años, tiene un ojo que mira al sur y el otro al septentrión. Uno se los hermanos, Facundo, es un joven de cara redonda y encendida, como queso de bola, y la madre afirma que es igualito a su padre. Los invitados: Adelardo Cencerro y familia, ……. Después llegaron D. Canuto García Estrambote y D. Arturo Bodoque Tonante. Luego la familia de D. Estanislao Marmolillo, la de D. Ciriaco Lendreras, la de D. Cándido Picaporte y la de D. Jacinto Mostachón. Transcurrido un tiempo comenzó el baile. Finalizado éste comenzó el canto. Al terminar se volvió a bailar.

nº 6. En el apartado «En serio y en broma» Manuel Machado presenta un poema cuyo título solo dice: «Solo». Y solo se murió.

nº 7. Finalmente en «Gacetillas Teatrales», Varapalos acomete su crítica teatral de la semana. Habla del teatro Lara y de «la Valverde», la mejor en su género. Les augura buenos aplausos. En el Eslava estrena zarzuelillas y mogigangas, que ayudan a las coristas a hacer méritos. Teatro Apolo, Zarzuela, Príncipe, Alfonso y Colón continúan sus trabajos acostumbrados, sin que nada pueda interesar a los lecores.

Frontones: Se empieza a recobrar la alegría en los frontones, con partidos de primera: Embid y Navarrete contra Barriola y Sarasúa. Navarrete el heroe de la fiesta. Es el colmo de la habilidad, la elegancia y la destreza.

CUENTOS BRETONES de Paul Sebillot.Traducción de Manuel Machado.Garnier Hermanos, libreros-editores 1900.

La obra de PAUL SEBILLOTR «Cuentos Bretones», traducida al castellano por Manuel Machado Ruiz, en 1900, es una obra muy dificil de encontrar. No se si las versiones francesas, en especial la primera edición del libro, se pueden encontrar en Francia (en librería «de viejo», por supuesto), ahora bien, en cuanto a la primera edición, no sabemos si hubo otras posteriores, publicada en España en castellano y traducida por Manuel Machado en 1900 es realmente muy dificil de encontrar. Hace un par de años se ofreció un ejemplar en una librería de «lance» de Madrid, pero al contactar con ella me dijeron que había llegado tarde pues el ejemplar ya había sido vendido hacía unos meses. Pero por fortuna encontré recientemente un ejemplar digitalizado en la Biblioteca Nacional de España, al que pertenecen las páginas del «Prologo» escrito por Manuiel Machado que en este post reproducimos.

El libro completo, digitalizado podéis encontrarlo en «La Biblioteca Digital Hispánica» de nuestra BNE. Solo tenéis que escibir en la página de acceso de este fondo la palabra «Cuentos Bretones», y aparecerá, clicando en ver el libro, el texto de completo de 400 páginas. O entrando en este sitio:

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MANUEL Y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: «LA CARICATURA», 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893. Números 58 y 59, de 27/8 y 3/9 de 1893.

Número 58 de 27/8/1893

Número 1 La portada de esta revista. El dibujo y su chiste es, como siempre, de Angel Pons. -Dime la verdad: ¿tú quieres casarte con ella por las cien mil pesetas de dote? -¡Oh, no! Yo me casaría igual aunque llevara doscientas mil ….

Número 2 En esta Sección «La semana», firmada por Tablante de Ricamonte se dice: «La vardad es, que yo no sé como vamos a escapar de este verano, expuestos como estamos a dos nfusiones, ña del calor y la de Sagasta, que son a cada cual más peligrosas …..». «La gente sigue buscando el fresco en el salón del Prado y el refresco en las horchaterías»

Número 3 Dibujo de A, Pons. _ Papá, ¿quien fué Trajano? – (El padre calla. El chico repite la pregunta levantando mucho la voz) ¡Al menos, si no lo sabes, oculta tu ignorancia y no grites de ese modo!

Número 4 En ésta sección «La gente de puños», Cabellera nos cuenta: «Mi amigo Facundo Argolla, maestro de gimnasia de muchos colegios acreditados de la Villa y Corte, levanta a pulso 125 libras y se mantiene en plancha sobre un trapecio cerca de un cuarto de hora», luego cuenta de su amigo «Cosme Membrillo», que trató de fun dar un periódico satírico y quisiera que fueses tú su director, – Escucha: Se trata de fundar un semanario con el objeto de ñponer en ridículo a media humanidad» ….

Número 5 Dibujos con chistes de A. Pons

Número 6 En «Gacetillas teatrales» «Varapalos» realiza su creónica semanal sobre el teatro madrileño. Comentan que el teatro Recoletos continúa vacío. Y en medio de aquella espantosa soledad sigue Sigler ancorvado en escena. Que la compañía Cereceda sugue bien, es decir bien de salud, de lo demás, tan mal como siempre. Que tiene razón el Abate Pirracas al demostrar su conformidad con la decisión qyue supone al Ayuntamiento el mantener ecerrado el teayro Español ….

Número 7 En el añrtado «en serio y en broma» Manuel Machado escrbe un poema que dice : «Resto de antiguos hogares / caídos de su grandeza, / se alzan entre la maleza / de un castillo los sillares» . También escribe un poema E. Paradas, Salvador Rueda, Pedro Barrantes y José Cuellar.

Número 59 de 3 de septiuembre de 1893

Número 1 Portada con dibujo y chiste de A. Pons. – Y tu, ¿qué le has dicho a tu señorita? – Pues que yo no tengo queja, que son muy buenos y que aquí se como muy bien, pero que no puedo seguir allí porque su casa está muy lejos del cuartel.

Número 2 Sección «La semana»: El calor y el desnudo – Dos hienas – De incógnita. Firma Tablante de Ricamonte (ambos hermanos Manuel y Antonio)

Número 3 Dibujo de A. Pons titulado «Imitación de Andersen», con cuento de E. Benot.

Número 4 Sección «Humoristas», con poesía de Manuel Machado cuyo título es «El crítico acebuche». Otros poemas de E. Paradas, de Ramón de Campoamor y Leopoldo Cano.

Número 5 Caricatura de Eduardo Benot, de A, Pons, en la sección «Los hombres del día».

Número 6 «Una y no más» firmado por «Cabellera» (Antonio Machado), que nos cuenta: Cierto día (el más aciago de toda mi vida) recibí una tarjeta de doña Gertrudis de Cigarrón, invitándome a cenar en compañía de toda su familia. ……

Número 7 En la sección «Gacetillas teatrales» la firma de «Varapalos» nos cuenta «Que esta sección va a resultar tan sosa y aburrida como los estrenos de la semana».º Hablen de «Monín» de «Viaje a Suiza» en la Zarzuela. Y regresada la temporada de frontón, habla de ellos con alegría por ser de su gusto. Habla de Gamborena, Barriola y Chiquito de Abando.

ANTONIO MACHADO. «Un caso de intertextualidad entre MANUEL y ANTONIO MACHADO».

POR MIGUEL ÁNGEL BAAMONDE . (Septiembre de 2011).

UN CASO DE INTERTEXTUALIDAD ENTRE MANUEL Y ANTONIO MACHADO.

1.

En el invierno de 1908, desconocemos la fecha exacta de su composición (1) , Antonio Machado escribe un poema que, como abandonado sobre su escritorio en aparente descuido, está destinado a que Leonor, la hija de su pupilera como con manifiesta injusticia escribe Villaespesa en carta posterior a Juan Ramón Jimenez quejándose del silencio de ambos Machado (2), lo lea, como él sabe que suele hacer con sus borradores mientras arregla su habitación a lo largo de la mañana, pues debido a motivaciones como su innata timidez y la diferencia de edad no ser atreve a descubrir abiertamente su enamoramiento. Se trata de una declaración encubierta, que solo al final, cuando la furtiva lectora haya recorrido todas las insinuaciones previas –la intencionalidad que supone el episodio de la monjita, al igual que el aparente destino que pide para todas las bellezas que puedan salir al paso del poeta-, y llegue al final del poema, podrá darse cuenta cabal de la intención del mismo.

El poema se ampara en una cita del Hamlet: Ofelia, vete a un convento (3) y dice así:

¡Hoy he visto a una monjita 1
tan bonita!,
con esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita. 5
Yo pensaba: Tú eres buena;
porque diste tus amores
a Jesús; porque no quieres
ser madre de pecadores.
Más tú eres 10
maternal,
bendita entre las mujeres,
madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
bajo tus cofias de lino. 15
Tus mejillas
-esas rosas amarillas-
fueron rosadas, y luego,
ardió en tus entrañas fuego,
y te abrazaste a la cruz 20
y ya eres luz, solo luz,
¡ Todas las mujeres bellas
fueran, como tú, doncella,
en un convento a encerrarse!…
Y la niña que yo quiero 25
¡ay!, preferirá casarse
con un mocito barbero (4)

El poema gustó al enamorado Antonio, tanto por los positivos resultados propiciados por su lectura, como por él mismo, de tal forma que celebrado ya el matrimonio con Leonor se aventura a publicarlo en La Lectura, en Septiembre de ese mismo año (5), y más tarde lo integra, convenientemente arropado por añadidos que ocultan –y pienso que esa era la intención de los mismos- el sentido original de la composición, en la única edición independiente de Campos de Castilla, bajo el título En tren, y en la penúltima de sus secciones: Humoradas.

Bastante más ampliada, como puede verse, la composición, en el orden numérico general de sus PC como CX, es como sigue:

Yo, para todo viaje
-siempre sobre la madera
De mi vagón de tercera-,
Voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
Acostumbro a dormir yo,
Y de día, por mirar
Los arbolitos pasar,
Yo nunca duermo en el tren,
Y, sin embargo, voy bien.
¡Este placer de alejarse!
Londres, Madrid, Ponferrada,
Tan lindos… para marcharse.
Lo molesto es la llegada,
Luego, el tren, al caminar,
Siempre nos hace soñar;
Y casi, casi olvidamos
El jamelgo que montamos.
¡Oh, el pollino
Que sabe bien el camino!
¿Dónde estamos?
¿Dónde todos nos bajamos?
Frente a mi va una monjita 1
Tan bonita!
Tiene esa expresión serena
Que a la pena
Da una esperanza infinita. 5
Y yo pienso: Tú eres buena;
Porque diste tus amores
A Jesús; porque no quieres
Ser madre de pecadores.
Mas tú eres 10
Maternal,
Bendita entre las mujeres,
Madrecita virginal.
Algo en tu rostro es divino
Bajo tus cofias de lino. 15
Tus mejillas
-esas rosas amarillas-
Fueron rosadas, y, luego,
Ardió en tus entrañas fuego;
Y hoy, esposa de la Cruz, 20
Ya eres luz, y solo luz…
¡Todas las mujeres bellas
Fueran, como tú, doncellas
En un convento a encerrarse!…
Y la niña que yo quiero, 25
¡ay! ¡preferirá casarse
Con un mocito barbero!
El tren camina y camina,
Y la máquina resuella,
Y tose con tos ferina.
¡Vamos en una centella! (7)

Como es fácil adivinar las variantes entre el poema original y el posterior en el que se incluye, no son importantes y más obedecen a la intención de integrar el primero en el segundo, difuminando las alusiones más personales del mismo –Frente a mi en lugar de hoy en visto…; y yo pienso por yo pensaba; y quizá la más directa: doncellas por doncella. El poema parece contar con un antecedente, apenas un terceto que condensa toda la intencionalidad que desarrollará a lo largo del original. Dice así:

Porque nadie te mirara
me gustaría que fueras
monjita de Santa Clara.

y todo él permite suponerle el carácter de borrador inicial del mismo, resultando imposible el datarlo dada que la única referencia del mismo es su inclusión en carta a Pilar de Valderrama, en respuesta a las caprichosas peticiones de la poetisa deseosa de autógrafos originales, no sabemos con que fin, y que el poeta solventaba remitiéndole olvidados apuntes, algunos de ellos fechados con antigüedad suficiente como para deducir una personal falta de interés en el requerimiento y sin conexión alguna con el contenido de la carta en la que se insertan.
Pero todo lo anterior tiene poca, o ninguna, relación con la puntualización que intentamos exponer, y para centrar la misma hay que detenerse en los versos 20 y 21 de la composición original:

Y te abrazaste a la Cruz
y ya eres luz, solo luz.

con las variantes posteriores, posiblemente más meditadas, que son las que han quedado reflejadas en su redacción final:

Y hoy, esposa de la Cruz
Ya eres luz, y solo luz….

que puntualiza tanto el sentido del verso como el destino del personaje, concediéndole, no obstante, un vago aire de indeterminación en el futuro personal al concluir el segundo de los versos en puntos suspensivos, de lo que está ausente el original al cerrarse con punto, como afirmación de la vocación de la monjita. Y en esta confirmación del destino monjil se centra tanto la anécdota que le ha servido de excusa como la tentación que lo ha movido a escribir el poema; los celos que ha motivado el mocito barbero, la aparente indefensión en la que cree estar frente a Leonor, indefensión acrecentada por la diferencia de edad entre ambos, y las inevitables dudas de que no lleguen a cuajar las ilusiones nacidas en su corazón, lo llevan a desear para la otra persona un destino similar al de la monjita entrevista en uno cualquiera de sus viajes para que quede pura y limpia en sus deseos.

Por su parte Manuel Machado, que había abandonado la Poesía como tal tras la publicación de Ars Moriendi en 1921, por considerar que su trabajo de poeta estaba sobradamente cumplido (abandono del que se retractará, obligado por compromisos de varia índole, entre ellos su ubicación geográfica al estallar la rebelión armada), reinicia sus publicaciones en el año 1936 con el titulado Phoenix y continuándolas con dos títulos menores en su bibliografía: Horas de Oro y Cadencias de cadencias, de 1938 y 1943 respectivamente. Menores, al igual que el primero de los mencionados por no aportar, en ninguno de los casos, novedad creativa, dado que se trata de encargos más o menos forzados u obligados, originales acumulados y dispersos en peticiones particulares de prólogos y otros compromisos, como fue el caso manifiesto del primero accediendo a la insistencia de Manolo Altolaguirre (8), obedeciendo el segundo a la necesidad de apuntalar el nivel cultural de la España alzada en rebelión, recopilando poemas publicados en periódicos y revistas del momento, a los que se añaden originales de mérito más bien escaso y otros recogidos de anteriores publicaciones (9). No es esta, sin embargo, la motivación de su último libro, bastante mediocre en su conjunto y que nada añade a la ya suficientemente revalidada gloria poética que lo rodea.
Es este último libro el que aquí importa, que da fin a la sobrevivencia poética (10) del autor, en un melancólico sobreponerse a su propia decadencia tratando de mantener en alza la valía justificadamente ganada en las primeras décadas de la pasada centuria, conocida por todos como la Edad de Plata (11).
Se trata de un libro posiblemente de compromiso (desde luego arroja poca espontaneidad) en el que Manuel Machado hace recopilación de viejos poemas, algunos pertenecientes al lejano Tristes y Alegres inicial en colaboración con Enrique Paradas y que él reconstruye o adapta a la nueva publicación; otros pertenecientes a la época de su anterior libro o que posiblemente quedaron fuera del mismo por falta de espacio y algún que otro original que, sin embargo, nada añade a la gloria ya cimentada del poeta. La división de las diferentes partes que lo componen parece responder a un imperativo más de carácter erudito que de otro matiz cualquiera, pues resulta un tanto llamativo que el posible lector del mismo –no siendo los muy exquisitos o los académicos compañeros suyos- se aclaren con las palabras Epinicios, Proloquios, Epicedios y otras de carácter similar sin tener que recurrir al diccionario. En una palabra, se trata de un poemario de muy corto vuelo y tendente a mantener un estilo académicamente recargado y que, dada la época y la edad del autor, trata de esquivar en todo momento el libre vuelo de lo poético. Y no es esto indicativo necesario de una decadencia que, a ratos, se despereza y apunta hacia lo que el poeta fue y quizá pretenda volver a ser. Basta el ejemplo del poema dedicado a su hermano Antonio en el que une tanto el recuerdo de hermano y madre fallecidos en idénticas circunstancias (12). Abundan en él los poemas religiosos, que conforman todo un apartado, y que vienen a corroborar la inclinación poética, así como personal, de este último Manuel Machado arrepentido no sabemos de qué, pero sí contrito de gran parte de su pasado.
Y es en este apartado donde uno se tropieza con poema original, esta vez sí, que divide en circo coplas o estrofas numeradas con romanos, bajo el título general de Fides, Spes, Charitas, y numerada dentro de este conjunto como V la que más llama la atención, pues inclina a pensar en una traición del inconsciente o posible y encubierto homenaje a su hermano Antonio.
Pero veamos en primer lugar, y antes de proseguir, el poema en cuestión, que es de alguna forma una progresión hacia ese numeral V que compuesto tan solo de dos palabras parece condensar toda la intención del poeta.

I
Tranquilas glorias de hogar,
Santos días de labor…
Noble saber de esperar
En otra vida mejor…
Y callar…

II

Reza sin la inquietud
De un vago misticismo
Que asusta a la virtud…
Reza por tu salud
Siempre lo mismo.
… Siempre lo mismo.

III

Caminar para llegar…
No es caminar.

IV

A Dios ¿por el Amor?
¡Por el Dolor!

V

Cruz.
Luz.

Lo glosa, en lugar aparte con amplitud de detalles y explicaciones sobre el valor de la concentración poética (13), pero al lector atento, tanto de su poesía como de la de su hermano, no puede tardarle en venir a la memoria el de Antonio transcrito más arriba. Y me refiero concretamente a los versos 20 y 21 de la parte inserta en el más general y perteneciente a Campos de Castilla, con la numeración CX dentro de sus Poesías Completas. En estos versos Antonio hace especial hincapié en las dos palabras que las cierran: Cruz, que escribe con mayúscula, y luz, con minúscula. ¿Qué quiere decir el poeta al utilizar ambas palabras? Ateniéndonos al contexto, la novicia, o monja ya con votos, celebra esponsales con Jesús tal y como indica, esto es, se entrega a un amor de matiz espiritual, y es a partir de ese momento, el de la entrega que en este caso concreto viene a concretarse en la formulación de los votos, su vida adquiere una tonalidad distinta, al transformarse en luz iluminada como está por la bendición divina. Que esto se exponga en un poema de Antonio muy concreto, lo sitúa, por fecha e intención, dentro del contexto soriano y más limitadamente al de Leonor y su familia, diciendo mucho a favor del poeta que juegue, en tales momentos, con estos conceptos abiertamente catolicistas cuando es tachado, por los sorianos, de hereje y masón. Pero Antonio Machado no extiende el concepto más allá de ese entorno y esa época concreta, que se alarga hasta el fallecimiento de Leonor. No ocurre lo mismo con su hermano Manuel, que no solo limita, de acuerdo con lo manifestado en el escrito mencionado, a la delimitación conceptual, reduciendo a las dos palabras, aisladas entre sí por la puntuación, algo que puede ser expuesto con una mayor amplitud, lo que señala el hábil manejo del lenguaje en manos de un gran poeta, sino que amplía conceptualmente su significado. No hay que olvidar que ese poemilla final forma parte de un conjunto de cinco bajo un título claramente religioso y que es, dentro de su conjunto, la síntesis del mismo; tampoco, que a lo largo de esos años, y más especialmente en los tres de su obligada residencia en Burgos, Manuel Machado ha experimentado un profundo cambio en su forma de pensar y ver la realidad, cambio obligado en un principio por las circunstancias que lo rodean en esos momentos, pero que a la larga se manifiesta como sincero. ¿Quiere esto decir que obra muy alejado del pensamiento de su hermano, y que poco o nada tiene que ver este poema V con lo que Antonio manifiesta en el suyo? Sinceramente sí, pues lo que en Antonio es un escape momentáneo para atraer a sí a Leonor y transformar en realidad lo que lleva tiempo ensoñando, para Manuel no es otra cosa que la sincera expresión de un sentimiento religioso que ha calado profundamente en él, actuando de una forma inconsciente al reflejar su idea a través de palabras rememoradas de viejo poema de su hermano. Porque no creo que quepa duda alguna de que ese Cruz. / Luz. de Manuel se deba a un recordar motivado por la relectura de aquel otro poema y que dicha lectura le haya removido las entrañas del pensamiento o quizá pretenda rendir con él un homenaje, un tanto críptico –eso sí-, a su hermano.
Conocedor del quehacer poético de ambos, opto por inclinarme por la segunda opción, volviéndolos a unir en su siempre entrañable amistad a través de esas palabras que uno y otro repiten en sus particulares poemas.

Miguel Ángel Baamonde.
En Monforte de Lemos, 19 de Julio de 2011.

NOTAS.

(1) Su composición tuvo que ser entre los meses de Noviembre y Diciembre (con preferencia este último), pudiendo alargarse el período quizá hasta Enero del siguiente año. La motivación del mismo así lo indica. En mi Leonor. Memoria de la niña-esposa me inclino por el período anterior a las vacaciones navideñas, y allí expongo las razones que sustentan mi hipótesis, ya que no existen datos terminantes que señalen o aproximen una fecha concreta para su redacción. Remito al lector interesado en estos detalles a dicho trabajo, en periodo, todavía, de publicación.

(2) La carta, o fragmento de la misma, en Ricardo Gullón: Relaciones literarias entre Juan Ramón y Francisco Villaespesa; rev. Insula, núm. 149, Madrid, Abril 1959; posteriormente el propio Gullón reproduce el fragmento, que completo es como sigue: Otra vez, querido Juan, estamos como hace doce años, es decir, solos, pues Manuel Machado está imposible y agotado, Antonio apenas si hace un verso desde que se casó con la hija de su pupilera en Soria, y de los demás sinceramente no se puede decir que sean poetas, suprimiendo la parte correspondiente a Antonio, en: Relaciones entre Manuel Machado y Juan Ramón Jimenez, en Direcciones del Modernismo (Colec. Campo Abierto, Editorial Gredos, Madrid 1963; págs. 176-194, y su segunda edición, más ampliada, en Alianza Universidad, Madrid 1990: Relaciones Literarias-I; págs. 265-278). Nuestra cita está tomada de la biografía: Antonio Machado en su vivir, de Heliodoro Carpintero, Centro de Estudios sorianos, Soria 1989; pág. 77.

(3) La cita, como casi todas las que transcribe Antonio Machado, se ampara en su memoria, por lo que no responde con exactitud al texto shakesperiano, que es como sigue: We are arrant knaves, all; believe non of us. Go thy ways to a nunenry. Act. III, Scene I (Complete Works, Spring books, London, s.f. (¿1958?). La traducción de Astrana Marín (Obras Completas, Aguilar, Madrid 1951, décima edición; pág. 1364) es como sigue: … Todos somos unos bribones rematados, no te fíes de ninguno de nosotros. ¡Vete, vete a un convento!; frase que se repite en otras dos ocasiones a lo largo del diálogo.

(4) Obras. Poesía y prosa (OPP). Editorial Losada, Buenos Aires, 1964; pág. 743.

(5) Núm. 105, IX III; pág.31.

(6) No es Antonio Machado el único en tratar el tema de la monjita viajera, bastante popular entre los escritores de la época. Como ejemplo de lo dicho ver, por no recargar la nota, lo que Ortega y Gasset dice en sus Notas de andar y ver, El Espectador-III, en su epígrafe: La hermana visitadora (OC-II, Alianza Editorial, Madrid 1987; págs. 249-250).

(7) Se transcriben ambos poemas subrayando las diferencias existentes entre el original y el definitivo, siempre circunscritas, en el segundo poema –CX, En tren- a su parte central, con la única finalidad de facilitar las referencias en una lectura ecdótica de los mismos. En el segundo, la parte que importa, esto es, la inclusión del poema original, se transcribe en negritas para diferenciarlo del resto, numerándolo en relación con el original.

(8).- Ver tanto Miguel Pérez Ferrero: Vida de Antonio Machado y Manuel, Colec. Austral, núm. 1135, Espasa-Calpe, S. A., Buenos Aires 1952; págs. 197-198, y Gordon Brotherston: Manuel Machado, Taurus Ediciones, Madrid 1976; pág. 66.

(9).- Sobre este punto pueden consultarse con aprovechamiento la edición conjunta de Horas de oro y Cadencias de cadencias, preparada por Miguel D´Ors para la Universidad de Granada (Granada 1992) y el trabajo de Lusa Cotoner Cerdó: Génesis y evolución de los libros modernistas de Manuel Machado, EUB S. L., Barcelona 1996. En ambas publicaciones se lleva a cabo una exhaustiva recopilación de publicaciones de los poemas que integran dichos libros.

(10).- Es este de la sobrevivencia aspecto interesante que apenas he visto tocado por los investigadores de turno. En teoría se sobrevive aquel intelectual o artista –poeta, novelista, pintor, músico o escultor- que extiende su quehacer hasta los últimos años de vida, en un intento de mantenerse en primera línea aun en contra de las nuevas generaciones emergentes y que, aferrado a ello, sostiene su última, y por lo general poco afortunada, labor, que si es tenida en cuenta por los valores recién llegados es más por lo pretérito que por sí misma. No es caso único el de Manuel Machado; otros muchos nombres podrían traerse a mención –los casos de Benavente y Azorín podrían ser algunos de los más significativos-, pero dadas las características del trabajo, han de quedar para ocasión más propicia a tal indagación.

(11).- Término que acuñado por José Carlos Mainer (La Edad de Plata, Ediciones Cátedra, Madrid 1981) ha pasado, tras su aceptación general, la época inicial del siglo XX, previa a la incivil Guerra Civil.

(12).- Ecos, nunca recogido en libro. En sus PC (Renacimiento, Sevilla 1993; pág. 714) en la sección Poesía dispersa. Como aportación bibliográfica al mismo: Diego, Gerardo: Ecos, ABC 29-I-1975.

(13).- La rima consonante. Otra de las características, al parecer externas, de mi obra, es la preferencia que acaso me conocéis por la rima consonante. No creo, en el fondo, que haya otra, pues la asonante, empleada sobre todo por el pueblo, no es sino la persecución –que se queda en el camino- de la más completa y perfecta, a la que siempre tiende, si, lo observamos bien.
Además, para mí, la rima no es solo el elemento poético que opera, en orden a la memoria, y a la que pudiéramos llamar temporalización del poema, sino también a su personalización. Es, a veces, el poema todo. Un ejemplo. Cuando yo rimo estos dos monosílabos
cruz
luz

no necesito añadir más para una completa inscripción religiosa y cristiana. Queda “perfecto” un verdadero poema lapidario. Unos versos, un alma, una época. Discurso de ingreso en la RAE, Madrid 1944; págs. 73-74. El fragmento transcrito está tomado de la edición preparada y prologada por Alfredo Carballo Picazo para Alma. Apolo, (Colec. AULA MAGNA, núm.13, Ediciones Alcalá, Madrid 1967; pág. 229), y adelanta bastante la fecha de composición del poema, dado que la cita proviene del discurso de ingreso mencionado, ingreso que tuvo lugar en San Sebastián el día 19 de Febrero de 1938, siendo la publicación del poema en Cadencias de cadencias, en el año 1943.

MANUEL Y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: «LA CARICATURA», 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893. Números 56 y 57, de 13/8 y 20/8 de 1893.

Número 56 de 13/8/1893

1º Nuevamente empezamos el número 56 de la Revista La Caricatura con un dibujo y su correspondiente chiste de A. Pons. » – Todo eso está muy bien, amigo Luis, pero antes de casarse es necesario disponer de algo. – Es que yo, por usted, soy capaz de todo: ¡Hasta iría con usted a pedir limosna!.

2º En este artículo es Antonio Machado el que escribe, bajo el nombre de Cabellera. Lo titula Moscardón Literario, y critica a los indivíduos ávidos de leer sus composiciones, resultando una matraca en regla. Además son éstos prolijos en sus desvelos con una fecundidad asombrosa. hay «amigos» que dedican la mitad de la vida a componer poesías, y la otra mutad, y esto es lo grave, a leerlas a sus amigos. Cuando lo veo en la calle le hago la cruz como demonio.

3º En la sección «Humoristas», leemos un poema de Manuel Machado, firmado con su nombre, que titula «Cantares». Otro poema es de E. Paradas, que titula «Los hombres y Dios».

4ª En otra página encontramos un nuevo dibujo de A. Pons. Esta vez es una buena caricatura del político republicano Nicolás Salmerón y Alonso.

5º En la sección «Gacetillas teatrales» firma «Varapalos», suponemos que Manuel y Antonio Machado juntos, la crónica semanal del teatro madrileño, de su cartelera. En ella se dice » En la fecha en que escribimos estas líneas …..» lo que acredita que esta sección era compartida por los hermanos Machado.

Del teatro Apolo dicen que el calor es tan insoportrable como la compañía. Que la música entretuvo agradablemente a la concurrencia, especialmente una jota que se repitió cuatro veces a instancias del público. Dicen que el local es más a propósito para vender churros que palcos y butacas. Bién el Circo Colón. La Zarzuela cerrada, aunque volverá con «Un viaje a Suiza».

Finalizan contando que los pelotaris «nos han abandonado al acabar la temporada de Fiesta Alegre», pero la última actuación fue muy concurrida. A partir de ahora y hasta el regreso tras el verano, tendremos noticias de los Frontones vascos a través de la prensa.

Termina con referencia a la última fiesta de toros que resultó aburrida.

Número 57 de 20 de agosto de 1893

1º Portada con dibujo de A. Pons. «-Traía el sombrero de la señora. – La señora está fuera y no vendrá en unos días, pero tú tendrás la bondad de esperarla aquí!».

2º En la sección «La Semana» firman «Tablante de Ricamonte», es decir, ambos hermanos Machado.  Dicen de las diversas partidas que hay, de juego, de bacalao, de serrano, las que dispersa a tiros nuestra Guardia Civil, las de bautismo y las de personas partidas; pero el número de partidos es también considerable, si uno muere otro nace, si Castelar se retira surge nuevo partido de la fusión de los restos. Y es que el deseo de darse a conocer ha llegado al colmo entre  nosotros. Mi peluquero me decía que había asistido a una conferencia del gremio y se trató de organizar un partido.

3º Bajo el título «¡Que no vuelva!, firma Cabellera (Antonio Machado) este artículo. “ En uno de los vagones del tren mixto que marcha esta misma tarde para Andalucía, acabo de instalar a mi lejano pariente Juan José Tabardillo López, que huye del calor y busca refugio en Huelva. Cuenta de los gastos del viaje en tercera clase, pues paran en muchos lugares y aprovechan para correr una juerguecita y que al llegar a destino llega sin nada en el bolso y con una buena “jumera”. Tabardillo, «al que no conocía personalmente apareció un día en mi casa y se quedó mes y medio.». «Le acompañé, esos días al Museo de Historia Natural, donde quedó sorprendido por el esqueleto de magateriun», al que llamó “avichucho”, pero el que más le impresionó fue la ballena. Aunque solo estaba la cabeza. ¡Quiera dios que no vuelva Tabardillo! o estoy resuelto a embarcarme para Brasil

4º En la sección «Humoristas» firma Manuel Machado un poema titulado «El Sablista». Empieza el poema : «Perico Lija es un chico de muchísimo talento. ¡Lástima que no esté rico! porque con cuartos Perico, hubiera sido un portento», «pero hoy es un chico de punta, es hoy la punta de un sable, y está a la cuarta pregunta….»

5º Dibujo de A. Pons con su correspondiente chiste: » – Y si yo, ahora. aprovechando la escasa luz de la noche le diera un beso, ¿qué diría usted? – Yo no se, no sé así, anticipadamente lo que diría».

6º Nuevamente «Varapalos» escribe en «GacetillaTeatrales». La crónica semanal de los teatros de Madrid.  En el Recoletos una zarzuelilla titulada «El cordero Pascual”. Lamentable. Los actores fusilables en su mayoría.  En el Apolo, Mesejo, fatigado por las contínuas tareas, parece que se da una temporada de “descanso”. Comentan una conversación con el Sr. Padilla, conocido por ”Abate Pirracas”, cuyos artículos destacan por lo mal escritos que están y por la crueldad y ensañamiento que con ellos se da a criticar.